Informe anual 2012
El estado de los derechos humanos en el mundo

Documento - Azerbaiyán: Voces críticas silenciadas de nuevo por leyes de difamación

AMNISTÍA INTERNACIONAL


Declaración pública


Índice AI: EUR 55/008/2007 (Público)

Servicio de Noticias: 084/07

27 de abril de 2007

http://web.amnesty.org/library/Index/ESLEUR550082007


Azerbaiyán: Voces críticas silenciadas de nuevo por leyes de difamación



Amnistía Internacional condena la sentencia dictada el 20 de abril por el Tribunal de Distrito de Yasamal, de Bakú, que condena al director Eynulla Fatullayev a dos años y medio de cárcel por difamación. Esta condena sigue a una serie de incidentes que durante los tres últimos años han tenido como objetivo intimidar a Eynulla Fatullayev, como agresiones físicas, secuestro de familiares cercanos y amenazas de muerte. Amnistía Internacional considera a Eynulla Fatullayev preso de conciencia, encarcelado por informar de forma crítica sobre asuntos políticos y abusos de poder, y solicita que sea puesto inmediatamente en libertad incondicional.


Amnistía Internacional vuelve a estar gravemente preocupada por la suerte de los periodistas independientes y de la oposición en Azerbaiyán. Recordando los motivos de preocupación expresados en agosto de 2006 y en enero de este año, Amnistía Internacional deplora una serie de acciones recientes, al parecer encaminadas a silenciar a periodistas asociados con los periódicos Realny Azerbaydzhan (Azerbaiyán Real, publicado en lengua rusa) y Gündelik Azerbaycan (Diario de Azerbaiyán, publicado en lengua azerbaiyana). Estas acciones indican que los periodistas que critican a las autoridades y llaman la atención sobre conductas oficiales ilegítimas siguen sometidos a diversas sanciones, que van desde la agresión física hasta el encarcelamiento en virtud de las leyes de difamación e injurias de Azerbaiyán.


Eynulla Fatullayev, director de Realny Azerbaydzhan y de Gündelik Azerbaycan, fue condenado en virtud del artículo 147.2 del Código Penal azerbaiyano, relativo a la difusión pública de acusaciones de graves delitos. Los cargos hacen referencia a los comentarios atribuidos a Eynulla Fatullayev y presuntamente colgados en el sitio de Internet www.aztricolor.comen febrero de este año, aunque se desconocen las fechas exactas. Los comentarios tienen que ver con los acontecimientos ocurridos durante el conflicto territorial armenio-azerbaiyano de 1991-1994 sobre Nagorno-Karabaj. Al parecer, se sugería que los azerbaiyanos compartían la responsabilidad con las fuerzas armenias circundantes por la muerte de cientos de civiles de etnia azerí del poblado de Xocali en 1992. Según los informes, los presuntos comentarios aludían a las acusaciones según las cuales las fuerzas armenias habían dejado abierto un pasillo para que escaparan los residentes de Xocali (al parecer el sitio web ya no está disponible). Aunque Eynulla Fatullayev había escrito sobre el tema en un artículo de 2005, la demanda interpuesta contra él se basó en la colocación en Internet de los comentarios, atribuidos a él, pero cuyo origen es incierto.


La demanda fue presentada por Tatyana Chaladze, presidenta de la organización pública Centro Azerbaiyano para la Protección de Personas Refugiadas y Desplazadas. Tatyana Chaladze afirmó que sugerir la responsabilidad azerbaiyana en los sucesos de Xocali era un intento deliberado de difamar a los supervivientes de estos sucesos en particular y a los veteranos de la guerra de Nagorno-Karabaj en general.


Eynulla Fatullayev niega que haya hecho estos comentarios, y afirma que se trata de un pleito creado artificialmente para silenciar sus artículos críticos sobre diversas cuestiones, como la corrupción gubernamental. Los comentarios atribuidos a él circularon en diversos sitios web en febrero, tras lo cual la redacción de Realny Azerbaydzhan fue asaltada en protesta por grupos de hasta 100 personas sin identificar los días 24 y 26 de febrero. Se lanzaron piedras y huevos contra las redacciones de los periódicos y, según los informes, los que protestaban intentaron derribar a patadas una puerta. Según algunos informes, los efectivos de la policía presentes durante las protestas no intervinieron para detenerlas.


Con 30.000 lectores, Realny Azerbaydzhan es uno de los periódicos más populares de Azerbaiyán, muy conocido por sus críticas a las autoridades, especialmente al Ministerio del Interior.


Eynulla Fatullayev tiene una trayectoria de periodismo crítico. Anteriormente había trabajado para el controvertido periódico de oposición Monitor, que cerró tras la muerte a tiros de su director, Elmar Hüseynov, en marzo de 2005. Este asesinato sigue sin resolver a día de hoy. En julio de 2004, Eynulla Fatullayev fue golpeado en la calles de Bakú, presuntamente por la publicación de artículos críticos con las autoridades. Posteriormente fue amenazado por su serie de artículos titulada “Diario de Karabaj”, escritos tras su visita a la república no reconocida de Nagorno-Karabaj en 2005, en los que abogaba por el diálogo con los armenios de Karabaj. En agosto de 2006, el ministro del Interior, Ramil Usubov, presentó contra Realny Azerbaydzhan tres demandas por difamación por unos artículos publicados en el periódico en los que se afirmaba que el ministro tenía relación con las actividades delictivas de un ex funcionario del Ministerio del Interior que estaba siendo juzgado por una serie de asesinatos y secuestros. El periódico perdió los juicios y fue obligado a pagar una multa equivalente a 11.500 dólares estadounidenses en concepto de indemnización. En octubre de 2006, Eynulla Fatullayev suspendió temporalmente la publicación de ambos periódicos tras el secuestro de su padre, que fue puesto en libertad tras el anuncio de la suspensión. En marzo de 2007, recibió amenazas de muerte tras informar en Realny Azerbaydzhan de que el homicidio de Elmar Hüseynov había sido encargado por altos funcionarios a una banda criminal formada por personas de etnia azerí y ciudadanía georgiana .


Como informó Radio Libertad el 23 de abril de 2007, en 1992 el entonces presidente de Azerbaiyán, Ayaz Mutalibov, había hecho afirmaciones similares sobre el mantenimiento de un pasillo de escape durante los sucesos de Xocali. En vista del historial de incidentes en los que ha estado implicado Eynulla Fatullayev, Amnistía Internacional cree que el resurgimiento de estas afirmaciones en una demanda presentada contra un director de periódico abiertamente crítico, ya sometido a una prolongada campaña de hostigamiento, indica que el caso tiene un trasfondo político. Además, incluso asumiendo que las afirmaciones planteadas en la demanda presentada contra Eynulla Fatullayev sean ciertas, resulta inaceptable que los periodistas que ponen en tela de juicio las versiones oficiales u ortodoxas de la historia acaben siendo encarcelados.


En los dos últimos años ha habido en Azerbaiyán varios casos de cargos por difamación e injurias presentados contra periodistas por funcionarios del gobierno, en los que los tribunales han fallado casi invariablemente a favor de los reclamantes (véase el informe de enero de 2007 de Amnistía Internacional, Azerbaijan: the contracting space for freedom of expression (Índice AI: EUR 55/003/2007). En algunos casos los periodistas han sido declarados culpables en casos en que se había impugnado la autoría de las presuntas declaraciones difamatorias. En 2006, Sahin Agabeyli, director del periódico Milli Yol (Sendero Nacional), fue condenado a un año de cárcel por declaraciones publicadas en un artículo cuya autoría negó.


La noche del 20 de abril, en otro suceso, el director y especialista en informaciones sobre asuntos militares del Gündelik Azerbaycan, Uzeyir Jafarov, fue agredido cuando salía de la redacción del periódico por dos hombres que lo golpearon en la cabeza y el rostro con objetos metálicos. Según los informes, sus atacantes sacaron un puñal, pero se retiraron al ver que otros empleados del periódico acudían en ayuda de Uzeyir Jafarov. Éste, que fue hospitalizado y recibió varios puntos de sutura, reconoció, según los informes, a uno de sus agresores como uno de los asistentes al juicio contra Eynulla Fatullayev. El mismo día en que fue agredido, Uzeyir Jafarov había testificado en defensa de Eynulla Fatullayev.


Las incesantes agresiones contra la libertad de expresión y la inacción del gobierno para poner fin a esta tendencia están dañando la reputación internacional del país. La inacción del gobierno de Azerbaiyán a la hora de abordar los motivos de preocupación expresados por periodistas azerbaiyanos, activistas de derechos humanos y organizaciones internacionales fue reconocido el 16 de abril por la Resolución 1545 de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa. Amnistía Internacional pide a las autoridades azerbaiyanas que pongan en libertad a Eynulla Fatullayev inmediatamente y se aseguren de que su sentencia condenatoria se investiga minuciosa y exhaustivamente. También pide al gobierno azerbaiyano que se asegure de que se lleva a cabo una investigación minuciosa e independiente de la agresión sufrida por Uzeyir Jafarov, y de que sus agresores rinden cuentas. Por último, Amnistía Internacional pide que de despenalice la difamación en Azerbaiyán, algo que también defiende la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE).






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