Informe anual 2012
El estado de los derechos humanos en el mundo

Documento - Ucrania: Víctimas de la brutalidad policial

AMNISTÍA INTERNACIONAL


Documento público


Índice AI: EUR 50/008/2005 (Público)

Servicio de Noticias 249/05

http://web.amnesty.org/library/Index/ESLEUR500082005



Embargado hasta las 08.00 horas GMT del 27 de septiembre de 2005


Ucrania: Víctimas de la brutalidad policial



Estaba física y moralmente agotado. Comprendí que no podría volver a pasar por todo aquello otra vez. Así que decidí suicidarme. Pedí permiso para ir al servicio y, cortándome la piel de la muñeca de mi mano izquierda, me desgarré las venas con los dientes.

Aleksei Zakharkin intentó suicidarse al séptimo día de estar detenido.


La tortura y los malos tratos a manos de la policía son generalizados en Ucrania, pero normalmente quienes los cometen quedan impunes, las víctimas no obtienen reparación y la población en general no es informada. En su último informe, titulado Time for Action: Torture and ill-treatment in police detention, Amnistía Internacional aborda las causas de la tortura y los malos tratos y recomienda a las autoridades ucranianas un conjunto de medidas destinadas a hacer respetar la prohibición absoluta de semejante trato.


Miembros de Amnistía Internacional en todo el mundo están escribiendo a las autoridades ucranianas para exigir una investigación sin demora, imparcial y exhaustiva sobre las denuncias de tortura y malos tratos a detenidos por parte de la policía. En particular, les expresan su preocupación por los malos tratos sufridos por Tatiana Doroshenko. Fue detenida en el 2004 por la policía en Simferopol y separada de su hijo de 18 meses, que en aquel momento estaba enfermo, para obligarla a declarar contra tres sospechosos de un caso. Tres hombres y una mujer que permanecían bajo custodia junto a ella afirmaron que la policía los había maltratado. Todos los detenidos se quejaron ante el fiscal de la región de Simferopol, pero sólo después de que Amnistía Internacional planteó el caso al Ministerio de Justicia se envió una comisión de investigación desde Kiev y dos de los individuos obtuvieron una indemnización. De acuerdo con la información de que dispone Amnistía Internacional, los agentes de policía que participaron en los hechos no han sido procesados.


Los miembros de Amnistía Internacional también exponen el caso de Mikhailo Koval, su esposa Anna y su hijo Dmitri Brik. En el 2001, parece ser que varios agentes de la comisaría de policía de la ciudad de Chernihiv los golpearon y torturaron en relación con una disputa sobre la propiedad de un taladro Bosch y la posesión de una pistola de gas. Padre e hijo posteriormente recibieron tratamiento hospitalario por contusiones, fractura de una costilla, cortes, magulladuras y un tímpano reventado. Que Amnistía Internacional sepa, hasta la fecha los agentes de policía de Chernihiv no han comparecido ante los tribunales.


Otros casos de tortura y malos tratos citados en el informe de Amnistía Internacional:


Ihor Timchuk

Ihor Timchuk, empresario de 47 años del distrito de Ivano-Frankivsk, al parecer fue torturado por oficiales de alta graduación de la policía en abril de 2002 para obligarlo a confesar un asesinato por el que actualmente cumple una pena de prisión perpetua.


Ihor Timchuk fue detenido inicialmente como sospechoso de sobornar, junto con Mykola Shkribliak, al comité electoral encargado de los comicios locales de 2002, delito que confesó libremente. El día de las elecciones, 29 de marzo de 2002, Mykola Shkribliak fue herido por disparos a la entrada de su domicilio y murió posteriormente en el hospital. El 25 de abril, Ihor Timchuk volvió a ser detenido y acusado de asesinar a Mykola Shkribliak. Mientras estuvo privado de libertad lo obligaron en repetidas ocasiones a firmar una confesión, y por la noche lo esposaban a un radiador y tenía que dormir sentado en una silla. No le permitieron ver a un abogado a pesar de sus peticiones, y su detención no quedó registrada. El 4 de mayo, según informes, lo sacaron de la celda, esposado y con los ojos vendados. Con las manos esposadas sobre las rodillas dobladas, le pasaron una barra de metal por debajo de éstas y lo suspendieron de ella cabeza abajo, aún con los ojos vendados, y le golpearon en la planta de los pies con porras de goma. Después le pasaron la barra metálica por debajo de los brazos y volvieron a dejarlo suspendido en el aire mientras unos agentes de policía le daban golpes en los brazos, la cabeza, el pecho y la cara. Ihor Timchuk soportó este trato durante diez horas. Más tarde supo que había sido golpeado por agentes de la policía operativa, el jefe de investigación criminal y un general del Ministerio del Interior procedente de Kiev. A continuación ordenaron a Ihor Timchuk que hiciera una declaración, pero había perdido toda la sensibilidad en ambos brazos y no podía escribir. El general de Kiev empezó a gritar a sus colegas que eran las manos del detenido lo que él necesitaba, no la cabeza.


En abril de 2004, Ihor Timchuk fue condenado a prisión perpetua por el asesinato de Mykola Shkribliak. Actualmente permanece recluido en el distrito de Ivano-Frankivsk y recibe tratamiento médico por sus continuos problemas de salud.


Maksim Kalinin


Maksim Kalinin, de 16 años, estaba con un grupo de adolescentes en el centro de Kerch at hacia las 10 de la noche del 6 de junio de 2005 cuando empezó una discusión con una joven. Ella dijo tener amigos en la policía y lo amenazó con decirles que la había insultado. Se la vio hablar con alguien por el teléfono móvil y a los cinco minutos se presentó un automóvil de la policía. Tres agentes le dieron una paliza a Maksim Kalinin en presencia de 15 testigos, algunos de los cuales intentaron intervenir. Después los agentes esposaron a Maksim y se lo llevaron a la comisaría de policía local, donde continuaron con los golpes y amenazaron con acusarlo de un delito grave. Permaneció 24 horas bajo custodia policial y después lo llevaron a su casa.


Maksim Kalinin tuvo que recibir tratamiento hospitalario por lesiones en la cabeza. Se le diagnosticó lesión cerebral y hemorragia craneal, y tuvo que ser ingresado. Sus padres encontraron dificultades para presentar una queja oficial por los malos tratos infligidos a su hijo. El 17 de junio se entablaron acciones penales contra dos agentes de policía y está previsto que la causa llegue a los tribunales en octubre.


Aleksei Zakharkin


Aleksei Zakharkin, de 35 años, fue detenido por agentes de policía en el distrito de Ivano-Frankivsk en mayo de 2003. A lo largo de la semana siguiente sufrió palizas y graves torturas en dos comisarías de policía distintas y fue obligado a firmar una declaración en la que confesaba un robo. El séptimo día, amenazado con sufrir más torturas, intentó quitarse la vida.


En su denuncia ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, Aleksei Zakharkin afirmaba que lo habían suspendido de una barra metálica y obligado a ponerse una máscara antigas que contenía algún tipo de líquido que, al inhalarlo, le producía un dolor agudo en el pecho. En ocasiones llegaron a cerrar la entrada de aire de la máscara, lo que le impedía por completo respirar. También le rociaron los ojos con un aerosol. Mientras estuvo suspendido de la barra metálica le dieron golpes y perdió el conocimiento. Oyó decir al subdirector de la comisaría de policía de Kalushskiy a los agentes que lo estaban golpeando: “Pueden matarlo, pero asegúrense de que obtienen su declaración”. Aleksei Zakharkin firmó entonces la declaración por temor a no salir vivo de la comisaría.


Seis días después de su detención, Aleksei Zakharkin se reunió por primera vez con su abogado y le contó que había firmado una confesión bajo tortura. Dadas las visibles marcas y magulladuras que presentaba su cliente, su abogado formuló una solicitud para que se le practicara un reconocimiento médico. Al día siguiente, Aleksei Zakharkin no fue sometido a un reconocimiento. En cambio, oyó dar la orden de que operativos policiales “trabajaran con él” durante toda la noche. Aleksei Zakharkin dejó escrito que no podía soportar una tortura más, y finalmente, la madrugada del 24 de mayo de 2003, intentó suicidarse desgarrándose las venas de la muñeca con los dientes. Lo ingresaron en el hospital y sólo entonces se informó a sus familiares de su paradero.

Edit Shmelina


Edit Shmelina, mujer de 64 años que vive con su hija drogadicta en el pueblo de Mirnoye, en Crimea, al parecer sufrió malos tratos cuando unos agentes del departamento antidroga se presentó en su domicilio para llevar a cabo un registro el 30 de septiembre de 2004. Hizo el siguiente relato sobre el trato recibido: Primero los agentes le apuntaron con un arma a la cabeza y efectuaron un disparo al aire con otra arma. Luego le dieron un puñetazo en el estómago y la empujaron con tal violencia que chocó contra una valla y se golpeó en la cabeza. Mientras unos agentes de policía registraban su casa, permaneció unas dos horas esposada al vehículo policial, aparcado en su jardín delantero. Según Edit Shmelina, les suplicó que la soltaran teniendo en cuenta el dolor que le causaban y el estado de nervios en que se encontraba, pero los agentes la insultaron y amenazaron con emplear más violencia contra ella. La policía la agredió y la amenazó para que firmara una declaración según la cual había permitido voluntariamente a los agentes registrar su casa. Finalmente, Edit Shmelina aceptó firmar la declaración.


El 14 de febrero de 2005, Edit Shmelina fue detenida como sospechosa de obtención ilegal y posesión de drogas, y actualmente está acusada en aplicación del artículo 307 del Código Penal. La hija de Edit Shmelina, D. Golobkova, fue detenida el 16 de febrero de 2005 por la policía antidroga y privada de libertad durante tres días sin mediar explicación alguna. Volvieron a detenerla el 25 de febrero. Según sus familiares, tenía una fuerte dependencia de las drogas y necesitaba asistencia médica. No hay datos que indiquen que recibió alguna ayuda en la comisaría de policía; estando a solas en una celda, se suicidó ahorcándose el 26 de febrero de 2005.


Véanse los documentos:


Ukrania: Decisive action against torture yet to be taken (Índice AI: EUR 50/007/2005)

Ukrania: Torture and ill-treatment in police detention (Índice AI: EUR 50/005/2005)

Ukrania: Time for action: Torture and ill-treatment in police detention (Índice AI: EUR 50/004/2005)







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