Documento - Croacia: es demasiado pronto para celebrar el exito en Eslavonia oriental
Servicio de Noticias 06/98
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EMBARGADO HASTA LAS 00:01 HORAS GMT DEL 15 DE ENERO DE 1998
Croacia: Es demasiado pronto para celebrar el éxito en Eslavonia oriental
«Es demasiado pronto para celebrar la situación en Eslavonia oriental como un éxito», ha manifestado hoy Amnistía Internacional cuando la Autoridad Provisional de la ONU en Eslavonia Oriental ha terminado su mandato en la última zona serbia rebelde de Croacia.
Eslavonia oriental ha quedado hoy de nuevo bajo el pleno control de las autoridades croatas pero, según Amnistía Internacional, las promesas de Croacia de que los serbocroatas estarán protegidos requiere una mejora de la seguridad y que se ponga fin a la impunidad.
Los comentaristas tanto nacionales como internacionales han manifestado su satisfacción porque la transición de la zona al control croata no se ha visto señalada por un éxodo masivo de los serbocroatas. Según la Autoridad Provisional de la ONU en Eslavonia Oriental, entre 15.000 y 20.000 serbocroatas han abandonado la región durante los dos años que ésta ha permanecido bajo el control de las Naciones Unidas. Se cree que, cuando comenzó el mandato de la Autoridad Provisional, en la zona vivían entre 125.000 y 130.000 personas.
No obstante, aún es posible que, a menos que los derechos humanos de los serbocroatas disfruten de una plena protección, éstos decidan abandonar Croacia rumbo a la República Federativa de Yugoslavia, a la República Srpska en Bosnia y Herzegovina o a otros países.
Según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), unas 30.000 personas han enviado sus propiedades a Serbia desde Eslavonia oriental, aunque ellas aún no han abandonado la región. Aunque estas partidas pueden no constituir un éxodo, la violencia y la intimidación sin trabas podrían provocar el abandono paulatino del país por parte de los serbocroatas durante el próximo año.
En noviembre de 1997 se distribuyeron en Vukovar folletos que instaban a los serbocroatas a abandonar la zona antes del 15 de enero. Esos folletos decían: «Os mataremos en silencio y lentamente, pero no con delicadeza».
Aunque las autoridades del gobierno croata han manifestado reiteradamente en público que los serbocroatas que deseen permanecer en Croacia serán bienvenidos y tendrán los mismos derechos que los demás ciudadanos croatas, Amnistía Internacional no está convencida de que las autoridades croatas estén realmente dispuestas a proteger a todos sus ciudadanos independientemente de su nacionalidad.
Amnistía Internacional no estará convencida de esto hasta que, por ejemplo, las investigaciones sobre los ataques violentos den lugar a procesamientos justos y adecuados. Bajo la mirada vigilante de la comunidad internacional, se han abierto investigaciones sobre los incidentes cada vez más violentos que han tenido lugar en la región durante los últimos dos meses, incluidos los ataques con granadas lanzados, en diciembre de 1997, contra la casa de un sacerdote ortodoxo serbio y, en noviembre de 1997, contra casas de serbocroatas.
Lo cierto es que Amnistía Internacional es perfectamente consciente de que, en el pasado, aunque las autoridades afirmaron haber investigado y procesado a los responsables de ataques contra serbocroatas, los procedimientos de esas investigaciones y juicios no fueron adecuados. Tras los ataques producidos, por ejemplo, en mayo de 1997 contra unas aldeas cercanas a Hrvatska Kostajnica (en otra zona de Croacia), las autoridades únicamente acusaron a 10 personas del delito relativamente menor de «participación en una reunión que cometió un acto criminal».
En ese caso concreto, una multitud compuesta por unos 150 refugiados bosniocroatas armados con palos y estacas identificaron, asaltaron y agredieron sistemáticamente a los ocupantes de casas principalmente serbocroatas de la zona. Decenas de serbocroatas fueron golpeados, no sólo durante los ataques iniciales de la multitud contra la aldea, sino también en ataques aislados cometidos durante los días siguientes; una de las víctimas fue un serbocroata de 65 años, Mirko Knežević, que murió en el hospital, al parecer a consecuencia de los golpes.
Aunque los informes sobre los incidentes de Hrvatska Kostajnica indican que los testigos podrían identificar a los responsables de agresiones concretas y que al menos uno de los que golpearon a Mirko Knežević fue identificado por la policía, nadie fue acusado de su asesinato.
No obstante, en Eslavonia oriental no todos los incidentes violentos han ido dirigidos contra serbocroatas. Se cree que algunos incidentes, como unas explosiones en escuelas croatas, fueron causados por serbocroatas que se oponían a la autoridad croata.
Es posible que, durante los próximos meses, la tensión en Eslavonia oriental aumente a medida que regresen unos 80.000 croatas que huyeron o fueron expulsados de la región en 1991. Los desplazados croatas se sienten agraviados por el largo tiempo que han tenido que permanecer lejos de sus hogares y por las graves violaciones de derechos humanos cometidas por el ejército yugoslavo y por los paramilitares serbios en la región en 1991.
Sin embargo, puesto que en muchos casos los hogares que esos croatas ocupaban antes de la guerra están ahora habitados por serbocroatas (desplazados a su vez de otras zonas de Croacia), será preciso que el regreso sea un proceso doble para impedir que los serbocroatas tengan que abandonar Croacia.
Amnistía Internacional ha declarado: «Aunque se han acordado los procedimientos establecidos para regular el proceso de retorno, no sería la primera vez que el regreso de minorías a comunidades en otras zonas del país viene acompañado de violencia y tensión. Sólo la garantía de que estarán protegidos animará a los serbocroatas a permanecer en la zona».