Documento - España: El Tribunal Constitucional reitera la necesidad de una investigación eficaz de todas las denuncias de tortura
AMNISTÍA INTERNACIONAL
DECLARACIÓN PÚBLICA
Índice AI: EUR 41/008/2008 (Público)
Fecha: 28 de abril de 2008
España: El Tribunal Constitucional reitera la necesidad de una
investigación eficaz de todas las denuncias de
tortura
Amnistía Internacional acoge con satisfacción la decisión tomada el
14 de abril por el Tribunal Constitucional español de ordenar que
se reabra la instrucción de la denuncia de torturas presentada por
Alberto Viedma Morillas, por considerar que en su día no fue
investigada por un juez de forma eficaz.
En su decisión, el Tribunal Constitucional señala que la gravedad
del delito de tortura y la especial dificultad que presenta la
obtención de pruebas en estos casos, crea una especial obligación
de diligencia en las investigaciones judiciales. El Constitucional,
aludiendo a la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos
Humanos y a las recomendaciones del Comité contra la Tortura de las
Naciones Unidas y del Comité Europeo para la Prevención de la
Tortura del Consejo de Europa, afirmó que en este caso el juez
instructor no había garantizado el derecho a un recurso legal
efectivo al cerrar la investigación cuando aún había dudas sobre la
veracidad de las denuncias y podían haberse realizado más
diligencias que podrían haber verificado o desacreditado las
denuncias.
Según los instrumentos internacionales de derechos humanos en los
que España es Estado Parte, el deber de llevar a cabo sin demora
investigaciones independientes, imparciales y minuciosas siempre
que haya sospechas razonables de que se hayan perpetrado torturas y
otros malos tratos es un componente fundamental de la obligación de
un Estado de evitar la tortura y otros malos tratos. El Tribunal
Europeo de Derechos Humanos reiteró esta obligación en su fallo en
el caso Martínez Sala y otros v. España (2 de noviembre de
2004), cuando falló que no haber llevado a cabo una investigación
oficial efectiva de las denuncias de malos tratos bajo custodia
constituía una violación del derecho de los demandantes a no ser
sometidos a tortura u otros tratos o penas inhumanos o degradantes,
reconocido en el artículo 3 del Convenio Europeo de Derechos
Humanos. El Tribunal Europeo consideró desafortunado que el
tribunal no hubiera tomado declaración a los agentes que habían
practicado las detenciones, a los agentes encargados de la custodia
de los demandantes ni a éstos. Al denegar todas las solicitudes de
práctica específica de prueba de los demandantes, el tribunal había
negado toda oportunidad razonable de determinar la veracidad de su
demanda.
Alberto Viedma Morillas fue detenido por la Guardia Civil el 28 de
febrero de 2002 y puesto bajo custodia. El 22 de abril de ese mismo
año denunció haber sido víctima de tortura y otros malos tratos
bajo custodia. El Juzgado de instrucción número 14 de Madrid abrió
la investigación de la denuncia, que sin embargo cerró el 12 de
abril de 2004 por no haber suficientes pruebas de que se hubiera
cometido el delito. El juez de instrucción no interrogó al
demandante. Tampoco interrogó, ni siquiera identificó, a los
guardias que participaron en la detención, ni obtuvo todos los
informes médicos pertinentes. Se presentaron sin éxito varios
recursos contra el archivo de la causa. En noviembre de 2004,
Alberto Viedma Morillas fue condenado por el asesinato de un
suboficial del ejército y por pertenencia a un grupo armado
(Euskadi Ta Askatasuna, ETA).
Información complementaria
En el informe de Amnistía Internacional España. Sal en la
herida: La impunidad efectiva de agentes de policía en casos de
tortura y otros malos tratos”, publicado en noviembre de 2007,
la organización documentó la existencia en toda España de
reiterados casos en que el juez de instrucción procede de
inmediato, o tras una investigación mínima, a archivar la denuncia
contra la policía. Amnistía Internacional no cree que en
España se torture sistemáticamente, pero a la organización le
preocupa la frecuencia de denuncias de tortura que no en todos los
casos pueden atribuirse a una estrategia por parte de los detenidos
para mermar la credibilidad de las autoridades. Las investigaciones
realizadas por Amnistía Internacional muestran que los casos de
malos tratos y torturas en España no son incidentes aislados, sino
ejemplos de deficiencias estructurales que afectan a todos los
aspectos de la prevención, la investigación y el castigo de la
tortura y otras formas de malos tratos. Por consiguiente, la
organización ha recomendado, entre otras cosas, que se cree un
mecanismo independiente e imparcial para investigar tales denuncias
y se introduzcan sistemas de vigilancia a través de circuito
cerrado de imágenes y sonido en todas las zonas de las comisarías
en las que pueda haber detenidos.
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