Documento - EE. UU. (Arkansas). Pena de muerte / preocupación jurídica.Charles Laverne Singleton, negro, de 44 años de edad
PÚBLICO Índice AI: AMR 51/140/2003/s
EXTRA 50/03 Pena de muerte / preocupación jurídica 25 de noviembre de 2003
EE. UU. (Arkansas) Charles Laverne Singleton, negro, de 44 años de edad

Está previsto que Charles Singleton sea ejecutado en Arkansas el 6 de enero de 2004. Fue condenado a muerte en 1979 por el asesinato de Mary Lou York, muerta a puñaladas el 1 de junio de ese mismo año en la tienda de comestibles en la que trabajaba. Charles Singleton lleva en el "corredor de la muerte" casi un cuarto de siglo.
Charles Singleton sufre una grave enfermedad mental que, sin tratamiento, puede dar lugar a demencia. La ejecución de dementes (personas que no comprenden el motivo ni la realidad de su castigo) está prohibida en Estados Unidos en virtud de la decisión adoptada por la Corte Suprema en 1986 en la causa Ford contra Wainwright. Según la Corte Suprema, este tipo de ejecuciones viola la prohibición constitucional de imponer penas "crueles e insólitas".
La salud mental de Charles Singleton ha empeorado durante sus años en el "corredor de la muerte", y se le ha diagnosticado una probable esquizofrenia. A finales de la década de 1980 había empezado a sufrir delirios, como que su celda estaba poseída por demonios, que un médico de la prisión le había implantado un dispositivo en un oído, o que le robaban sus pensamientos cuando leía la Biblia. A lo largo de los años se ha descrito a sí mismo como el Espíritu Santo y como "Dios y la Corte Suprema", manifestando la creencia de que la Corte Suprema lo había liberado, que la ejecución consiste simplemente en dejar de respirar y que luego un juez puede hacer que respires de nuevo, que Sylvester Stallone y Arnold Schwarzenegger estaban entre este universo y otro intentando salvarle, y que, como dijo en una carta a un tribunal federal, Mary Lou York “está en algún sitio de esta Tierra esperándome a mí, su prometido".
A principios de los años noventa Charles Singleton ya recibía medicación antipsicótica sistemática. Cuando no se la tomaba, o cuando necesitaba que se le aumentaran las dosis de distintos medicamentos, sus síntomas empeoraban. Cuando su enfermedad se agravaba lo ponían en un régimen de medicación forzosa, en virtud de una decisión de 1990 de la Corte Suprema estadounidense (Washington contra Harper) que permite a las autoridades estatales "tratar a un recluso que tenga una enfermedad mental grave con medicación antipsicótica contra su voluntad, si constituye un peligro para sí mismo o para otros y si el tratamiento le beneficiará médicamente". Sus síntomas psicóticos disminuyeron, y el estado fijó la fecha de ejecución. Sus abogados apelaron alegando que era inconstitucional devolver a Charles Singleton mediante medicación forzosa la capacidad mental establecida en la causa Ford contra Wainwright: en otras palabras, que no podía considerarse que convertir a un preso en apto para ser ejecutado beneficiara médicamente a dicho preso. La ejecución se aplazó mientras los tribunales estudiaban la cuestión.
En octubre de 2001, un tribunal de tres jueces de la Corte de Apelaciones del Octavo Circuito, corte federal, resolvió por dos votos contra uno que la condena de muerte debía conmutarse por cadena perpetua. El estado apeló para que se celebrara una nueva vista ante la sala en pleno y, en febrero de 2003, la Corte del Octavo Circuito resolvió por seis votos contra cinco que las autoridades de Arkansas podían medicar a la fuerza a Charles Singleton aunque eso lo hiciera apto para ser ejecutado. La opinión mayoritaria fue que “Singleton presenta al tribunal una elección entre la medicación forzosa seguida de una ejecución y la ausencia de medicación seguida de psicosis y encarcelamiento". En un eufemismo pasmoso, la Corte añadió: "El convertir al preso en apto para la ejecución es la única consecuencia no deseada de la medicación".
En una opinión discrepante, el juez Gerald Heaney escribió: “Charles Singleton sufre una enfermedad mental que lo convierte en psicótico. En ocasiones lo han obligado a tomar fuertes drogas psicotrópicas; en otras ocasiones toma su medicación voluntariamente. La medicación enmascara con frecuencia su psicosis subyacente. La mayoría considera que esto lo convierte en apto para ser ejecutado. Yo considero que ejecutar a un hombre que sin tratamiento está seriamente trastornado, y con él es posiblemente incompetente, es el súmmum de lo que el juez [de la Corte Suprema] [Thurgood] Marshall llamó 'la brutalidad de la venganza ciega'" [en la causa Ford contra Wainwright]. El juez Heaney continuó: "Basándome en el historial médico de este caso, no me queda más alternativa que concluir que la cordura inducida por drogas no es lo mismo que la cordura real. Singleton no está 'curado'; su demencia está simplemente acallada, en ocasiones, por los fuertes medicamentos que es obligado a tomar. Bajo esta máscara de estabilidad, sigue siendo un demente. La prohibición establecida en la causa Ford de ejecutar a dementes no debe aplicarse con menos fuerza a Singleton que a los presos que no reciben tratamiento”.
A pesar de esta opinión discrepante, a la que se adhirieron otros tres jueces (un quinto discrepó por distintos motivos), la Corte Suprema de Estados Unidos se negó a intervenir. El 6 de octubre de 2003 rechazó la apelación de Singleton, permitiendo que se mantuviera la resolución de la Corte del Octavo Circuito y que el estado fijara una fecha de ejecución. Actualmente Charles Singleton no está siendo medicado a la fuerza, sino que toma su medicación voluntariamente. Se ha negado a pedir el indulto, pero su abogado sí lo ha solicitado en su nombre.
Las Salvaguardias de las Naciones Unidas para Garantizar la Protección de los Derechos de los Condenados a la Pena de Muerte, adoptadas en 1984, prohíben ejecutar a "personas que hayan perdido la razón". En los últimos años, la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas ha adoptado repetidas resoluciones en las que pide que se ponga fin al uso de la pena de muerte contra personas que sufran cualquier forma de trastorno mental.
En la fase determinación de la pena del juicio de Charles Singleton no se citó a declarar en su favor a ningún testigo, a pesar de que había personas dispuestas a testificar sobre su difícil infancia y sobre su estado de embriaguez en el momento del delito. La única argumentación final de su abogado fue: "Damas y caballeros, éste ha sido un juicio largo. Han permanecido sentados escuchando las pruebas, y han tomado su decisión. No creo que ninguno de ustedes quiera quitar la vida a un hombre, y creo que harán lo correcto. Sé que son ustedes personas de creencias firmes, y que si creen que es preciso hacer algo lo harán. Si no creen que es preciso no lo harán. Sé que ninguno de ustedes tomará esta decisión a la ligera. No tengo absolutamente nada que decirles respecto a ello. No los envidio por tener que tomar esta decisión. Y confío en que deliberarán y llegarán a la conclusión que consideren correcta en este caso".
Charles Singleton fue juzgado por un jurado compuesto exclusivamente por blancos por el asesinato de una mujer blanca. Al menos uno de cada cinco de los 300 negros ejecutados en Estados Unidos desde 1977 fue juzgado por un tribunal compuesto exclusivamente por blancos. Un 80 por ciento de las más de 880 personas ejecutadas desde 1977 habían sido condenadas por delitos cuya víctima era blanca, pese a que la cifra de víctimas de asesinato blancas y negras es casi la misma. Se ha demostrado constantemente que la raza de la víctima de asesinato es un factor que influye a la hora de imponer la pena capital en Estados Unidos.
ACCIONES RECOMENDADAS: Envíen sus llamamientos para que lleguen lo antes posible, en inglés o en su propio idioma, utilizando sus propias palabras y empleando la información aquí facilitada según consideren oportuno:
- manifestando su apoyo a la familia de Mary Lou York;
- oponiéndose a la ejecución de Charles Singleton, sobre cuya grave enfermedad mental no existe duda;
- manifestando su horror por la decisión de la Corte de Apelaciones del Octavo Circuito de permitir la ejecución de un recluso cuya probable demencia ha sido enmascarada por la medicación, y haciendo constar que la Corte estuvo fuertemente dividida respecto a si esta ejecución violaría la Constitución de Estados Unidos;
- expresando preocupación porque no se presentó testimonio atenuante alguno al jurado, compuesto exclusivamente por blancos;
- subrayando que la facultad del ejecutivo para conceder el indulto existe para compensar la rigidez del poder judicial;
- pidiendo al gobernador que conmute la condena de muerte de Charles Singleton, en aras de la moral y por el bien de la reputación del estado de Arkansas y de Estados Unidos en su conjunto.
LLAMAMIENTOS A:
Gobernador de Arkansas
Governor Mike Huckabee
Governor's Office, State Capitol Rm 250, Little Rock, Arkansas 72201, EE. UU.
Fax: +1 501 682 3597
Correo-E.: http://www.arkansas.gov/governor/staff/index.html
Tratamiento: Dear Governor / Señor Gobernador
COPIA A:los representantes diplomáticos de Estados Unidos acreditados en su país.
También pueden enviar cartas breves (de no más de 250 palabras), sugiriendo que la ejecución de Charles Singleton causaría un grave daño a la reputación internacional de Arkansas, al siguiente periódico: Letters to the Editor, Arkansas Business, Arkansas Business Publishing Group, P.O. Box 3686, Little Rock, AR 72203, EE. UU. Fax: +1 501 375 7933. Correo-E.: info@abpq.com
ENVÍEN SUS LLAMAMIENTOS INMEDIATAMENTE.