Documento - Afganistán: La comunidad internacional debe actuar de inmediato para garantizar el respeto al Estado de derecho
AMNISTÍA INTERNACIONAL
COMUNICADO DE PRENSA
Índice AI: ASA 11/022/2003/s (Público)
Servicio de Noticias 190/03
No publicar antes de las 00:01 horas GMT del 14 de agosto de 2003
Afganistán: La comunidad internacional debe actuar de inmediato para garantizar el respeto al Estado de derecho
Más de un año y medio después de la intervención militar encabezada por Estados Unidos, el Estado de derecho en Afganistán sufre un grave deterioro porque la comunidad internacional no está proporciona una ayuda urgente y necesaria, según un informe de Amnistía Internacional hecho público hoy.
«La comunidad internacional, que se centra en la reconstrucción de Irak, no debe rescindir las promesas que ha hecho a los afganos –declaró Amnistía Internacional–. Afganistán sigue en una situación crítica, y su recuperación se ve obstaculizada porque la comunidad internacional no está prestando apoyo político y económico a largo plazo al sector de la justicia. Restablecer el respeto al Estado de derecho es un requisito esencial para la paz y la seguridad.»
La intervención dirigida por Estados Unidos fue acompañada del compromiso internacional de prestar apoyo para garantizar el restablecimiento del Estado de derecho en Afganistán. Sin embargo, el programa prometido de asistencia al sistema judicial carece de orientación estratégica y su comienzo se ha visto aplazado. «Los fondos comprometidos hasta ahora no cubren todo lo que hace falta para garantizar la reconstrucción efectiva del sistema de justicia penal –afirmó Amnistía Internacional–. Como consecuencia, el sistema judicial afgano apenas funciona; donde se han establecido tribunales, éstos carecen de los servicios básicos necesarios para garantizar la administración de justicia.»
«Además, la ausencia de un control efectivo del gobierno fuera de Kabul, la persistencia del conflicto y la existencia del gobierno de facto de comandantes y grupos armados en ciertas zonas del país son factores que debilitan actualmente la legitimidad de los tribunales afganos y la independencia del poder judicial. La falta de voluntad de la comunidad internacional para proporcionar seguridad efectiva fuera de Kabul ha dejado al poder judicial en una situación de vulnerabilidad extrema, y en muchas zonas hay personas que siguen estando por encima de la ley por el lugar que ocupan en la comunidad o porque pueden emplear amenazas e intimidación para influir en las actuaciones judiciales.»
El sistema de justicia penal no protege los derechos de los acusados, menores incluidos, a los que se niega el derecho a un juicio con las debidas garantías. Además, existe el problema extendido de las detenciones arbitrarias. La policía afgana no ha recibido el material necesario para investigar los delitos y recurre habitualmente a la tortura. Muchos jueces no tienen la preparación ni la formación adecuadas para aplicar las leyes nacionales, no digamos el derecho internacional. Como resultado, se condena a adultos y menores pese a la falta de pruebas y en juicios gravemente injustos. Las influencias económicas también han provocado un problema generalizado de corrupción.
El elevado grado de discriminación de la mujer en Afganistán tiene también su reflejo en el sistema de justicia penal. A víctimas y encausadas se les niega el acceso a la justicia y se las discrimina, tanto en el sistema de justicia formal como en el informal. «El sistema no protege a las víctimas de violación, violencia doméstica y matrimonio forzado de menores de edad –manifestó Amnistía Internacional–. Se enjuicia a niñas y mujeres por mantener relaciones sexuales consentidas; en algunas zonas, la policía escoge al azar a niñas y mujeres para someterlas a pruebas de virginidad forzosas.»
Además, se encarcela a niñas y a mujeres jóvenes por «huir» de matrimonios forzosos o cónyuges maltratadores. En un caso documentado en el informe, el juez le dijo a una muchacha de 18 años acusada de negarse a contraer matrimonio con su primo, en contra de los deseos de su familia, en su primera comparecencia ante el tribunal, que «debería ser lapidada». Una niña de 14 años fue condenada a tres años de prisión por «huir» de un esposo que la maltrataba, con la que había sido obligada a casarse.
«Los mecanismos judiciales informales también ordenan la entrega de niñas y mujeres jóvenes como forma de compensación en casos penales», reveló Amnistía Internacional.
«Existe la necesidad urgente de garantizar que la comunidad internacional y el gobierno afgano adoptan medidas para asegurar la protección de los derechos humanos de la mujer. Hace falta una reforma legal para garantizar que la mujer deja de ser discriminada y adoptar disposiciones positivas para garantizar su representación en la policía y el poder judicial.»
En los últimos 23 años de conflicto armado sin interrupción, la población afgana ha sido víctima de violaciones de derechos humanos y de abusos a una escala enorme. Pese a la escala de los crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad y otras violaciones graves de derechos humanos y abusos, reina la impunidad y se sigue denegando la justicia para las víctimas. «Poner fin a la impunidad es crucial para garantizar la justicia y prevenir la repetición de estos crímenes», dijo Amnistía Internacional.
El desafío de reconstruir un sistema judicial después de casi un cuarto de siglo de conflicto es titánico. Amnistía Internacional ha identificado diversas medidas prácticas que pueden adoptar el gobierno afgano y la comunidad internacional. En concreto, la organización recomienda el establecimiento de una comisión independiente de servicios judiciales, con el mandato de investigar los actos de conducta impropia del poder judicial. También recomienda la creación de un mecanismo de quejas públicas y el desarrollo de un programa de formación y apoyo para capacitar a los abogados defensores. «La reforma legal es también urgente para garantizar la protección de los derechos humanos de todo el pueblo afgano y que las personas responsables de violar estos derechos y de cometer crímenes de guerra comparecen ante la justicia.»
«Afganistán necesita apoyo y asistencia exhaustivos y a largo plazo para garantizar que desarrolla un sistema judicial basado en el respeto al Estado de derecho y que funciona de forma congruente con las normas de derechos humanos universalmente aceptadas. El respeto al Estado de derecho sólo se alcanzará si existe un compromiso y un respaldo sostenidos de la comunidad internacional y de los protagonistas afganos clave», concluyó la organización.
Si desean leer el informe íntegro (en inglés), consulten <http://web.amnesty.org/library/index/engasa110212003>.
Documento público
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