Informe anual 2012
El estado de los derechos humanos en el mundo

Documento - Azerbaiyán: Ataques contra la libertad de expresión

AMNISTÍA INTERNACIONAL


Declaración pública


Índice AI: EUR 55/006/2006 (Público)

Servicio de noticias: 210/06

9 de agosto de 2006

http://web.amnesty.org/library/Index/ESLEUR550062006



Azerbaiyán: Ataques contra la libertad de expresión



Amnistía Internacional siente preocupación por el profundo deterioro de la libertad de expresión en Azerbaiyán y, en concreto, por el homicidio y la intimidación de periodistas, así como por las palizas que han recibido. Las repetidas agresiones violentas contra periodistas y la falta de investigaciones exhaustivas, efectivas e independientes al respecto han tenido un efecto perverso sobre la libertad de expresión en el país. El hecho de que nadie haya comparecido ante la justicia para responder por dichas agresiones, y de que en la mayoría de los casos la identidad de los agresores no llegue a conocerse, contribuye a crear un clima de impunidad en relación con las agresiones a periodistas. Por otra parte, tampoco se han investigado en profundidad ni de forma independiente las denuncias de periodistas sobre palizas y hostigamiento por parte de los funcionarios encargados de hacer cumplir. La estrecha vinculación de muchas de las víctimas con partidos y periódicos de la oposición surgiere que estos abusos esconden motivaciones políticas, circunstancia que Amnistía Internacional considera en extremo alarmante.


Amnistía Internacional se ha dirigido por escrito al presidente de Azerbaiyán, al ministro del Interior, al defensor del pueblo de la República de Azerbaiyán, al Consejo de Prensa de Azerbaiyán y a la fiscalía general para plantearles sus motivos de preocupación en relación con el hostigamiento de periodistas a manos de los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley, en especial durante la campaña previa a las elecciones parlamentarias de 2005, y en lo relativo al asesinato de Elmar Huseynov en marzo de 2005, las agresiones sufridas por Fikret Huseynli y Bahaddin Haziyev y la detención y el enjuiciamiento de Sakit Mirza Zakhidov.


Entre los motivos de preocupación mencionados por Amnistía Internacional figuran los intentos de los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley o de las fuerzas de seguridad de restringir la libertad de expresión en periodos políticos de especial trascendencia, como las campañas electorales. En varias ocasiones, durante la temporada previa a las elecciones parlamentarias del 6 de noviembre de 2005, periodistas que acudieron a manifestaciones y concentraciones para informar sobre ellas, sufrieron agresiones y hostigamiento, a pesar de que eran fácilmente identificables como periodistas por medio de brazaletes o de indumentaria propia de periodistas. La celebración de un mitin o de una concentración no autorizados no justifica en modo alguno que se hostigue o golpee a periodistas que cumplen sus obligaciones informativas en dichos actos.


Azerbaiyán tiene la obligación de promover y proteger el derecho a la libertad de expresión, consagrado en diversos tratados internacionales en los que es Estado Parte, como Convenio el Europeo de Derechos Humanos (CEDH, artículo 10) y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP, artículo 19). Amnistía Internacional ha instado al gobierno de Azerbaiyán a condenar públicamente los abusos contra los derechos humanos de periodistas, líderes y miembros de los partidos de la oposición y cualquier otra persona que ejerza pacíficamente su derecho a la libertad de expresión durante las campañas electorales o en cualquier otro momento.


Por otro lado, Amnistía Internacional se siente muy alarmada por el incremento de agresiones a periodistas a manos de agresores no identificados, como ejemplifican el homicidio de Elmar Huseynov en marzo de 2005 y las graves agresiones sufridas por Fikret Huseynli en marzo de 2006 y por Bahaddin Haziyev en mayo del mismo año. Los supervivientes de dichos incidentes, así como sus compañeros y familiares, creen que éstos se debieron al hecho de haber informando sobre funcionarios implicados en escándalos de corrupción en Azerbaiyán. Al margen de las motivaciones que escondan estas agresiones y el homicidio de Elmar Huseynov, la ausencia de investigaciones minuciosas y transparentes sobre estos casos ha contribuido a crear un clima de impunidad con respecto a las agresiones a periodistas.


Los Estados Partes en tratados internacionales de derechos humanos no sólo están obligados a prevenir abusos contra los derechos humanos por parte de las instituciones del Estado y de los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley, sino también a ejercer la diligencia debida en relación con abusos contra los derechos humanos cometidos por agentes no estatales, lo que implica tomar medidas para prevenirlos e investigarlos una vez que se hayan producido. Al no investigar enérgicamente los casos antes citados, las autoridades azerbaiyanas ponen de manifiesto una constante que, en opinión de Amnistía Internacional, expone su negligencia a la hora de ejercer la diligencia debida en aras de la justicia y el resarcimiento de las víctimas. Sin investigaciones y resarcimiento, las agresiones a periodistas que informan sobre los planteamientos de la oposición o que critican al gobierno parecen ser respuestas al periodismo crítico sobre cuestiones como la corrupción y otros abusos de poder en el seno de las instituciones gubernamentales, o bien intentos de amordazar a la oposición durante las campañas electorales.

Por último, Amnistía Internacional expresó su inquietud por la detención y el enjuiciamiento Mirza Sakit Zakhidov, conocido periodista satírico, detenido el 23 de junio de 2006 y acusado de estar en posesión de narcóticos ilegales y tener intención de comerciar con ellos. Su abogado, a quien no se permitió ver a Mirza Sakit Zakhidov hasta el 29 de junio, ha asegurado los narcóticos se hicieron aparecer en posesión de su cliente como parte de una operación preconcebida. Los compañeros de Sakit Mirza Zakhidov y los activistas de derechos humanos de Azerbaiyán creen que su detención obedece a razones políticas por la naturaleza crítica de sus sátiras dirigidas contra destacadas personalidades oficiales. Las denuncias de los activistas de derechos humanos, que aseguran que se han colocado por motivos políticos pruebas comprometedoras en posesión de ciertas personas han aumentado durante los últimos meses en Azerbaiyán, como ocurrió en el caso de Qadir Musayev, activista del partido de la oposición, condenado a siete años de prisión por tenencia de narcóticos en mayo de 2006 (véase el documento EUR 55/002/2006 de AI). En el momento de redactar el presente documento, Mirza Sakit Zakhidov se encuentra en huelga de hambre, lo que acentúa la necesidad de avanzar en su caso y de confirmar o desmentir, mediante una investigación independiente, la afirmación de que las pruebas se hicieron aparecer deliberadamente en su poder. Amnistía Internacional ha pedido información a las autoridades de Azerbaiyán con respecto a las medidas concretas tomadas para profundizar en la investigación del caso de Mirza Sakit Zakhidov.


Amnistía Internacional insta a las autoridades azerbaiyanas a garantizar que se lleven a cabo investigaciones exhaustivas, efectivas e independientes sobre todos los incidentes de homicidio, palizas y otros abusos contra los derechos humanos infligidos a periodistas. Se trata de una medida urgente y necesaria para neutralizar el clima de impunidad en que el se cometen agresiones contra periodistas y contra todas las personas que ejercen pacíficamente su derecho a la libertad de expresión.

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