Documento - Republica Democratica Popular de Laos: Se ha dejado morir a un preso de conciencia
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ÍNDICE AI: ASA 26/04/98/s
9 DE MARZO DE 1998
República Democrática Popular de Laos: Se ha dejado morir a un preso de conciencia
Amnistía Internacional ha recibido con consternación la noticia de la muerte del preso de conciencia Thongsouk Saysangkhi a mediados de febrero, meses después de la alerta enviada por organización a las autoridades de Laos sobre el deterioro de su salud.
En diciembre de 1997, la organización de derechos humanos recibió información que indicaba que tanto Thongsouk Saysangkhi, de 59 años de edad y diabético, como los dos presos de conciencia detenidos y recluidos con él —Feng Sakchittaphong y Latsami Khamphoui— se encontraban gravemente enfermos y precisaban tratamiento en un hospital.
Amnistía Internacional ha manifestado: «Está claro que las autoridades de Laos han hecho oídos sordos a las peticiones de ayuda para estos enfermos. El que se haya dejado morir a Thongsouk Saysangkhi, cuando su único crimen consistía en haber escrito cartas en las que pedía cambios políticos y económicos pacíficos en su país, es totalmente inaceptable».
Desde que estos hombres fueron detenidos en 1990 por su oposición política pacífica, Amnistía Internacional ha estado pidiendo su liberación. La organización también ha pedido una y otra vez a las autoridades de Laos que mejoren las condiciones penitenciarias de su país, que no cumplen las normas internacionales mínimas y constituyen un trato cruel, inhumano y degradante.
Estos tres presos de conciencia han pasado temporadas recluidos en celdas pequeñas y frías en las que ni siquiera había un camastro, sin que se les permitiera hablar unos con otros y saliendo de la celda sólo una vez cada quince días para bañarse. Además, los guardias de la prisión les han amenazado con golpearles. En el Campamento Prisión núm. 7, situado en una zona remota de la provincia de Houa Phanh, no hay instalaciones médicas, y los familiares de los presos de conciencia rara vez tienen permiso para visitar a los reclusos.
Amnistía Internacional ha declarado: «Ya es demasiado tarde para Thongsouk y su familia pero, ¿cuánto sufrimiento tendrán que soportar Feng Sakchittaphong, Latsami Khamphoui y los familiares de ambos antes de que las autoridades de Laos les proporcionen el tratamiento médico que necesitan?».
Como mínimo, las autoridades deben tomar medidas inmediatas para garantizar que estos dos presos no corren la misma suerte que Thongsouk. Si precisan hospitalización, deben ser liberados y trasladados a un centro médico inmediatamente. Durante meses, el gobierno de Laos ignoró los llamamientos y las peticiones de información sobre la salud de Thongsouk. Ahora que se ha conocido su muerte bajo custodia, las autoridades deben levantar inmediatamente cualquier tipo de restricción impuesta a los otros dos presos de conciencia respecto al acceso a sus familiares y a la atención médica que puedan necesitar.
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Si desean más información sobre el encarcelamiento de Thongsouk Saysangkhi, Latsami Khamphoui y Feng Sakchittaphong, consulten el documento Lao People’s Democratic Republic: Prisoners of conscience suffering in isolation, de noviembre de 1996 (ASA 26/02/96).