Documento - San Cristóbal y Nieves: La ejecución es un acto vergonzoso
AMNISTÍA INTERNACIONAL
Declaración pública
Índice AI: AMR 59/001/2008
22 de diciembre de 2008
San Cristóbal y Nieves: La ejecución es un acto vergonzoso
Amnistía Internacional considera que la ejecución de Charles Elroy
Laplace, llevada a cabo en San Cristóbal y Nieves el viernes 19 de
diciembre, constituye un acontecimiento vergonzoso para el país en
materia de derechos humanos después de 10 años de suspensión de la
pena capital.
Amnistía Internacional comprende que el recrudecimiento de la delincuencia y los asesinatos en el país sea motivo de preocupación. Sin embargo, la organización cree firmemente que la pena de muerte, además de ser un castigo cruel, inhumano y degradante, no es un método eficaz para prevenir el delito.
Dada la escasa probabilidad de que alguna vez lo lleven ante un tribunal, es completamente inverosímil que el delincuente tenga en cuenta el peligro de ser ahorcado antes de cometer un delito y se abstenga de perpetrarlo. Por otra parte, con la pena de muerte se corre el riesgo de cometer un error irrevocable.
La protección de la ciudadanía no se consigue ejecutando a los delincuentes, sino evitando que cometan delitos. Por tanto, Amnistía Internacional considera que la verdadera solución para el recrudecimiento de la delincuencia reside en el fortalecimiento de las funciones policiales. El buen funcionamiento del sistema de justicia es asimismo fundamental para garantizar que las víctimas obtienen una reparación, aunque ésta no puede estar basada en reclamar la vida del autor del delito.
El mundo está dando la espalda al uso de la pena de muerte. Antes de la ejecución del pasado viernes, Estados Unidos era el único país del continente americano que llevaba a cabo ejecuciones desde 2003, e incluso en este país se ha observado un brusco descenso del número de ejecuciones en los últimos años. Un total de 137 países ya han abolido la pena capital de su legislación o en la práctica, y sólo 24 países llevaron a cabo ejecuciones en 2007. Grandes extensiones del mundo ya son zonas libres de la pena de muerte.
Amnistía Internacional hace un llamamiento a San Cristóbal y Nieves para que envíe un mensaje contundente al mundo y a los demás países caribeños poniendo fin a las ejecuciones y conmutando la pena a todos los presos condenados a muerte.
Información complementaria
La ejecución de Charles Elroy Laplace tuvo lugar a las ocho horas del viernes, 19 de diciembre de 2009, en la Prisión de Su Majestad en Basseterre, San Cristóbal. La Corte Superior (en sesiones de la jurisdicción penal) lo había juzgado por el homicidio de su esposa en 2004. El 28 de febrero de 2006 fue declarado culpable y el 30 de marzo de ese año lo condenaron a muerte.
Según informes de prensa, el primer ministro y el ministro de Seguridad Nacional de San Cristóbal y Nieves revelaron que posteriormente se interpuso un recurso ante la Corte de Apelaciones, que fue desestimado el 29 de octubre de 2008 por haberse presentado fuera de plazo. El primer ministro añadió que no había otra posibilidad de apelar sobre el asunto y, por consiguiente, con arreglo a la Constitución de San Cristóbal y Nieves, se convocaba el Comité Consultivo sobre la Prerrogativa de Gracia y se aconsejaba la ejecución de la sentencia del citado tribunal pronunciada el 30 de marzo de 2006.
El ahorcamiento realizado el viernes era el primero después de diez años. En 1998, David Wilson, de 28 años, fue ejecutado en la horca por matar a un guardia de seguridad en un hotel cuatro años antes. Otro hombre había sido ahorcado en 1981.
La última ejecución en un país caribeño de habla
inglesa se había realizado en Bahamas en el año 2000.
FIN/