Informe anual 2012
El estado de los derechos humanos en el mundo

Documento - China/Hong Kong: La liberacion de un periodista no mitiga los motivos de preocupacion ante la transmision de la soberania

ÍNDICE AI: ASA 17/04/97/sServicio de Noticias 10/97


27 DE ENERO DE 1997 -- PARA DIFUSIÓN INMEDIATA


CHINA/HONG KONG: LA LIBERACIÓN DE UN PERIODISTA NO MITIGA LOS MOTIVOS DE PREOCUPACIÓN ANTE LA TRANSMISIÓN DE LA SOBERANÍA


Amnistía Internacional ha manifestado hoy que la puesta en libertad condicional del periodista Xi Yang el pasado día 25 de enero es una medida por la que se congratula, pero que no mitiga en modo alguno los motivos de preocupación relacionados con la libertad de expresión en China ni con las incertidumbres a las que han de hacer frente los periodistas y otros sectores sociales de Hong Kong.


Xi Yang, periodista del diario de Hong Kong Ming Pao, fue sentenciado en 1994 a una pena de 12 años de cárcel por escribir un artíuclo sobre los planes económicos del gobierno chino. Quedó en libertad, de forma inesperada, al final de una semana de controversias sobre las propuestas reformas legales en Hong Kong.


Amnistía Internacional ha declarado: «La liberación de Xi Yang es una buena noticia, pero jamás debió ser encarcelado. A pesar ello, hay otros muchos periodistas chinos encarcelados en China, además de otras personas como Tian Ye, empleado de banca, a quien procesaron junto con Xi Yang».


La legislación utilizada para encarcelar a Xi Yang sigue vigente y al menos otras 10 personas están actualmente privadas de libertad en calidad de presos de conciencia en aplicación de esas leyes.


Según Amnistía Internacional, «el caso de Xi Yang pone claramente de manifiesto el riesgo a que se enfrentan quienes hacen uso de la libertad de expresión en Hong Kong. Estos riesgos aumentarán si se llevan a cabo finalmente las propuestas formuladas por el Comité Preparatorio de la Región Administrativa Especial de Hong Kong de moderar la Declaración de Derechos y revocar otras salvaguardias de los derechos humanos».


El encarcelamiento de Xi Yang en 1993 se consideró en general como una advertencia por parte de China a los medios de comunicación de Hong Kong. La advertencia sigue vigente. En octubre de 1996, el ministro de Asuntos Exteriores de China, Qian Qichen, declaró que, tras el primero de julio de 1997, «Hong Kong no deberá seguir realizando aquellas actividades políticas que interfieran directamente en los asuntos del resto de la China continental», y añadió que los medios de comunicación habrán de evitar el propagar «rumores o mentiras» o «emprender ataques personales contra líderes chinos».


Amnistía Internacional ha declarado: «El éxito económico de Hong Kong depende del flujo libre y abierto de información. Sin embargo, este factor se perderá por completo si no se permite a la prensa participar libremente en los debates públicos y ejercer el legítimo escrutinio de las actividades del gobierno».


Amnistía Internacional ha instado nuevamente al Jefe del Ejecutivo recientemente designado, Tung Chee-hwa, a que respete las libertades garantizadas en virtud de las normas internacionales de derechos humanos y, concretamente, que confirme que su gobierno no enmendará la Declaración de Derechos de Hong Kong en modo alguno que reduzca su ámbito de aplicación y efectividad.

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