Documento - Francia: Dialogo abierto con el gobierno frances sobre la persistencia de algunas violaciones cometidas por los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley
Servicio de Noticias 69/96
ÍNDICE AI: EUR 21/01/96/s
4 DE ABRIL DE 1996
FRANCIA: DIÁLOGO ABIERTO CON EL GOBIERNO FRANCÉS SOBRE LA PERSISTENCIA DE ALGUNAS VIOLACIONES COMETIDAS POR LOS FUNCIONARIOS ENCARGADOS DE HACER CUMPLIR LA LEY
Después de las conversaciones mantenidas en París el 2 y el 3 de abril de 1996 entre una delegación del Secretariado Internacional de Amnistía Internacional, presidida por Hervé Berger, vicesecretario general, y destacados responsables públicos, entre ellos el ministro de Justicia, Amnistía Internacional ha observado la disposición de las autoridades francesas a entablar un diálogo.
Al tiempo, Amnistía Internacional señala la persistencia de determinadas violaciones de derechos humanos cometidas por los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley descritas en un informe de octubre de 1994.
En el informe titulado Francia: disparos, homicidios y presuntos malos tratos por funcionarios encargados de hacer cumplir la ley, Amnistía Internacional hacía hincapié en los casos en los que la organización consideraba que los agentes habían recurrido a la fuerza imprudentemente y sin el debido respeto a la ley. Señalaba que las víctimas muchas veces eran jóvenes y que muchos eran de origen étnico no europeo. Amnistía Internacional hizo recomendaciones específicas a los ministros responsables de la policía, la gendarmería y la justicia para evitar estas violaciones.
En los dieciocho meses transcurridos desde que se publicó el informe, Amnistía Internacional ha tenido conocimiento de nuevos casos. Ello demuestra que las preocupaciones formuladas en 1994 todavía están vigentes. Estos últimos incidentes continúan bajo investigación judicial o administrativa y se ignoran la circunstancias completas. Sin embargo, en varios casos aparece el mismo panorama de las preocupaciones descritas en el informe de 1994.
En agosto de 1995, en el sudeste de Francia, un agente de la policía de fronteras mató de un disparo a Todor Bogdanovic, niño romaní de ocho años procedente de Serbia. Inmediatamente se iniciaron investigaciones judiciales y administrativas. El informe preliminar de la investigación administrativa expresó que los disparos fueron precipitados. La investigación judicial no ha concluido.
Sid Ahmed Amiri, de doble nacionalidad argelina y francesa, fue detenido en Marsella en agosto de 1995. Afirma que tres agentes de la unidad de la policía de transporte (USTC) le detuvieron y le llevaron esposado a una cantera abandonada, le propinaron patadas y le golpearon con los puños y las porras. Después le colocaron en un contenedor metálico y afirmó que los agentes, antes de quitarle la cartera y marcharse, dispararon contra el contenedor. Se suspendió a los agentes y se abrió una investigación judicial por detención ilegal, agresión con premeditación y robo.
En septiembre de 1995, en Tahití, unos agentes de la Gendarmería Nacional detuvieron a dieciséis sindicalistas como consecuencia de los disturbios producidos en relación con la reanudación de las pruebas nucleares francesas en el Pacífico. Continúan las investigaciones judiciales sobre sus denuncias de malos tratos y agresión.
Durante sus conversaciones con las autoridades francesas, la delegación volvió a plantear sus preocupaciones respecto a la duración excesiva de los procedimientos que afectaban a los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley y a los retrasos injustificados de los procesos de investigación.
Amnistía Internacional también expresó su preocupación por los poderes tan amplios respecto al empleo de las armas que algunas leyes confieren a la gendarmería (responsable ante el Ministerio de Defensa) en virtud de algunas leyes. Los delegados insistieron en que era fundamental que la legislación francesa se adecuara a las recomendaciones internacionales y que se derogara el decreto de 1943 sobre el uso de las armas de fuego por oficiales, suboficiales y gendarmes. Las autoridades con las que habló la delegación describieron el decreto como «nulo y vacío».
La delegación de Amnistía Internacional recibió garantías del gobierno francés de que se iba a mejorar el entrenamiento de la policía. También se hizo referencia a los planes del gobierno francés de incrementar la eficacia de la administración de justicia.
Amnistía Internacional se siente satisfecha por el tipo de diálogo que se ha iniciado con estas conversaciones, el cual debe mantenerse.
Para más información, rogamos consulten el documento de Amnistía Internacional de octubre de 1994, Francia: disparos, homicidios y presuntos malos tratos por funcionarios encargados de hacer cumplir la ley (EUR 21/02/94/s).