Documento - EE. UU. Preocupación jurídica / preocupación por la salud / tortura
PÚBLICO Índice AI: AMR 51/136/2005
31 de agosto de 2005
Más información (actualización núm. 2) sobre AU 191/05 (AMR 51/114/2005, del 21 de julio de 2005) y su actualización (AMR 51/131/2005, del 16 de agosto de 2005) – Preocupación jurídica / preocupación por la salud / tortura
EE. UU. Número desconocido de detenidos de Guantánamo

Amnistía Internacional ha recibido una declaración de un detenido de la bahía de Guantánamo que afirma que un número desconocido de detenidos reanudaron su huelga de hambre el 12 de agosto. Según dicha declaración, de Benyam Mohamed al-Habashi, residente en Reino Unido, la huelga se reanudó después de que el ejército estadounidense rompió varias de las promesas que había hecho en julio para conseguir que se pusiera fin a la primera huelga de hambre.
En su declaración, recientemente desclasificada por las autoridades estadounidenses,Benyam Mohamed al-Habashi dijo: “[Las autoridades estadounidenses] han traicionado nuestra confianza. Por lo tanto, la huelga debe comenzar de nuevo [...] No pienso detenerme hasta que muera o hasta que nos respeten. La gente está dispuesta a morir”.
Cuando los detenidos, el 28 de julio, decidieron poner fin a la huelga de hambre inicial dijeron que el gobierno estadounidense había accedido a hacer que las condiciones del campo cumplieran los Convenios de Ginebra en un plazo de 10 días, y que les habían dicho que esto había sido aprobado personalmente por el secretario de Defensa estadounidense Donald Rumsfeld.
Esta última huelga de hambre se ha iniciado porque los detenidos siguen sin poder impugnar la legalidad de su detención y el duro trato que reciben constantemente a manos de guardias estadounidenses en el campo. En su declaración, Benyam Mohamed al-Habashi destacó dos ocasiones en las que un grupo de guardias de la prisión conocido como Fuerza de Reacción Extrema sacó de sus celdas de forma especialmente brutal a dos detenidos: un detenido kuwaití y un ciudadano canadiense, Omar Khadr, que lleva en Guantánamo desde 2002, cuando tenía 15 años. Benyam Mohamed al-Habashi también afirma que un detenido marroquí llamado Hisham fue “golpeado salvajemente durante su interrogatorio”, y que ése era otro de los motivos por los que los detenidos reiniciaban su huelga de hambre. Además, parece ser que no se han puesto en práctica otras concesiones hechas por el ejército estadounidense, como el establecimiento de un comité de detenidos que se reúna periódicamente con las autoridades del campo prisión.
Benyam Mohamed al-Habashi afirma que “nosotros [los detenidos en huelga de hambre] sólo pedimos justicia: que nos traten, como nos prometieron, de acuerdo con las normas de los Convenios de Ginebra [...] mientras estemos recluidos, y que nos juzguen con las debidas garatías por un cargo penal válido o nos dejen libres”.
Benyam Mohamed al-Habashi fue detenido en Pakistán en abril de 2002, y se convirtió en víctima de la práctica estadounidense de “entrega extraordinaria” (entregas ilegales de detenidos de un país a otro en el que corren peligro de ser sometidos a tortura o a otros tratos crueles, inhumanos o degradantes). Fue trasladado por fuerzas estadounidenses de Pakistán a Marruecos, luego a Afganistán y finalmente a la bahía de Guantánamo. En todos esos lugares, según afirma, fue torturado y maltratado; entre otras cosas, lo golpearon, le impidieron dormir, lo obligaron a tomar medicación y lo sometieron a privación sensorial. También asegura que, mientras permaneció en Marruecos, durante un periodo de 18 meses, sin acceso a su familia o a un abogado, al parecer a instancias de Estados Unidos, una de las torturas a las que lo sometieron consistió en cortarle los genitales con un escalpelo una vez al mes, lo que le causó cicatrices permanentes. Afirma que las condiciones de reclusión en Guantánamo han sido “una pesadilla”, y añade que “a mí y a otros [...] nos han sometido a abusos y humillaciones sistemáticas y nos han mentido constantemente”.
INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA
Las reclusiones en la bahía de Guantánamo de detenidos aprehendidos durante la “guerra contra el terror” comenzaron en enero de 2002. En el campo se ha recluido a más de 750 personas, de las que unas 510 continúan allí. Ninguno de los detenidos de Guantánamo ha conseguido que la legalidad de su detención sea objeto de revisión judicial. Miles de detenidos permanecen bajo custodia de Estados Unidos en Irak y Afganistán, y se cree que varios miles más permanecen bajo custodia de otros gobiernos a instancias de Estados Unidos. Además, Estados Unidos mantiene recluidos a un número desconocido de individuos, en detención secreta y en régimen de incomunicación, en lugares desconocidos y en condiciones desconocidas.
Es cruel. Es inhumano. Degrada a todas las personas.
No más tortura ni malos tratos en la "guerra contra el terror"
Si desean más información sobre la campaña de Amnistía Internacional, visiten http://web.amnesty.org/pages/stoptorture-index-esl
ACCIONES RECOMENDADAS: Envíen sus llamamientos para que lleguen lo antes posible, en inglés o en su propio idioma:
- expresando preocupación por los informes que indican que los detenidos de la bahía de Guantánamo han reanudado su huelga de hambre porque las autoridades estadounidenses no han cumplido las promesas que les hicieron y por el hecho de que los detenidos siguen sin poder impugnar la legalidad de su detención;
- pidiendo a las autoridades estadounidenses que investiguen todos los presuntos actos de tortura y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes de los detenidos de la bahía de Guantánamo, y que los responsables de esos actos comparezcan ante la justicia;
- pidiendo que los detenidos sean puestos en libertad a menos que sean acusados de un delito común reconocible y sean juzgados de plena conformidad con las normas internacionales de justicia procesal;
- pidiendo que se lleve a cabo una investigación independiente e imparcial sobre las detenciones en el marco de la “guerra contra el terror”, incluidas las denuncias de tortura y trato cruel, inhumano y degradante, detención secreta y en régimen de incomunicación y entrega ilegal de detenidos a países en los que la tortura y otros tratos crueles, inhumanos y degradantes son práctica habitual;
- pidiendo a las autoridades estadounidenses que cierren el centro de detención de Guantánamo y que todos los centros de detención utilizados por Estados Unidos en su “guerra contra el terror” se abran al escrutinio externo independiente.
LLAMAMIENTOS A:
Presidente
President George W. Bush, The White House, 1600 Pennsylvania Avenue NW, Washington, DC 20500, EE. UU.
Correo-E.: comments@whitehouse.gov
Fax: +1 202 456 2461
Tratamiento: Dear President Bush / Señor Presidente
Secretario de Defensa
Donald Rumsfeld, Secretary of Defense, The Pentagon, Washington DC 20301, EE. UU.
Fax: + 1 703 697 8339
Tratamiento: Dear Secretary of Defense / Señor Secretario de Defensa
Subsecretario de Defensa para Asuntos de Detenidos
Matthew Waxman, Deputy Assistant Secretary of Defense for Detainee Affairs
2500 Defense Pentagon 5E420, Washington, DC 2031, EE. UU.
Fax: +1 703 697 6166
Tratamiento: Dear Deputy Assistant Secretary of Defense / Señor Subsecretario de Defensa
COPIA A:
Secretaria de Estado
Secretary of State Condoleezza Rice, Secretary of State, Department of State, 2201 C Street, NW, Washington DC 20520, EE. UU.
Fax: + 1 202 261 8577
y a los representantes diplomáticos de Estados Unidos acreditados en su país.
ENVÍEN SUS LLAMAMIENTOS INMEDIATAMENTE. Consulten con el Secretariado Internacional o con la oficina de su Sección si van a enviarlos después del 12 de octubre de 2005.