Documento - USA (Texas): Death penalty / Legal concern: Lonnie Earl Johnson (m)
PÚBLICO Índice AI: AMR 51/124/2007
19 de julio de 2007
AU 188/07 Pena de muerte / Preocupación jurídica
EE. UU. (Texas) Lonnie Earl Johnson, negro, 44 años
Está previsto que Lonnie Johnson sea ejecutado en Texas el 24 de julio. Fue condenado a muerte en 1994 por el asesinato de dos adolescentes blancos en 1990. Él ha insistido siempre en que actuó en defensa propia, y se ha presentado recientemente un recurso en su nombre que afirma que el ministerio fiscal ocultó pruebas que demostraban la versión del acusado.
El 15 de agosto de 1990 se encontraron los cadáveres de Gunar Nelson Fulk, de 16 años, y Leroy McCaffrey, de 17, éste último con una navaja en la mano, en una carretera rural de Tomball, en el condado de Harris, este de Texas. Ambos tenían impactos de bala. La policía interrogó a una mujer, Tammy Durham, que afirmó haber pedido a los dos adolescentes que fueran a la tienda donde trabajaba ella porque había visto cerca del establecimiento a un hombre negro con unos vaqueros recortados, una camiseta sucia y un periódico enrollado que actuaba de forma sospechosa. Después de que llegaran los jóvenes y pidieran una lata de gasolina, la mujer los vio acercarse a un hombre negro que llamaba desde una cabina telefónica situada fuera de la tienda, y aseguró que se marcharon llevando al hombre en su vehículo.
Los agentes de policía identificaron como sospechoso a Lonnie Johnson, de 27 años y sin antecedentes penales. Obtuvieron una declaración de la novia de Lonnie Johnson, según la cual éste había llegado a la habitación del hotel de ella (situado en la ciudad de Austin) en el vehículo de Gunar Fulk la madrugada del 16 de agosto de 1990 y había dicho que había disparado a los dos muchachos. A continuación, los agentes detuvieron a Lonnie Johnson sin orden judicial y éste hizo una declaración en la que aseguraba que había actuado en defensa propia después de que le apuntaran con una pistola y que no conocía a los dos jóvenes de antes de aquella tarde.
Lonnie Johnson fue acusado formalmente de asesinato punible con la muerte. La defensa solicitó que se suprimiera la declaración que Lonnie Johnson había realizado en la comisaría de policía, alegando que había sido producto de una detención ilegal. El juez encargado del caso accedió y determinó que la declaración no se admitiría como prueba en el juicio. Sin embargo, la fiscalía apeló y la decisión del juez fue anulada por un tribunal superior. El juicio prosiguió en septiembre de 1994. Según el recurso presentado recientemente, durante el juicio, la acusación ["parecía argüir que, o bien el Sr. Johnson no conocía a los jóvenes y fingió tener el auto averiado o los jóvenes conocían al Sr. Johnson por asuntos de tráfico de drogas. La fiscalía sostuvo que o bien el Sr. Johnson disparó a los dos jóvenes para robar el vehículo de Fulk o les disparó por deudas contraídas por la compra de droga". A pesar de que Tammy Durham no pudo identificar de forma concluyente a Lonnie Johnson, la acusación sostuvo que él era el hombre que la mujer había visto y sugirió que llevaba una pistola envuelta en un periódico. Johnson fue declarado culpable de asesinato punible con pena capital. Tras presentar el ministerio fiscal a numerosos testigos que declararon que el acusado era violento, tenía un carácter agresivo y odiaba a las personas blancas, Lonnie Johnson fue condenado a muerte.
Después del juicio, uno de los testigos que en su declaración había confirmado la tesis de la acusación, según la cual Lonnie Johnson supondría en el futuro una amenaza para la sociedad si se le permitía vivir (condición necesaria para imponer una condena a muerte en Texas), se retractó de su testimonio. En una declaración jurada, el testigo afirmó lo siguiente: "Las declaraciones que realicé en el juicio de que Lonnie había sacado una pistola y quería matar a un automovilista son todas falsas. Las hice para contentar a la fiscal del distrito, de modo que me procurase la excarcelación anticipada". Sin embargo, los tribunales han determinado que al testigo no se le había prometido ninguna ventaja a cambio de su testimonio, y que éste no había afectado al resultado del juicio.
Según el recurso presentado recientemente ante el tribunal estatal, Lonnie Johnson sigue manteniendo que había salido a correr la tarde del asesinato. Delante de la tienda en la que trabajaba Tammy Durham, aceptó que los dos jóvenes lo llevaran en automóvil. Afirma que no vestía vaqueros recortados ni una camiseta sucia ni llevaba un periódico. Asegura que, tras recorrer unos kilómetros en el vehículo, Leroy McCaffrey sacó una pistola y dijo algo similar a "negro de mierda, éste es el final de tu viaje", y que Gunar Fulk detuvo el vehículo a un lado de la carretera. Lonnie Johnson afirma que le ordenaron que saliera del vehículo, lo hicieron tumbarse boca abajo en el suelo, le propinaron patadas, profirieron insultos racistas contra él y le orinaron encima. Luego le dijeron que se levantara. Johnson declara que, aunque no recuerda con claridad lo que ocurrió a continuación, sí recuerda que forcejeó y logró quitarle la pistola a Gunar Fulk, le disparó a él y después a Leroy McCaffrey, que llevaba una navaja y, al parecer, se disponía a huir. Lonnie Johnson afirma que entonces se montó en el vehículo y huyó a Austin.
Durante el juicio, la defensa apenas tenía pruebas de que los dos adolescentes fueran los agresores, o de que la pistola les perteneciese a ellos, y no a Johnson. Sin embargo, según el reciente recurso presentado, la abogada de Lonnie Johnson afirma que varios documentos hallados en la fiscalía del distrito del condado de Harris, concretamente en dos de las cuatro cajas de pruebas a las que se le permitió acceso a principios de junio de 2007, son exculpatorios pero que, al parecer, no se reveló su existencia a la defensa cuando se celebró el juicio. En el recurso se arguye que estos documentos contienen pruebas de mala conducta en el ministerio fiscal y durante la instrucción de la causa; de falta de fiabilidad de las pruebas balísticas realizadas a la presunta arma del delito (la persona experta en balística que efectuó las pruebas ya ha sido desacreditada en otros casos); de que el arma podría pertenecer a uno de los dos jóvenes; de que se extrajeron muestras de ADN de debajo de las uñas de Fulk pero no se reveló ningún resultado de las pruebas a la defensa (se argumenta que tal prueba podría apoyar la versión de Johnson, según la cual forcejeó con Fulk y McCaffrey le había orinado encima); y de que el hombre negro que Tammy Durham había visto fuera del establecimiento era otra persona, lo cual podía echar por tierra la teoría de que Johnson llevaba un arma envuelta en un periódico. El escrito de apelación afirma que se ha consultado al juez original encargado del caso (que en la actualidad trabaja en el sector jurídico privado) y que éste concuerda en que tales pruebas podrían apoyar la afirmación de Lonnie Johnson de que actuó en defensa propia.
En otra causa celebrada en junio de 2007, un juez de la Corte de Apelaciones en lo Penal del estado de Texas observó que el tribunal había "mantenido en repetidas ocasiones que la huida es prueba de una circunstancia de la cual se puede inferir la culpabilidad del sujeto". El reciente recurso presentado en nombre de Lonnie Johnson ante la Corte de Apelaciones proporciona muestras del clima de tensión racial existente y ejemplos de violencia racista en el este de Texas que podrían ayudar a explicar por qué Lonnie Johnson huyó de la escena del crimen. Según se alega en el recurso, en este entorno "el sentido común dicta que, si una persona negra se encuentra en una posición en la que necesita explicar las muertes de dos ‘chicos’ blancos, puede que le asuste pensar que no vivirá el tiempo suficiente para ejercer ninguno de los derechos relativos al debido proceso que le asisten en virtud de la Constitución de Estados Unidos".
Amnistía Internacional se opone incondicionalmente a todas las ejecuciones. Hoy en día, 129 países son abolicionistas en la ley o en la práctica. En cambio, Estados Unidos ha llevado a cabo 1.087 ejecuciones desde que se reanudaron los homicidios judiciales en 1977. A Texas corresponden 397 de esas ejecuciones. Si Lonnie Johnson es ejecutado, se convertirá en la 100ª persona condenada en el condado de Harris a la que se ejecuta desde que se reanudaron las ejecuciones en Texas en 1982.
ACCIONES RECOMENDADAS: Envíen llamamientos, de manera que lleguen lo antes posible, en inglés o en su propio idioma:
- ofreciendo condolencias a las familias de Gunar Nelson Fulk y Leroy McCaffrey, y explicando que no intentan quitar importancia al sufrimiento que habrán causado sus muertes;
- oponiéndose a la ejecución de Lonnie Johnson;
- observando que un recurso recientemente presentado cuestiona la fiabilidad de la sentencia condenatoria por asesinado punible con la muerte contra Lonnie Johnson, y afirma que, durante el juicio, la defensa no tuvo acceso a pruebas que obraban en poder de la fiscalía, que han salido recientemente a la luz y que respaldan la versión de Lonnie Johnson de que actuó en defensa propia;
- instando a la destinataria y el destinatario de los llamamientos a que detengan la ejecución en el caso de que los tribunales no lo hagan y conmuten la condena a muerte de Lonnie Johnson.
LLAMAMIENTOS A:
Presidenta de la Junta de Indultos y Libertad Condicional
Rissie Owens
Presiding Officer
Board of Pardons and Paroles
Executive Clemency Section
8610 Shoal Creek Boulevard
Austin, TX 78757
Estados Unidos
Fax: +1 512 463 8120
Tratamiento: Dear Ms Owens / Estimada Sra. Owens
Gobernador de Texas
Governor Rick Perry
Office of the Governor
P.O. Box 12428
Austin, Texas 78711-2428
Estados Unidos
Fax: +1 512 463 1849
Tratamiento: Dear Governor / Sr. Gobernador
COPIAS A: los representantes diplomáticos de Estados Unidos acreditados en su país.
ENVÍEN LOS LLAMAMIENTOS INMEDIATAMENTE.********
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