Documento - Moldavie. Pas d'impunité pour les policiers
AMNISTÍA INTERNACIONAL
Declaración pública
Índice AI: EUR 59/005/2009
21 de abril de 2009
Moldavia: No a la impunidad policial
Amnistía Internacional ha advertido de que la tortura y otros malos tratos a manos de la policía no deben tolerarse en ninguna circunstancia: ningún acto de ese tipo debe quedar sin una investigación adecuada.
A la organización le preocupan las recientes declaraciones del presidente del Parlamento, Marian Lupu, quien, el 15 de abril, dijo al Financial Times que no debía aplicarse una amnistía sólo a los manifestantes, sino también a los policías que los golpearon mientras estaban bajo custodia. Estas declaraciones se realizaron después de que el presidente Vladimir Voronin propusiera una amnistía para todas las personas detenidas en relación con las protestas iniciadas el 6 de abril. El Parlamento aún no ha aprobado esa amnistía.
Amnistía Internacional ha pedido reiteradamente que los altos cargos públicos condenen de forma clara e inequívoca la tortura y otros malos tratos. A la organización le preocupa que las declaraciones del presidente del Parlamento puedan interpretarse como un respaldo activo a la impunidad por esos actos.
Amnistía Internacional se opone a las amnistías, ya que impiden que la verdad salga a la luz y que las personas sobre las que existen sospechas razonables de que son autoras de abusos contra los derechos humanos rindan cuentas de sus actos. La organización considera que las amnistías por esos abusos son contrarias al derecho internacional y al deber del Estado de llevar ante la justicia a los responsables y garantizar reparación a las víctimas.
Tanto las organizaciones internacionales como las ONG nacionales e internacionales han documentado en Moldavia abundantes casos de malos tratos y torturas a manos de la policía, incluido trato degradante y humillante tanto a hombres como a mujeres. Amnistía Internacional reitera su llamamiento a las autoridades moldavas para que investiguen todas las denuncias de uso de fuerza excesiva y de tortura y malos tratos a manos de la policía y garanticen que todos los agentes sobre los que existan sospechas razonables de que han cometido abusos comparecen ante la justicia en procedimientos justos y son sancionados adecuadamente.
Véase también:
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