Documento - China. Carta abierta a Hu Jintao
AMNISTÍA INTERNACIONAL
CARTA ABIERTA
Índice AI: ASA 17/087/2008
*Embargado hasta las 00:01 horas GMT del martes, 8 de julio 2008*
Carta abierta a Hu Jintao
Excelentísimo Señor:
Cuando queda un mes para que comiencen los tan esperados XXIX
Juegos Olímpicos en Pekín, le pido que adopte cinco medidas para el
“desarrollo de los derechos humanos”al que se comprometió el Comité
de la Candidatura Olímpica de Pekín en 2001. En el último año,
Amnistía Internacional ha reunido cientos de miles de voces de todo
el mundo que se han hecho eco de esta petición. Me uno a ellas para
instarle a que aproveche esta oportunidad histórica para
actuar.
Amnistía Internacional reconoce los esfuerzos que ha hecho el
gobierno chino para abordar algunas cuestiones relativas a los
derechos humanos que constituyen motivo de preocupación desde hace
tiempo. Me alienta sobre todo el evidente progreso en la reducción
del uso de la pena de muerte a través del proceso de revisión del
Tribunal Supremo Popular. También aprecio las recientes
declaraciones de varias autoridades chinas, como las del presidente
de la judicatura, Xiao Yang, en el sentido de que China sigue la
tendencia mundial hacia la abolición de la pena de muerte. Amnistía
Internacional expresa asimismo su satisfacción ante la noticia de
la puesta en libertad de 1.157 personas detenidas en relación con
las protestas que hubo en las zonas de China pobladas por tibetanos
el pasado mes de marzo. El compromiso oficial con una “libertad
completa de los medios de comunicación” y las normas para los
periodistas extranjeros representan otro paso hacia delante para
convertir en realidad una mayor libertad de expresión para los
periodistas.
No obstante todo ello, la preparación para los Juegos Olímpicos ha tenido un impacto negativo real en algunas áreas de los derechos humanos. Continúa la persecución oficial de los activistas de derechos humanos, sobre todo de quienes relacionan las violaciones de estos derechos que se cometen en la actualidad con el hecho de que China sea anfitriona de los Juegos Olímpicos, como Ye Guozhu, Hu Jia y Yang Chunlin, que cumplen penas de prisión sólo por haber expresado pacíficamente sus opiniones. La “limpieza”de Pekín mediante el uso generalizado de la reeducación por el trabajo es un hecho preocupante, sobre todo porque hace caso omiso de las peticiones desde el interior del país de que se reforme este sistema arbitrario de reclusión.
Amnistía Internacional le pide, por tanto, que
aproveche la oportunidad de los Juegos Olímpicos para poner en
práctica las siguientes cinco recomendaciones —que cuentan con el
apoyo de muchas personas dentro y fuera de China— antes de que se
inauguren los Juegos:
Poner en libertad de todos los presos de conciencia, incluidos Ye
Guozhu, Hu Jia, Yang Chunlin y cualquier otra persona detenida en
relación con la celebración de los Juegos Olímpicos en China sólo
por expresar pacíficamente sus opiniones;
Impedir que la policía detenga arbitrariamente a personas que
organizan y firman peticiones, activistas de derechos humanos y
otras personas como parte de la “limpieza”previa a los Juegos
Olímpicos;
Publicar estadísticas nacionales completas sobre la pena de muerte,
comprometerse con una reducción del número de delitos punibles con
la pena capital —sobre todo de delitos no violentos— e introducir
una suspensión de las ejecuciones con arreglo a la resolución
62/149 adoptada por la Asamblea General de la ONU el 18 de
diciembre de 2007;
Permitir pleno acceso y libertad para informar, tanto a los
periodistas chinos como a los extranjeros, a todas las regiones de
China, conforme a las promesas de “libertad completa para los
medios de comunicación” realizadas en el periodo previo a los
Juegos Olímpicos;
Responder de todas las personas que han perdido la vida o fueron
detenidas tras las protestas de marzo de 2008 en el Tíbet, y en
concreto de las 116 personas que, según reconocen las fuentes
oficiales, siguen bajo custodia, y garantizar que las personas
detenidas por su participación en protestas pacíficas son puestas
en libertad y que las demás reciben un juicio justo.
Creo que la aplicación de estos cinco puntos representará un gran
paso hacia delante para que los Juegos Olímpicos sean recordados no
sólo por los logros en el ámbito deportivo, sino también en el de
los derechos humanos.
Atentamente,
Irene Khan
Secretaria general