Documento - USA (Georgia): Death penalty / Legal concern: Troy Anthony Davis
PÚBLICO Índice AI: AMR 51/099/2008
AU 250/08 Pena de muerte / preocupación jurídica 9 de septiembre de 2008
EE. UU. (Georgia) Troy Anthony Davis, negro, de 40 años de edad

Está previsto que Troy Davis sea ejecutado en Georgia a las siete de la tarde, hora local, del 23 de septiembre. Lleva 17 años condenado a muerte por el asesinato de un policía, que, según sostiene, no cometió. El 12 de septiembre se celebrará ante la Junta de Indultos y Libertad Condicional una vista para examinar su petición de indulto. Se desconoce cuándo tomará la Junta su decisión.
El 28 de agosto de 1991, Troy Davis fue declarado culpable del asesinato del agente Mark Allen MacPhail, blanco y de 27 años de edad, que murió por disparos en el aparcamiento de un restaurante de comida rápida de la cadena Burger King de Savannah, Georgia, la madrugada del 19 de agosto de 1989. Davis también fue declarado culpable de agredir a Larry Young, un sin techo que fue abordado inmediatamente antes de que fuera tiroteado el agente MacPhail. En el juicio, Troy Davis reconoció que había estado en el lugar del suceso, pero afirmó que ni había agredido a Larry Young ni había disparado contra el agente MacPhail. No hay pruebas materiales contra Troy Davis, y nunca se encontró el arma empleada en el crimen. La acusación se basaba íntegramente en las declaraciones de los testigos. En declaraciones juradas firmadas en los años posteriores al juicio, la mayoría de los testigos de cargo se han retractado de sus declaraciones o han hecho declaraciones contradictorias. Además, hay testimonios posteriores al juicio de testigos que implican a otro hombre, Sylvester Coles, como el autor de los disparos.
En 1989, Kevin McQueen estaba detenido en la misma prisión que Davis. McQueen declaró a la policía que, durante ese tiempo, Davis había confesado ser el autor de los disparos que mataron al agente MacPhail. En una declaración jurada realizada en 1996, McQueen se retractó de estas declaraciones y dijo que las había hecho porque quería "vengarse" de Davis después de un enfrentamiento que, según afirmó, habían tenido ambos. Monty Holes declaró contra Troy Davis en una vista preliminar, pero no declaró en el juicio porque, según una declaración jurada realizada en 2001, no quiso repetir ese falso testimonio. Jeffrey Sapp manifestó que Troy Davis le había dicho que había disparado contra el policía. Cuando se retractó de su testimonio en una declaración jurada firmada en 2003, dijo que había declarado contra Troy Davis bajo "mucha presión" de la policía.
En el
juicio, la testigo presencial Dorothy Ferrell identificó a Troy
Davis como la persona que había disparado contra el agente
MacPhail. En una declaración jurada realizada en el año 2000,
Ferrell dijo que no había visto quién fue el autor de los disparos,
pero que había declarado contra Davis por miedo a que, de no
hacerlo, fuera devuelta a prisión, puesto que en aquel momento
estaba en libertad condicional. En una declaración jurada realizada
en 2002, Darrell Collins, que tenía 16 años en el momento en que se
cometió el crimen, afirmó que, al día siguiente del tiroteo,
llegaron a su casa 15 o 20 policías y "muchos de ellos llevaban las
pistolas desenfundadas". Se lo llevaron para interrogarlo y
"después de un par de horas en que los detectives me gritaron y me
amenazaron, al final me derrumbé y les dije lo que querían oír. Me
dijeron las cosas que según ellos habían pasado y yo repetí todo lo
que dijeron […] declaré contra Troy en su juicio […] porque aún
tenía miedo de que la policía me encerrase como cómplice de
asesinato si decía la verdad sobre lo que había ocurrido
[…]".
Larry
Young, el sin techo que fue abordado la noche del asesinato,
implicó a Troy Davis como el hombre que le había agredido. Su
declaración jurada, firmada en 2002, ofrece más datos sobre la
naturaleza coactiva de la investigación policial realizada sobre el
asesinato de un compañero: "Después de que me agredieran esa noche
[…] algunos policías me agarraron y me arrojaron sobre el capó del
auto policial y me esposaron. Me trataron como a un delincuente;
como si yo fuera quien mató al agente […] Dejaron claro que no nos
íbamos a ir hasta que les dijera lo que querían oír. Sugirieron las
respuestas y yo les di lo que querían. Me pusieron delante unos
papeles mecanografiados y me dijeron que los firmara. Los firmé sin
leerlos". En su declaración jurada de 2002 declaró que
"honradamente, no podía recordar qué aspecto tenía nadie o qué ropa
vestían diferentes personas".
Antoine Williams, empleado de Burger King, acababa de entrar en el aparcamiento del restaurante en el momento en que se produjo el tiroteo. En el juicio identificó a Troy Davis como la persona que había disparado contra el agente MacPhail. En 2002 manifestó que esto era falso, y que había firmado una declaración para la policía que no pudo leer y que no leyó: "Aun hoy, sé que honradamente no podría identificar con ninguna seguridad a quien disparó contra el agente aquella noche. Tampoco en aquel momento. Después de hablar conmigo, los agentes me dieron una declaración y me dijeron que la firmara. La firmé. No la leí porque no sé leer. En el juicio de Troy Davis lo identifiqué como la persona que había disparado contra el agente. Aunque dije eso, no estaba nada seguro de si era la persona que había disparado al agente. Me sentí presionado para señalarlo porque era el que estaba sentado en la sala de juicios. No tengo ni idea de qué aspecto tenía la persona que disparó contra el agente".
El 17 de julio de 2007, menos de 24 horas antes de que tuviera lugar la ejecución de Troy Davis, la Junta de Indultos y Libertad Condicional de Georgia concedió una suspensión de la ejecución. A continuación, la Corte Suprema de Georgia examinó si el juez de primera instancia había actuado indebidamente al rechazar, sin celebrar vista alguna, la petición de nuevo juicio presentada por Davis en 2007. El 17 de marzo de 2008, por cuatro votos contra tres, la Corte Suprema del estado resolvió que el tribunal de primera instancia no había actuado indebidamente. La presidenta de la Corte emitió una opinión discrepante, en la que escribió: “Este caso ilustra que el enfoque de la Corte en nociones extraordinarias de nuevo juicio basado en nuevas pruebas es excesivamente rígido y no permite una investigación adecuada sobre la cuestión fundamental, es decir, si puede o no haberse declarado culpable o incluso, como en este caso, haberse condenado a muerte a un inocente”. “En este caso”, escribió, “casi todos los testigos que identificaron en el juicio a Davis como autor de los disparos han puesto en duda su propia fiabilidad. Tres personas han declarado que Sylvester Coles confesó ser el autor de los disparos. Dos testigos han manifestado que Sylvester Coles, en contra de lo que él mismo testificó en el juicio, poseía un arma de fuego inmediatamente después del asesinato. Otro testigo ha dado una descripción de los delitos que podría indicar que Sylvester Coles fue el autor de los disparos”. Aunque, según la presidenta de la Corte, una vista probatoria podría descubrir que algunos de esos testimonios eran carentes de credibilidad, “el efecto colectivo de todos los nuevos testimonios del caso Davis, si el tribunal de primera instancia los considerara dignos de crédito en una vista, mostrarían la probabilidad de que un nuevo jurado encontrase una duda razonable respecto a la culpabilidad de Davis, o al menos la suficiente duda residual como para no imponer la pena de muerte”. La juez discrepante alegó que debía ordenarse al tribunal de primera instancia que celebrara la vista probatoria que denegó en 2007.
Amnistía Internacional se opone incondicionalmente a la condena de muerte de Troy Davis, al igual que a todo uso de la pena capital. Encontrarán una descripción completa del caso en USA: ‘Where is the justice for me?’ The case of Troy Davis, facing execution in Georgia, febrero de 2007, http://www.amnesty.org/en/library/info/AMR51/023/2007.
Desde que se reanudaron las ejecuciones en Estados Unidos en 1977, han sido ejecutadas 1.118 personas, 42 de ellas en Georgia. Más de un centenar de condenados a muerte han sido puestos en libertad en todo el país por su inocencia, muchos de ellos en casos en los que se demostró que los testimonios de los testigos no eran fiables.
ACCIONES RECOMENDADAS: Envíen sus llamamientos para que lleguen lo antes posible, en inglés o en su propio idioma, utilizando sus propias palabras:
- explicando que no pretenden justificar el asesinato del agente Mark Allen MacPhail ni de restar importancia a la gravedad al crimen o al sufrimiento causado;
- señalando que muchos de los testigos cuyos testimonios se utilizaron contra Troy Davis en su juicio se han retractado posteriormente de sus declaraciones en el juicio o han hecho declaraciones contradictorias, y que hay nuevas pruebas contra otro sospechoso en el caso;
- señalando que tres miembros de la Corte Suprema de Georgia, incluida su presidenta, discreparon de la negativa, emitida por la Corte este mismo año, a ordenar una vista sobre las pruebas de inocencia descubiertas después de la condena;
- señalando el gran número de declaraciones de culpabilidad erróneas realizadas en casos de pena capital en Estados Unidos desde 1976, e indicando que en muchos de estos casos ha contribuido al error la poca fiabilidad de los testimonios de los testigos;
- señalando que la capacidad de conceder indultos en los casos de pena capital es un mecanismo de seguridad frente a errores irreversibles que los tribunales no han podido o no han querido remediar;
- pidiendo a la Junta que conmute la pena de muerte de Troy Davis.
LLAMAMIENTOS A:
Junta de Indultos y Libertad Condicional
State Board of Pardons and Paroles, 2 Martin Luther King, Jr. Drive, SE, Suite 458, Balcony Level, East Tower, Atlanta, Georgia 30334-4909, EE. UU.
Fax: +1 404 651 8502
Correo-e.: Webmaster@pap.state.ga.us
Tratamiento: Dear Board members / Sres. miembros de la
Junta
COPIA A: la representación diplomática de Estados Unidos acreditada en su país.
ENVÍEN SUS LLAMAMIENTOS INMEDIATAMENTE. Envíen el mayor número posible de llamamientos antes del 12 de septiembre, pero los llamamientos pueden continuar hasta el 23 de septiembre.