Documento - Croatia: Fear for safety / fear of ill-treatment
EXTERNOÍndice AI: EUR 64/11/96/s
AU 154/9626 de junio de 1996
Temor de seguridad y temor de malos tratos
CROACIA:Frane Gugo y Damir Bumber, Boško Šimić, Ivan Velić, Jurica Babić, Senka Bule, Andrija Šimić, Slavka Maričić, Marija Jelenčić, Nataša Marić, Ana Šimić, Marija Jelić, Marija Goleš, sus familias y otras personas
Amnistía Internacional siente preocupación por la seguridad de docenas de personas que viven en apartamentos en Split que anteriormente pertenecieron al Ejército Nacional Yugoslavo, las cuales, al parecer, corren peligro de ser desalojadas de forma violenta de sus apartamentos. En anteriores desalojos similares, la policía civil y la policía militar de Croacia se han negado a intervenir para proteger a los civiles de actos de violencia e intimidación, y las autoridades han facilitado información de los inquilinos de estos apartamentos a los responsables de esos actos.
El lunes 17 de junio de 1996, la familia Gugo fue desalojada a la fuerza de su apartamento en Split por tres hombres vestidos de civil y que, según los informes, se presentaron como miembros del comité militar de alojamiento de Split. Los hombres amenazaron a los observadores de derechos humanos presentes en el apartamento y les obligaron a marcharse. Semina Loncar, presidenta de la sección de Split del Comité de Derechos Humanos, ha informado de que uno de los hombres hizo un gesto con el hacha que llevaba amenazándola con golpearla en la cabeza. Según los informes, una vez que se marcharon los observadores de derechos humanos, a Frane Gugo le golpearon en la cabeza y a su esposa la arrastraron de las manos por el suelo, lo que le provocó hematomas.
Se llamó a la policía militar, pero se negó a intervenir debido a que en el asunto estaban implicados civiles y no militares. Según los informes, la policía civil también se negó a ofrecer protección aunque sus motivos estaban menos claros. En otros desalojos violentos de apartamentos militares ocurridos en el pasado, la policía civil se ha negado a intervenir porque los responsables eran soldados y el asunto era competencia exclusiva de la policía militar.
Al parecer, el jefe del grupo que llevó a cabo el desalojo de la familia Gugo es el presidente de una asociación de veteranos de guerra de Croacia del conflicto recientemente librado por este país y tenía una lista con otras familias que quizá estén amenazados con el desalojo. Según los informes, la lista incluye hasta 28 direcciones de inquilinos de apartamentos militares, y contiene información personal de estas personas (fecha de nacimiento, número de hijos, profesión, etc). Estos inquilinos, como la familia Gugo, intercambiaron en el pasado el alquiler de otros apartamentos en la localidad de Knin, que anteriormente estuvo bajo el control de los rebeldes serbios, por los apartamentos de propiedad militar de Split (para más información sobre este tipo de desalojos, véase EUR 64/12/95, Croacia: Violent Evictions by Uniformed Personnel...). Ahora, según los informes, tienen miedo de abandonar los apartamentos por temor a que, en su ausencia, irrumpan en ellos.
Amnistía Internacional teme que puedan producirse otros desalojos violentos y pide a las autoridades militares y civiles y a la policía que protejan a las víctimas potenciales de los actos de violencia. A tenor del caso de la familia Gugo y de otros, la organización teme que las autoridades hayan fomentado este tipo de desalojos violentos al facilitar información de los inquilinos y no proporcionar la protección adecuada de la policía civil y militar.
Amnistía Internacional no se pronuncia respecto de la legalidad de estos desalojos. Sin embargo, siente preocupación debido a que se ha controlado poco o nada al personal militar que, según los informes, ha llevado a cabo estos desalojos. Parece que en muchos casos, los militares abusan de su autoridad para obligar a los inquilinos a marcharse. Muchos de estos desalojos han tenido lugar sin aviso previo y, en ocasiones, a horas desacostumbradas del día o de la noche, con lo que aumentaba la intimidación a las víctimas. Amnistía Internacional también señala que los responsables parecen contar con que la policía militar y la policía civil no intervendrán, lo que puede animarlos a emplear amenazas y actos violentos para llevar a cabo los desalojos.
INFORMACIÓN GENERAL
Las fuerzas armadas se han convertido en héroes para la mayoría de la población croata, especialmente después de la ofensiva militar de agosto, en la que las fuerzas armadas croatas se apoderaron de Krajina, amplio territorio de Croacia que estaba bajo el control de los serbios croatas opuestos al régimen de Zagreb. Dado que en el pasado se castigó a pocos de los soldados que recurrieron a la violencia para desalojar a los civiles de sus apartamentos y la inmensa mayoría de los soldados han conservado el arrendamiento de los apartamentos, los miembros y ex miembros del Ejército Croata parecen estar valiéndose de su prestigio reforzado para resolver sus necesidades de alojamiento recurriendo a la violencia. Muchos parecen contar con la aprobación de Ministerio de Defensa y presentan documentos que les asignan los apartamentos en cuestión antes de que se haya iniciado ningún proceso legal para quitarle el arrendamiento a los inquilinos existentes. En otros casos el Ministerio de Defensa ha emitido documentos por los que se permitía permanecer en el apartamento a los responsables del desalojo violento de los inquilinos anteriores.
ACCIONES RECOMENDADAS: Envíen telegramas, fax, télex, cartas urgentes y por vía aérea, en inglés, alemán, italiano, francés o en el propio idioma del remitente:
-recordando a las autoridades que la policía civil y militar tiene la obligación de proteger a los civiles y expresando preocupación debido a que durante el desalojo de la familia Gugo, el 17 de junio de 1996, no intervino ni la policía militar ni la civil;
-en particular, preguntando por qué no intervino la policía civil una vez que la policía militar se negó a hacerlo basándose en que los responsables eran civiles y no soldados;
-expresando preocupación debido a que la inactividad de la policía civil y militar en relación con estos actos violentos puede interpretarse como estas prácticas se permiten, e incluso, fomentan desde las instancias oficiales;
-declarando que Amnistía Internacional siente preocupación debido a que se pueden estar planeando otros desalojos violentos de este tipo en la zona de Split y pidiendo que se tomen medidas para proteger a las personas de estos actos violentos.
LLAMAMIENTOS A:
Comisario de Policía del condado de Split
Mr Ivan Cipci
Načelnik policije Splitsko-Dalmatinsk Županije
MUP, 21000 Split, Croacia
Fax: +385 21 307 370
Telegramas: Police Commissioner Cipci, Split, Croacia
Tratamiento: Dear Commissioner Cipci/Señor comisario
Comandante del 72 Batallón de la Policía Militar
Mihail Budimir
Zapovijednik 72. bojne vojne policije
Lora Barracks
21000 Split, Croacia
Telegramas: Military Police Commander 72 Batt, Split, Croacia
Tratamiento: Dear Commander Budimir/Señor comandante
Ministro de Defensa
Mr Gojko Šušak
Ministarstvo za narodnu obranu Republike Hrvatske
Trg Kralja Krešimira IV 1
10000 Zagreb, Croacia
Fax: +385 1 432 415
Telegramas: Defence Minister Šušak, Zagreb, Croacia
Tratamiento: Dear Minister/Señor ministro
COPIAS A: a la representación diplomática de Croacia acreditada en el país del remitente.
ENVÍEN LOS LLAMAMIENTOS INMEDIATAMENTE. Consulten con el Secretariado Internacional o con la oficina de la Sección si los envían después del 7 de agosto de 1996.