Informe anual 2012
El estado de los derechos humanos en el mundo

Documento - República yugoslava de Macedonia::Tortura, malos trataos y posible ejecución extrajudicial tras los asesinatos de Aracinovo

Público


Amnistía Internacional



EX REPÚBLICA YUGOSLAVA DE

MACEDONIA


Tortura, malos tratos y posible ejecución extrajudicial tras los asesinatos de Aračinovo



Junio del 2000 RESUMEN ÍNDICE AI: EUR 65/03/00/s


DISTR: SC/CO (24/00)



Tres agentes de policía fueron asesinados durante la noche del 11 de enero del 2000 en un puesto de control situado en la localidad de Aračinovo, en los alrededores de Skopje. Los causantes de las muertes, que salieron de varios automóviles que esperaban en el puesto de control, dispararon contra los agentes y huyeron en los vehículos. El incidente provocó gran inquietud en el país. De acuerdo con la versión oficial que las autoridades facilitaron a la prensa, los autores de los disparos transportaban presuntamente en sus vehículos drogas o más armas. Sigue sin tenerse información completa sobre el caso. La localidad de Aračinovo tiene una mayoría albanesa y todas las personas a las que se ha registrado o detenido en relación con el incidente eran de etnia albanesa. El incidente presentó muy pronto un cariz político debido al hecho de que las víctimas no eran albanesas —dos de los agentes muertos eran macedonios y el tercero era de etnia turca.


Amnistía Internacional reconoce que las autoridades deben reaccionar con firmeza ante un caso como éste, pero desea hacer notar que todas sus acciones deben llevarse a cabo estrictamente de conformidad con la ley nacional y con las normas internacionales de derechos humanos. La organización teme que la policía cometiera numerosas violaciones de derechos humanos en las operaciones que emprendió a raíz de los asesinatos de Aračinovo.


Decenas de personas, entre ellas tres menores como mínimo, fueron al parecer torturadas o maltratadas. Las golpearon en sus propias casas, en las de sus vecinos o en comisarías de policía. Hombres, mujeres y niños fueron amenazados a punta de pistola y los privaron de libertad por periodos que oscilaron entre tres horas y once días. Se mantuvo en régimen de incomunicación a los detenidos, a quienes se hizo perder la orientación de forma deliberada cubriéndoles la cabeza y transfiriéndolos de una comisaría a otra. Según los informes, la policía los sometió a tortura o malos tratos antes del interrogatorio o durante éste, probablemente para obtener confesiones o información que incriminara a otras personas. Un detenido, Sabri Asani, murió bajo custodia de la policía y existen indicios de que pudo haber sido víctima de una ejecución extrajudicial. Más de cinco meses después de su muerte, las autoridades judiciales no han publicado aún el informe de la autopsia que se le practicó.


Es evidente que los agentes de policía implicados en los hechos ocurridos a raíz de los asesinatos de Aračinovo estaban enfurecidos por la muerte de sus compañeros, lo que confirman los comentarios formulados por los agentes de policía que registraron casas, practicaron detenciones e interrogaron a los detenidos. Los asesinatos constituyen un delito muy grave pero ningún acto criminal, por infame que sea, justifica la comisión de violaciones de derechos humanos como las que parecen haberse perpetrado a raíz de los asesinatos de Aračinovo. Un servicio de policía profesional requiere el estricto cumplimiento de la ley nacional y de las normas internacionales de derechos humanos.


Las autoridades han reconocido que se cometieron algunas violaciones y que se registraron casas y se practicaron detenciones de personas que no guardaban relación alguna con los asesinatos. En conjunto, no obstante, la respuesta oficial ha sido completamente insuficiente. Se han desoído hasta ahora recomendaciones importantes formuladas por el Defensor del Pueblo.


Amnistía Internacional no adopta postura alguna sobre la culpabilidad o la inocencia de las personas que se encuentran sometidas a investigación en relación con los asesinatos de Aračinovo o que puedan ser sometidas a investigación por otros delitos no relacionados con éste después de su detención en las operaciones de Aračinovo. La preocupación de la organización se refiere especialmente al uso de la detención en régimen de incomunicación, la tortura, los malos tratos y las amenazas para obtener declaraciones, y la violación de los derechos de los detenidos.


La organización insta a las autoridades a que respondan a los motivos de preocupación expuestos en este informe, garantizando que se llevan a cabo investigaciones exhaustivas, imparciales e independientes y se inician y completan actuaciones penales y disciplinarias en los casos pertinentes. Asimismo, Amnistía Internacional considera que, con el fin de garantizar el respeto a las normas internacionales de derechos humanos, deben dictarse órdenes estrictas para modificar la conducta de la policía durante el arresto y la detención y en el empleo de la fuerza y de armas de fuego. La organización pide especialmente que se ponga fin a la práctica —registrada también en incidentes anteriores al de Aračinovo— de cubrir con una bolsa la cabeza de los detenidos.




Este texto resume el documento titulado Ex República Yugoslava de Macedonia: Tortura, malos tratos y posible ejecución extrajudicial tras los asesinatos de Aračinovo (Índice AI: EUR 65/03/00/s), publicado por Amnistía Internacional en junio del 2000. Si desean más información o emprender acciones sobre este asunto, consulten el documento principal. Pueden encontrar una amplia selección de materiales de Amnistía Internacional sobre éste y otros temas en http://www.amnesty.org, y nuestros comunicados de prensa se pueden recibir por correo electrónico:http://www.amnesty.org/news/emailnws.htm. Para los documentos traducidos al español consulten la sección "centro de documentación" de las páginas web de EDAI en http://www.edai.org/centro/.


SECRETARIADO INTERNACIONAL, 1 EASTON STREET, LONDRES WC1X 0DW, REINO UNIDO


EDITORIAL AMNISTÍA INTERNACIONAL (EDAI), ESPAÑA

[FECHA DE EMBARGO: 00:01 GMT del 22 de junio del 2000]Público


Amnistía Internacional



EX REPÚBLICA YUGOSLAVA DE

MACEDONIA


Tortura, malos tratos y posible ejecución extrajudicial tras los asesinatos de Aračinovo


EX REPÚBLICA YUGOSLAVA DE MACEDONIA


Tortura, malos tratos y posible ejecución extrajudicial tras los asesinatos de Aračinovo



Introducción


Tres agentes de policía fueron asesinados durante la noche del 11 de enero del 2000 en un puesto de control situado en la localidad de Aračinovo, en los alrededores de Skopje. Los causantes de las muertes, que salieron de varios automóviles que esperaban en el puesto de control, dispararon contra los agentes y huyeron en los vehículos. El incidente provocó gran inquietud en el país. De acuerdo con la versión oficial que las autoridades facilitaron a la prensa, los autores de los disparos transportaban presuntamente en sus vehículos drogas o más armas. Sigue sin tenerse información completa sobre el caso. La localidad de Aračinovo tiene una mayoría albanesa y todas las personas a las que se ha registrado o detenido en relación con el incidente eran de etnia albanesa. El incidente presentó muy pronto un cariz político debido al hecho de que las víctimas no eran albanesas —dos de los agentes muertos eran macedonios y el tercero era de etnia turca.


Amnistía Internacional reconoce que las autoridades deben reaccionar con firmeza ante un caso como éste, pero desea hacer notar que todas sus acciones deben llevarse a cabo estrictamente de conformidad con la ley nacional y con las normas internacionales de derechos humanos. La organización teme que la policía cometiera numerosas violaciones de derechos humanos en las operaciones que emprendió a raíz de los asesinatos de Aračinovo.


Decenas de personas, entre ellas tres menores como mínimo, fueron al parecer torturadas o maltratadas. Las golpearon en sus propias casas, en las de sus vecinos o en comisarías de policía. Hombres, mujeres y niños fueron amenazados a punta de pistola y los privaron de libertad por periodos que oscilaron entre tres horas y once días. Se mantuvo en régimen de incomunicación a los detenidos, a quienes se hizo perder la orientación de forma deliberada cubriéndoles la cabeza y transfiriéndolos de una comisaría a otra. Según los informes, la policía los sometió a tortura o malos tratos antes del interrogatorio o durante éste, probablemente para obtener confesiones o información que incriminara a otras personas. Un detenido, Sabri Asani, murió bajo custodia de la policía y existen indicios de que pudo haber sido víctima de una ejecución extrajudicial. Más de cinco meses después de su muerte, las autoridades judiciales no han publicado aún el informe de la autopsia que se le practicó.


Es evidente que los agentes de policía implicados en los sucesos ocurridos a raíz de los asesinatos de Aračinovo estaban enfurecidos por la muerte de sus compañeros, lo que confirman los comentarios formulados por los agentes de policía que registraron casas, practicaron detenciones e interrogaron a los detenidos. Los homicidios constituyen un delito muy grave pero ningún acto criminal, por infame que sea, justifica la comisión de violaciones de derechos humanos como las que parecen haberse perpetrado después de los asesinatos de Aračinovo. Un servicio de policía profesional requiere el estricto cumplimiento de la ley nacional y de las normas internacionales de derechos humanos.


Las autoridades han reconocido que se cometieron algunas violaciones y que se registraron casas y se practicaron detenciones de personas que no guardaban relación alguna con los homicidios. En conjunto, no obstante, la respuesta oficial ha sido completamente insuficiente. Se han desoído hasta ahora recomendaciones importantes formuladas por el Defensor del Pueblo.


Amnistía Internacional no adopta postura alguna sobre la culpabilidad o la inocencia de las personas que se encuentran sometidas a investigación en relación con los asesinatos de Aračinovo o que, después de su detención en las operaciones de Aračinovo, puedan ser sometidas a investigación por otros delitos sin relación. La preocupación de la organización se refiere especialmente al uso de la detención en régimen de incomunicación, la tortura, los malos tratos y las amenazas para obtener declaraciones, y la violación de los derechos de los detenidos.


La organización insta a las autoridades a que respondan a los motivos de preocupación expuestos en este informe, garantizando que se llevan a cabo investigaciones exhaustivas, imparciales e independientes y se inician y completan actuaciones penales y disciplinarias en los casos pertinentes. Asimismo, Amnistía Internacional considera que, con el fin de garantizar el respeto a las normas internacionales de derechos humanos, deben dictarse órdenes estrictas para modificar la conducta de la policía durante el arresto y la detención y en el empleo de la fuerza y de armas de fuego. La organización pide especialmente que se ponga fin a la práctica —registrada también en incidentes anteriores al de Aračinovo— de cubrir con una bolsa la cabeza de los detenidos.


Información general


La ex República Yugoslava de Macedonia fue reconocida en 1993 con este nombre provisional con objeto de convertirse en miembro de las Naciones Unidas (ONU) y la mayoría de los Estados la han reconocido de ese modo; algunos otros lo han hecho como República de Macedonia, nombre constitucional del Estado. La oposición a utilizar tanto este nombre como el de «Macedonia» proviene principalmente de Grecia. Amnistía Internacional no adopta postura alguna sobre esta cuestión, por lo que no debe darse importancia a los títulos que se han usado en este documento.


Desde que declaró la independencia en 1991, el Estado ha tenido que hacer frente a enormes dificultades económicas como resultado del trastorno económico que se produjo después de la desmembración de la ex Yugoslavia y las sanciones económicas que se impusieron a Serbia y Montenegro, sus principales socios comerciales. Existe asimismo una preocupación generalizada por el alto índice de criminalidad en los últimos años, vinculado en gran medida a las bandas organizadas que operan desde el otro lado de la frontera. Macedonia logró mantenerse al margen de la guerra de la ex Yugoslavia que tuvo lugar en Croacia y Bosnia y Herzegovina entre 1991 y 1995. No obstante, Macedonia limita con Kosovo, provincia del sur de Serbia, y tiene una compleja mezcla étnica que incluye un número significativo de habitantes de etnia albanesa cuya vida social, económica, política y, en ocasiones, familiar los ha vinculado siempre con Kosovo y su mayoría de etnia albanesa. Por ello resultó inevitable que Macedonia se viera profundamente afectada por la crisis que se desató en Kosovo a partir de 1998.1


Según cifras oficiales, la población está compuesta por un 67 por ciento de macedonios y un 23 por ciento de etnia albanesa. Sin embargo, los dirigentes de esta comunidad, que se concentra en el oeste y en el norte, rebaten la cifra por considerarla inferior a la real. El resto de la población lo forman grupos minoritarios de etnias turca, romaní, serbia, vlah, eslava musulmana y otras. No obstante, a partir de la independencia, tanto la situación como los derechos de la población de etnia albanesa se convirtieron en una de las cuestiones políticas clave en la república. Fue en el marco de los enfrentamientos políticos entre personas de etnia albanesa y el gobierno en el que los manifestantes de esa etnia, algunos violentos, sufrieron violaciones de derechos humanos similares a las que se describen en este informe. En la ciudad de Gostivar, por ejemplo, la policía se enfrentó con los manifestantes en julio de 1997 durante una disputa política sobre el uso de banderas nacionales. Centenares de manifestantes, incluidos aquéllos que no habían instigado la violencia ni recurrido a ella, fueron golpeados por la policía.


Se han recibido asimismo informes sobre incidentes de malos tratos infligidos por la policía que afectaron a macedonios y romaníes así como a personas de etnia albanesa. Sin embargo, según indicios circunstanciales, aproximadamente en los dos últimos años —periodo que incluyó un cambio de gobierno al final de 1998— la policía ha hecho esfuerzos para mejorar sus prácticas y reducir los casos de malos tratos. Al margen de los progresos realizados, los resultados de este informe ponen de relieve el hecho de que siguen existiendo graves problemas.


Legislación de derechos humanos y ratificaciones


Macedonia es Estado Parte en numerosos tratados de derechos humanos, incluidos: el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, la Convención contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes, el Convenio Europeo para la Prevención de la Tortura y de las Penas o Tratos Inhumanos o Degradantes, la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, la Convención Internacional sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Racial y la Convención sobre los Derechos del Niño.


Desde que se declaró la independencia, se han promulgado una nueva Ley y Código de Procedimiento Penal, así como otras leyes sobre servicio de policía y orden público, en sustitución de las leyes yugoslavas del pasado. Pese a que se han dedicado esfuerzos a garantizar que la nueva legislación cumple con las normas internacionales, siguen existiendo cuestiones de compatibilidad. En 1999, por ejemplo, el Comité de la ONU contra la Tortura, en sus conclusiones y recomendaciones sobre un informe del gobierno expresó preocupación por «la falta de una tipificación específica del delito de tortura tal como se define en la Convención [sobre la Tortura]».2 Por otra parte, sin embargo, la Comisión de Derechos Humanos de la ONU adopta el punto de vista de que el artículo 118 de la Constitución —que afirma que «los acuerdos internacionales ratificados de conformidad con la Constitución forman parte del ordenamiento jurídico interno»— hace efectivo de inmediato en la ley nacional el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, que por consiguiente puede ser invocado ante los tribunales.


El asesinato de los agentes de policía en Aračinovo


El 11 de enero del 2000, alrededor de las 10:30 de la noche, tres agentes de policía —Kiril Petruševski y Aco Angelovski, macedonios, y Erol Gotak, de etnia turca— murieron abatidos por disparos en un puesto de control policial instalado a la salida de la localidad de Aračinovo, en la vieja carretera entre Skopje y Kumanovo. Los agentes habían estado dando el alto a los vehículos a su paso por el control —dos vehículos de policía estacionados al borde de la carretera, en las cercanías del estadio de fútbol de la localidad—; según los informes recibidos, formaba parte de una operación de la policía que tenía por objeto la identificación de vehículos robados.


Según informes, dos automóviles de pasajeros fueron detenidos en el control cuando ocurrió el incidente. Mientras los agentes estaban comprobando la documentación del primer vehículo, salieron del vehículo siguiente unos pistoleros con armas automáticas que dispararon de inmediato contra los agentes. Otro policía salió ileso. Según las declaraciones de otros agentes de policía recogidas en informes, el cuerpo de uno de los agentes muertos tenía cerca de treinta balas y cada uno de los otros, unas veinte.


La reacción de la policía


El Ministerio del Interior (conocido por su sigla original, MVR) puso en marcha una operación a gran escala para encontrar a los asesinos de los agentes de policía. Se restringió de inmediato el acceso a la localidad de Aračinovo, y a continuación se llevaron a cabo registros y detenciones en casas de Aračinovo y Skopje y en la casa de recreo de un habitante de Aračinovo situada en las montañas de Mavrovo, al oeste de Macedonia.


La policía realizó las primeras redadas el 12 y 13 de enero en la localidad de Aračinovo, donde irrumpió en varias casas y detuvo a varios hombres, pero la acción principal en esa localidad tuvo lugar el viernes 14 de enero. Ese día, hacia las 11:30 de la mañana, agentes especiales de policía, con el refuerzo de agentes regulares, irrumpieron en unas ocho casas del extremo noroccidental de la localidad. Primero entraron los agentes especiales, que llevaban uniformes de estilo militar y el rostro encubierto, y lanzaron gases lacrimógenos o granadas percutoras o los dos (las descripciones de los testigos indican que pudieron usarse los dos tipos de arma, aunque es difícil precisarlo). Los testigos dijeron a Amnistía Internacional que, durante las redadas, la policía no mostró órdenes judiciales de entrada y registro, ni órdenes de detención.


Los siguientes apartados, que se basan en entrevistas con las víctimas y testigos realizadas por Amnistía Internacional y el Comité de Helsinki (para los Derechos Humanos) en la República de Macedonia 3, describen los sucesos ocurridos el 14 de enero en varias de las casas y la subsiguiente detención de cierto número de hombres así como los malos tratos que les infligieron en comisarías de policía.


La casa de Tasim Nebija


Tasim Nebija estaba saliendo de su casa, camino de la mezquita, cuando llegaron a la puerta varios vehículos de la policía. Según declaró, los agentes lo golpearon cinco o seis veces antes de esposarlo y meterlo en la parte trasera de un furgón policial. Lo dejaron allí, con las manos esposadas a la espalda, durante más de cuatro horas, con una sola interrupción cuando le quitaron momentáneamentelas esposas para ponérselas de frente. No le explicaron el motivo de la detención mientras esperaba en el vehículo. Finalmente, lo condujeron a la comisaría de policía de Avtokomanda. Después de ponerle una bolsa grande de plástico (como las que se usan en la recogida de basura) sobre la cabeza, lo trasladaron a una comisaría de la que se desconoce el nombre, y posteriormente a la comisaría de Bit Pazar, de donde salió en libertad esa noche al igual que su hijo Jakup, cuya detención y malos tratos se describen más adelante.


Tasim Nebija describió cómo lo golpearon mientras llevaba la bolsa en la cabeza, que le retiraron cada vez que lo iban a interrogar. Durante el interrogatorio, le preguntaron qué sabía del asesinato de los agentes de policía y sobre la presunta «adición a las drogas» de sus hijos. Al regresar a casa, halló las puertas y las ventanas rotas y daños de consideración como resultado del registro policial.


Jakup, uno de los hijos de Tasim Nebija, se encontraba en la casa cuando llegó la policía. Pese a expresarse con dificultad al tener la mandíbula sujeta con alambre, contó a AI que tres agentes de policía con el rostro cubierto con máscaras entraron en su casa, le dieron puntapiés y puñetazos y lo golpearon en la cabeza con la culata de un rifle. Uno de esos golpes le rompió la mandíbula. A continuación, los agentes le cubrieron la cabeza con una americana para que no pudiera ver. Luego lo esposaron, lo introdujeron en un furgón de la policía y se lo llevaron. En un momento dado le colocaron sobre la cabeza una bolsa negra de plástico para asegurarse de que iba a ciegas y lo condujeron a un destino desconocido, presumiblemente una comisaría de policía, luego a otro lugar y después a otro más. Estuvo con la cabeza tapada cada vez que lo trasladaron y sólo pudo identificar el último sitio como la comisaría de Bit Pazar, en el centro de Skopje, al salir de allí esa noche.


Según la declaración de Jakup Nebija, en los dos primeros lugares lo volvieron a golpear por todo el cuerpo, mientras tenía la cabeza tapada con la bolsa. Dos agentes de policía vestidos de civil lo interrogaron dos veces, para lo cual le retiraron la bolsa; deseaban averiguar si sabía algo sobre el asesinato de los agentes. Durante todo el tiempo tuvo las manos esposadas por delante, salvo durante el interrogatorio, cuando, según declaró, permaneció esposado a la mesa.


Al día siguiente Jakup Nebija fue atendido en un hospital, donde permaneció ingresado varios días. Un certificado médico emitido por el centro confirmó la fractura de mandíbula en el lado izquierdo. El médico calificó su estado de «lesiones corporales graves con consecuencias que posiblemente durarán seis meses después de completarse el tratamiento».


La casa de los Jahija


Ibrahim Jahija, de 18 años de edad, se encontraba con su madre y su hermano menor en el domicilio familiar cuando la policía llegó allí y lanzó gas lacrimógeno o bombas percutoras. Los agentes preguntaron si había armas en la casa, a lo que Igrahim dijo que no, pero afirma que le dieron patadas y lo golpearon con culatas de rifle. Lo llevaron de inmediato a una furgoneta de la policía y luego a una comisaría de policía, donde le taparon la cabeza con un saco antes de seguir golpeándolo. Después de ser trasladado a otra comisaría —la de Bit Pazar, según averiguó más tarde—, lo golpearon de nuevo mientras lo llevaban dentro del recinto. A continuación, dos agentes de policía vestidos de civil lo interrogaron sobre su presunta participación en el asesinato de los agentes de policía perpetrado en Aračinovo, así como acerca de otros temas sin relación, como la guerra de Kosovo y la crisis de refugiados. Más adelante, esa tarde, lo dejaron en libertad disculpándose de haber «detenido al hombre equivocado».


Un certificado médico emitido a su nombre confirmó la presencia de hematomas en las costillas y en la región lumbar e inferior de la columna.


La casa de Rafiz Emini


Cuando la policía llegó al domicilio de Rafiz Emini, se encontraban allí un grupo de familiares e invitados. Éstos vieron aproximarse a la casa a la policía alrededor de las 11:30 de la mañana, pero guardaron la calma a la espera de que los agentes llevaran a cabo alguna clase de comprobación de identidad o, en el peor de los casos, que los hicieran esperar fuera mientras registraban la casa. Sin embargo, nada más llegar los agentes ordenaron salir a punta de pistola a los seis hombres —Rafiz, Sadik y Nehat Emini y Avdulla, Zejnulla y Emrush Jaja— y a dos muchachos de 15 años de edad que se encontraban en la casa, y los obligaron a tumbarse boca abajo en el suelo de hormigón con los brazos estirados. Todos ellos o la mayoría recibieron patadas y culatazos de rifle mientras permanecían postrados. Amnistía Internacional habló con varios de los hombres, algunos de los cuales disponían de certificados médicos y fotografías que confirmaban su declaración. Según los informes recibidos, los malos tratos fueron infligidos junto con amenazas y referencias a su afinidad albanesa.


Entre los hombres se encontraba Avdulla Jaja, de setenta años, que afirma que un agente de policía pronunció la frase «al suelo o te mato», y que recibió golpes en la frente y en el cuerpo. Se quejó a la policía de que no podía echarse al suelo debido a las operaciones de estómago a las que se había sometido hacía cerca de un año. Como le sangraba la frente, los agentes le permitieron levantarse y permanecer sentado en los escalones de hormigón mientras los otros seguían postrados.


Durante el registro de la casa, la policía encontró un trozo de una bandera albanesa que a continuación, de acuerdo con los informes, introdujeron a la fuerza en la boca de Rafiz Emini, de 65 años, ayudándose del cañón de un arma automática, mientras le daban patadas en el pecho y le gritaban: «Cómetela, hijo de madre albanesa, esto no es Albania, esto es Macedonia». Luego le sacaron la tela de la boca y le prendieron fuego; uno de los muchachos de 15 años, que se encontraba en el suelo cerca de él, sufrió quemaduras en la mano.


Durante ese tiempo, las mujeres —dos de ellas embarazadas— y los niños permanecieron dentro de la casa. Según informes, los agentes de policía apuntaron al grupo con sus armas automáticas cuando les ordenaron entrar en una habitación y se quedaron vigilándolos. La policía hizo uso de explosivos —bombas pequeñas (al parecer granadas percutoras) y es posible que también granadas lacrimógenas—, lanzando algunos en torno a la casa, lo que produjo a sus ocupantes una angustia aun más profunda. Después del incidente, la familia halló dos granadas intactas dentro de la casa y otras dos en el jardín. Todas ellas fueron examinadas por observadores independientes. En lugar de ser utilizadas con el propósito legítimo de hacer cumplir la ley, en algunos casos, al parecer, las granadas se emplearon para ocasionar daños deliberadamente. Una, por ejemplo, fue lanzada al interior del refrigerador de los Emini. Durante el registro las ventanas quedaron rotas y se produjeron otros daños en apariencia innecesarios. Amnistía Internacional escuchó descripciones y observó indicios de un uso similar de granadas percutoras o lacrimógenas y daños deliberados producidos durante el registro de otras casas de la localidad.


La policía abandonó la casa de los Emini alrededor de las 3 de la tarde. Permitieron ponerse de pie a los hombres, que habían permanecido hasta entonces echados de bruces sobre el hormigón sin ropa de abrigo. Durante el registro no se halló ninguna mercancía ilegal ni se practicaron detenciones. Según los informes recibidos, la policía se disculpó al marcharse por haber tomado como objetivo tanto la casa como a sus ocupantes.


Después del incidente, la familia Emini recibió una indemnización por los daños ocasionados en la casa durante el registro policial. No han recibido sin embargo compensación alguna por las lesiones o daños físicos que denunciaron ni se les ha informado sobre las acciones emprendidas por las autoridades con objeto de investigar sus denuncias.


Detenciones en Skopje


La policía detuvo en Skopje a por lo menos dos hombres y los recluyó durante varios días. Uno de ellos fue Qenan Rexha. Según declaró, el 16 de enero por la mañana llegaron a su casa, ubicada en el distrito Butel de Skopje, agentes de policía vestidos de civil pero con le rostro encubierto. Qenan Rexha declaró que los agentes no presentaron orden de detención alguna —a lo que están obligados en cumplimiento del Código de Procedimiento Penal en todos los casos salvo en los excepcionales—. Le taparon la cabeza con una bolsa y lo condujeron a la comisaría de policía de Gjorče Petrov donde, según declaró, lo mantuvieron en cuclillas esposado a un radiador durante un día entero, hasta que se lo llevaron a otra comisaría de policía en la localidad de Mirkovci, al norte de Skopje. Allí permaneció cinco días antes de recobrar la libertad sin cargos.


Qenan Rexha denunció que en las dos comisarías de policía le dieron patadas, puñetazos y golpes con porras. Los agentes de policía lo sometieron a interrogatorio repetidamente, lo acusaron de haber participado en los asesinatos de Aračinovo y le obligaron a firmar declaraciones en este sentido. Denunció asimismo que una mañana a primera hora, durante su estancia en Mirkovci, dos agentes con el rostro cubierto entraron en su celda y le dijeron que su esposa había dado a luz un hijo varón, pero que sólo podría verlo si firmaba la declaración. Cuando recobró la libertad descubrió que la amenaza se había basado en una mentira, pues su esposa aún no había dado a luz.


Las fotografías de Qenan Rexha tomadas después de quedar libre mostraban lesiones coincidentes con su denuncia de haber recibido una paliza y haber sido golpeado en las nalgas con una porra u otro objeto similar, lo que confirmó un certificado médico.


Otro hombre, Faredin Mustafa, también declaró que lo habían detenido en Skopje y había permanecido recluido sucesivamente en las comisarías de policía de Gjorče Petrov y Mirkovci durante cinco días. Denunció igualmente que lo habían golpeado mientras le cubrían la cabeza con un saco, y que había sido sometido a interrogatorio repetidamente.


La muerte de Sabri Asani


La policía, que al parecer consideraba a Sabri Asani sospechoso de cometer los homicidios del 11 de enero, lo buscó durante varios días, según informes, hasta que lo encontró en la casa de recreo que tiene su familia en las cercanías del lago Mavrovo, en las montañas del oeste de Macedonia. El 18 de enero, poco después de las 3 de la madrugada, una unidad de la policía especial irrumpió en la casa, donde se encontraban junto con Sabri Asani otros dos residentes de Aračinovo, Bajram Muça y Lirim Dinarica.


La policía condujo a los tres hombres a Skopje pero, de acuerdo con los informes recibidos, Sabri Asani llegó allí muerto. Aunque se practicó una autopsia y la viuda formuló varias peticiones al fiscal, no se ha puesto a su disposición el informe de la misma. No contó tampoco con la posibilidad de que alguien estuviera presente en su nombre en el momento de realizarse la autopsia.

En el certificado emitido por el hospital autorizando la salida del cadáver para proceder a enterrarlo se declara como causa de la muerte un problema cardiaco. Los informes de prensa publicados entonces mencionaron que fuentes del hospital sugirieron que Sabri Asani había sufrido un ataque al corazón porque estaba bajo la influencia de cocaína en el momento de la detención y había opuesto resistencia. Amnistía Internacional considera preocupante el hecho de que no se haya puesto a disposición del pariente más próximo o de sus abogados el informe completo de la autopsia. No es posible verificar la exactitud de estas afirmaciones sin disponer del informe de la autopsia. Además, existen motivos fundados para creer que la verdadera causa de la muerte de Sabri Asani fue una herida de bala en la cabeza, que pudo producirse solamente durante la incursión de la policía en la casa de Mavrovo o durante el traslado del detenido a Skopje. Según informes, otro de los hombres detenidos en la casa de Mavrovo, Lirim Dinarica —cuyo interrogatorio a manos de la policía se describe más adelante—, declaró haber oído disparos producidos dentro la casa en el momento de la detención.


Un experimentado patólogo forense al que Amnistía Internacional consultó, examinó una grabación de vídeo y una fotografía del cadáver realizados muy poco antes del entierro. El perito concluyó que Sabri Asani había sufrido una herida de bala delante de la oreja izquierda que le habría producido la muerte probablemente al instante. Concluyó además que «la posición y aspecto son firmemente indicativos de un tiro “de gracia”». Constaba entre sus observaciones que, en la medida de lo que podía concluirse a partir de la grabación de vídeo, la pérdida de color alrededor del orificio de entrada sugería que se había producido por «un disparo a corta distancia o en contacto» con la piel.

Asimismo, el patólogo hizo la observación de que en la parte derecha del cuero cabelludo había por lo menos tres o cuatro desgarros contusos rectos, característicos de fuertes golpes propinados con un objeto contundente, como una culata de rifle, una porra o una vara gruesa. Por el resto del cuerpo, en los brazos, las espinillas y la espalda, presentaba contusiones concordantes con haber recibido patadas y golpes con objetos duros o con armas.


El vídeo indica que Sabri Asani murió de forma violenta. Pone de relieve la necesidad de que se haga pública la autopsia y se conduzca una investigación adecuada sobre esta muerte. Las normas internacionales tales como los Principios de las Naciones Unidas relativos a una eficaz prevención e investigación de las ejecuciones extralegales, arbitrarias o sumarias subrayan la necesidad de que las personas que representan al fallecido dispongan de acceso a la información sobre su muerte —incluido el derecho a contar con un representante que esté presente en el momento de la autopsia—; que se realicen investigaciones y se hagan públicos sus resultados; y que se enjuicie a toda persona identificada como responsable de haber participado en una ejecución extrajudicial, arbitraria o sumaria. Amnistía Internacional escribió en mayo a la ministra de Justicia expresando preocupación por el hecho de que el informe de la autopsia practicada al cadáver de Sabri Asani continúa sin hacerse público. Aunque la ministra acusó recibo de la carta, la organización no ha recibido hasta la fecha una respuesta detallada.


Prisión preventiva de detenidos


Al menos ocho personas que habían sido detenidas por la policía el 14 de enero en Aračinovo recobraron la libertad antes de acabar el día o al día siguiente.4Qenan Rexha y otras personas —se desconoce el número total— fueron detenidos por la policía y liberados sin que un juez instructor hubiera dictado orden de prisión preventiva.


Otros ocho hombres detenidos en la localidad de Mavrovo quedaron bajo custodia y así continuaban a comienzos de junio. Todos ellos fueron sometidos a investigación, según los informes recibidos, bien en relación directa con el incidente de Aračinovo, bien por cargos sin relación con ese caso. Dado que el Código de Procedimento Penal permite un periodo máximo de 180 días en prisión preventiva, todos ellos deben comparecer a juicio como tarde en julio. Además, según informes, al menos otro de los hombres detenidos durante las operaciones de la policía en Aračinovo ha sido declarado culpable de cargos que no guardan relación con el asesinato de los agentes de policía.


Las descripciones ofrecidas por los hombres que han recobrado la libertad y la información disponible sobre los que permanecen bajo custodia, revelan una constante de tortura o malos tratos infligidos por la policía a las personas detenidas después de los asesinatos de Aračinovo.


Produce especial preocupación el hecho de que la mayoría de los detenidos no comparecieran ante un juez instructor hasta algún momento en torno al 24 de enero. Los detenidos permanecieron hasta un máximo de 11 días en varias comisarías de policía (o estuvieron bajo vigilancia policial en hospitales donde recibieron tratamiento por lesiones producidas, según parece, por tortura o malos tratos), sin que al parecer se dictaran autos de prisión preventiva, como exige la ley. En una orden judicial de extensión del periodo de custodia emitida el 23 de mayo se registra que el auto judicial original de prisión preventiva contra seis de los detenidos se dictó el 24 de enero. Ente ellos figuraban Ramiz y Agim Asani, que fueron detenidos el 13 de enero, según señaló su familia. Es decir, que permanecieron recluidos unos 11 días sin orden judicial.


Durante ese periodo se negó a los detenidos el derecho a comunicarse con un abogado y con su familia. El artículo 185 del Código de Procedimiento Penal especifica que la custodia debe ser señalada por un juez instructor, y la orden escrita de prisión preventiva debe ser entregada a la persona a la que atañe en el momento de ser privada de libertad o en un plazo máximo de venticuatro horas a partir de entonces. El derecho del detenido a ser informado de sus derechos —incluido el derecho a designar un abogado de su elección y a apelar contra la prisión preventiva— comienza con la decisión sobre la misma por parte del juez instructor.


Las leyes internacionales de derechos humanos reconocen que el acceso a un abogado por parte de la persona privada de libertad sirve, entre otros propósitos, como salvaguarda importante contra la tortura, los malos tratos y otras violaciones de derechos humanos. Causa consternación que, pese a la inclusión de estos derechos en la legislación nacional, la práctica en las detenciones que siguieron a los asesinatos de los agentes de policía en Aračinovo consistió en pasar por alto la ley.


El caso de Lirim Dinarica, que fue detenido en la casa de la familia Asani en Mavrovo, sirve como ejemplo de los motivos de preocupación que alberga Amnistía Internacional en relación con la violación de los derechos de los detenidos y la obtención de declaraciones con tortura. Aunque lo detuvieron durante las primeras horas del 18 de enero, permaneció recluido en comisarías de policía y al parecer no compareció ante un juez instructor hasta el 24 de enero, fecha en que se dictó el auto de prisión preventiva.


En la declaración que Lirim Dinarica formuló ante un fiscal y un juez instructor el 24 de enero, declaró que se encontraba presente cuando se perpetraron los asesinatos en Aračinovo, que llevaba una pistola que le había entregado Sabri Asani y que los otros detenidos también estaban en el lugar y portaban armas. Quedó registrado su deseo de renunciar a designar un abogado; en su lugar, se encontraba presente un defensor de oficio. El 13 de marzo, sin embargo, en una declaración formulada en presencia de un abogado de su elección, retiró las partes relativas a su presencia en la escena del crimen y al hecho de que iba armado.


En la segunda declaración, afirmó que la policía lo había obligado a incluir esas partes de la declaración. Añadió que creía que lo habían recluido en comisarías de policía y, durante dos días, en el Hospital Militar de Skopje. Durante su estancia en las comisarías, presuntamente cuatro o cinco policías lo habían golpeado mientras otros dos le dictaban los que debía escribir y contar al juez instructor. Tal vez más grave aun es su denuncia de que lo amenazaron con una barra candente, que mantuvieron cerca de sus genitales durante el interrogatorio, y que el 24 de enero, inmediatamente antes de ser interrogado por personal judicial, un agente de policía con el rostro cubierto lo amenazó diciendo: «Ten cuidado con lo que dices y haces [o] volverás a estar en mis manos».



Detención de la familia Asani


El caso de la familia Asani ilustra asimismo los motivos de preocupación de Amnistía Internacional. El 13 de enero, según indican los informes, la policía detuvo a Ramiz y Agim Asani. Al día siguiente, durante la operación principal que la policía llevó a cabo en Aračinovo, detuvieron asimismo al padre de ambos, Brahim Asani. La familia asegura que mientras la policía registraba la casa, lo obligaron a romper el suelo de hormigón y cavar en el patio alrededor del aseo exterior.


No se facilitó a la familia información alguna sobre el paradero de los detenidos. Después de varios días, la familia Asani pudo contratar a un abogado para representarlos. Éste visitó varias comisarías de policía pero, según indican los informes recibidos, no se le facilitó información sobre el paradero de sus clientes.


El 21 de enero, el abogado escribió a la ministra del Interior y al responsable de la Dirección de Seguridad Pública. En su carta comunicaba que había sido contratado por la familia Asani y expresaba preocupación por el hecho de que, pese a haber solicitado información al juzgado pertinente y a varias comisarías de policía de Skopje, no había logrado averiguar el paradero de sus clientes. Solicitaba por consiguiente reunirse con la ministra o con un agente de policía que pudiera facilitarle información sobre los detenidos. Según el abogado, las cartas se enviaron por fax al Ministerio el 21 de enero. Amnistía Internacional vio copias de la carta que estaban al parecer firmadas por un funcionario del MVR y fechadas el 24 de enero confirmando la entrega en mano de las copias. El abogado no recibió respuesta y, según los informes recibidos, no pudo comunicarse con sus clientes hasta comienzos de febrero.


Una vez obtuvo acceso a sus clientes, el abogado escuchó sus denuncias de malos tratos infligidos por la policía. Su salud le causó gran inquietud. El 10 de febrero escribió al juez instructor de la causa solicitando que sus clientes fueran sometidos a exámenes médicos a manos de los especialistas pertinentes de Skopje. El abogado no ha recibido hasta la fecha respuesta a su petición, a pesar de haber incluido en su carta solicitud de que se le comunicara la decisión al respecto. Los detenidos —entre los cuales, según informes, al menos uno padece fuertes dolores en la zona lumbar como resultado de las palizas a manos de la policía— han sido examinados, al parecer, únicamente por el médico de la prisión y no por los especialistas que solicitó su abogado.


Entre tanto, el Tribunal de Primera Instancia Núm. 2 de Skopje dictó el 24 de enero orden de prisión preventiva contra los tres detenidos, es decir, once días después de la detención de Ramiz y Agim Asani, y diez días después de la detención de Brahim Asani. Es obvio que se incumplió el Código de Procedimiento Penal, que señala específicamente que la orden de prisión preventiva debe dictarse en el plazo máximo de venticuatro horas después de la privación de libertad.


Un juez instructor interrogó a los detenidos el 24 de enero. Según el acta de las entrevistas, se comunicó a los hombres su derecho a designar un abogado de su elección, a lo que los tres renunciaron, por lo que se nombró un defensor de oficio. Amnistía Internacional considera que los escasos recursos de la familia influyeron en la decisión. Al no disponer de acceso al abogado que se había ofrecido a defenderlos, la organización cree que no pudieron ejercitar su derecho a designar un abogado de su elección, como estipulan tanto la legislación nacional como las normas internacionales de derechos humanos.


La versión oficial sobre las detenciones y excarcelaciones de Aračinovo


En las declaraciones formuladas ante la prensa, el Ministerio del Interior anunció que ocho sospechosos habían recobrado la libertad el tercer fin de semana de enero (días 15 y 16) —en referencia, al parecer, a las personas detenidas durante los días anteriores en Aračinovo— por falta de pruebas y por tratarse de casos de confusión de identidad. Se publicaron asimismo declaraciones sobre la intención de la propia ministra, Dosta Dimovska, de sustituir y castigar a los responsables.5Amnistía Internacional tiene conocimiento de que se ha indemnizado a los dueños de algunas de las casas donde se ocasionaron daños durante las operaciones de la policía el 14 de enero, aunque éstos consideran insuficiente la suma. No obstante, las víctimas no han sido interrogadas por un juez instructor o un fiscal sobre la imposición de posibles cargos contra los agentes de policía implicados en la operación.


El informe del Defensor del Pueblo


El Naroden pravobranitel o Defensor del Pueblo abrió sus propias investigaciones sobre la operación de la policía a raíz de los asesinatos de Aračinovo. Uno de los adjuntos del Defensor del Pueblo entrevistó a las personas que se encontraban en las casas de Aračinovo en las que irrumpió la policía.6En un informe fechado el 10 de febrero, el Defensor del Pueblo llegó a la conclusión de que los agentes de policía que realizaron las redadas en Aračinovo no respetaron las leyes y reglamentos de gobierno del cuerpo, en especial la Ley de Asuntos Internos (1995) y las Reglas para la ejecución del trabajo del Ministerio del Interior (1998), el Decreto sobre el Empleo de la Fuerza y de Armas de Fuego (1998) y la Constitución.7


El Defensor del Pueblo formuló las siguientes recomendaciones al Ministerio del Interior:


  1. El MVR debe abrir expedientes disciplinarios, iniciar actuaciones de conformidad con la legislación sobre infracciones menores, o bien formular cargos penales, a fin de establecer la responsabilidad de sus miembros en las violaciones de derechos humanos que se cometieron el 14 de enero contra los habitantes de Aračinovo;



  1. el MVR debe crear un equipo que establezca el grado y la naturaleza de los daños causados a la propiedad, y debe indemnizar a las víctimas tan pronto sea posible de modo que se evite que las personas que sufrieron daños incurran en nuevos gastos y retrasos al tener que recurrir a la vía judicial;


  1. la ministra del Interior debe nombrar un funcionario encargado de suministrar información sobre los expedientes del MVR a aquellos ciudadanos que deseen obtener del Ministerio reparación por las lesiones o sufrimientos infligidos durante la operación policial.


El Defensor del Pueblo esperaba que el Ministerio le enviara información sobre las acciones emprendidas como respuesta a sus recomendaciones.


Como se ha mencionado anteriormente, Amnistía Internacional sólo tiene constancia del pago de indemnizaciones a los propietarios de casas que sufrieron daños en Aračinovo, pero no tiene conocimiento de que se hayan emprendido otras acciones como la apertura de investigaciones penales u otras medidas recomendadas por el Defensor del Pueblo.


La Comisión Parlamentaria


La Comisión Parlamentaria de Política Interior y Defensa examinó un informe facilitado por el gobierno cuando se reunió con ella el 3 de febrero. La Comisión reconoció en la parte principal de un informe publicado al día siguiente que, si se demostraba que los agentes de policía habían cometido abuso de autoridad, el MVR debía tomar las medidas pertinentes contra las personas implicadas. Las conclusiones del informe, sin embargo, no mencionaban específicamente este punto, pero instaban a los órganos del Estado a «acelerar sus actuaciones para lograr una conclusión final del caso».


Conclusiones de Amnistía Internacional y recomendaciones a las autoridades


Por lo que se deduce de la información disponible, Amnistía Internacional teme que la policía empleara una fuerza excesiva después de los asesinatos de Aračinovo. Se infligieron malos tratos a hombres y niños y, en algunos casos, el trato que recibieron a manos de la policía constituyó tortura. La manera misma en que, según informes, se amenazó o se detuvo a hombres, mujeres y niños de la localidad constituyó en muchos casos trato cruel, inhumano o degradante. Las acciones emprendidas para investigar la muerte de Sabri Asani han sido insuficientes, pese a los patentes motivos de preocupación que existen sobre las circunstancias de la muerte y los indicios de que pudo haber sido víctima de una ejecución extrajudicial.


La organización insta a las autoridades macedonias a que garanticen que se responde adecuadamente a las violaciones de derechos humanos relativas a cada uno de los incidentes descritos en este informe y otros similares ocurridos en el mismo contexto. Todas ellas deben ser objeto de investigaciones exhaustivas a cargo de un órgano independiente e imparcial, que debe hacer públicas sus conclusiones en un plazo razonable de tiempo. Todos los agentes de policía sobre los que existan motivos fundados para creer que han cometido actos de tortura o malos tratos deben rendir cuentas de sus actos bien mediante expedientes disciplinarios o actuaciones judiciales que cumplan con las normas internacionales de imparcialidad. Además, las autoridades deben garantizar que las personas cuyos derechos se violaron —incluidas las que fueron víctimas de detención o reclusión arbitrarias y tortura o malos tratos— en el curso de las operaciones policiales realizadas a raíz de los asesinatos son sin demora objeto de reparación, que debe incluir una indemnización.


Visto el desarrollo general de los sucesos, el nombramiento de una comisión de investigación podría contribuir a que se extraigan conclusiones de los incidentes y se formulen recomendaciones para evitar que vuelvan a repetirse en el futuro los mismos errores. No obstante, Amnistía Internacional considera que no debe hacerse esperar indebidamente a las víctimas en la resolución de las cuestiones concretas que les conciernen.


Estas recomendaciones se ajustan a las que formuló el Defensor del Pueblo, que se han mencionado anteriormente.


Preocupan especialmente a Amnistía Internacional las denuncias sobre el uso de bolsas de basura, capuchas o americanas para cubrir la cabeza a los detenidos y la práctica, relacionada con la anterior, de trasladarlos a diversos lugares sin comunicarles (a ellos o a sus familiares) su paradero. La organización ha recibido en el pasado testimonios de otros detenidos que describieron prácticas similares; entre ellos, los de personas a las que se detuvo e interrogó a raíz del atentado fallido contra el presidente, perpetrado en 1995, o después de registros en busca de armas. Amnistía Internacional considera que deben emprenderse acciones decisivas para poner fin a estas prácticas.


En resumen, Amnistía Internacional insta a las autoridades de Macedonia a que:


  1. entreguen a la familia de Sabri Hasani o a sus abogados, a la mayor brevedad, el informe completo de la autopsia practicada al cadáver y garanticen que se realiza de inmediato una investigación exhaustiva e imparcial sobre las circunstancias y la responsabilidad de esta muerte;


  1. garanticen que las actuaciones contra todas las personas detenidas en relación con la muerte de los tres agentes de policía se tramitan en estricto cumplimiento de las normas internacionales y de la legislación nacional. Estas normas requieren que toda denuncia sobre la comisión de tortura o malos tratos por parte de una persona sea objeto de una investigación independiente e imparcial y que, en caso de que quede establecido que las declaraciones de los detenidos fueron extraídas mediante malos tratos o coacción, no se acepten como prueba de cargo estas declaraciones excepto contra el presunto responsable de los malos tratos o la coacción;


  1. dicten órdenes estrictas a la policía con el fin de evitar que vuelvan a repetirse casos de tortura o malos tratos;


  1. dicten órdenes estrictas a la policía sobre el cumplimiento del Código de Procedimiento Penal y de la Ley de Asuntos Internos en todas las áreas, pero especialmente en lo relativo a los procedimientos de detención y custodia, de modo que se garantice que las detenciones y los registros se llevan a cabo con las órdenes judiciales pertinentes;


  1. revisen los procedimientos y la formación de la policía relativos al empleo de la fuerza y de armas de fuego con el fin de garantizar que cumplen con la legislación nacional y con las normas internacionales de derechos humanos, incluido el Código de Conducta para Funcionarios Encargados de Hacer Cumplir la Ley;


  1. impartan órdenes estrictas para poner fin de inmediato a la práctica de cubrir la cabeza a los detenidos con capuchas durante su traslado y detención y para garantizar que se informa a todo detenido del lugar donde se encuentra recluido y que la detención cumple con la legislación nacional y las normas internacionales, como se especifica en las otras recomendaciones formuladas;

  2. analicen los procedimientos y formación de la policía relativos a la detención y reclusión con el fin de garantizar que:


  1. ninguna persona es objeto de detención sin mediar una sospecha fundada;

  2. ninguna persona es objeto de tortura o malos tratos;

  3. el detenido tiene acceso a un abogado;

  4. se notifica la detención a la familia;

  5. toda persona detenida comparece ante un juez u otra autoridad judicial sin dilación, y en un plazo máximo de 24 horas.


Sólo para miembros de AI Índice AI :EUR 65/03/00/s

Distr: SC/PO/CO

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Amnistía Internacional

Secretariado Internacional

1 Easton Street

London WC1X 0DW

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Ex República Yugoslava de Macedonia

Tortura, malos tratos y posible ejecución extrajudicial

tras los asesinatos de Aračinovo




ACCIONES RECOMENDADAS


Varios de los casos incluidos en este informe, como el de la posible ejecución extrajudicial de Sabri Asani, se convertirán en Expedientes de Acción para garantizar que se ejerce presión a largo plazo para su adecuada investigación y resolución.


Entretanto, los encargados en las Secciones de la captación de apoyos ante los gobiernos, en coordinación con los Grupos de Coordinación de los Balcanes, deben asegurarse de que el documento se distribuye entre sus respectivos Ministerios de Asuntos Exteriores o departamentos gubernamentales pertinentes que se ocupen de cuestiones relacionadas con los Balcanes. Puede considerarse la posibilidad de realizar visitas a embajadas en los países que cuenten con esa representación diplomática.


Al realizar las actividades descritas, los encargados en las Secciones de la captación de apoyos y los miembros de los Grupos de Coordinación deben subrayar la necesidad de que se haga público el informe de la autopsia de Sabri Asani y hacer hincapié en la adopción de las recomendaciones relativos a la revisión de los métodos policiales.


Los encargados de prensa deben asegurarse de la distribución del artículo del Servicio de Noticias que acompaña a este documento.

1 Véase República Federal de Yugoslavia:Una década de oídos sordos a las advertencias. Preocupaciones de Amnistía Internacional en Kosovo - Volúmenes 1 y 2 (Índices AI: EUR 70/39/99/s y EUR 70/40/99/s, abril de 1999), Ex República Yugoslava de Macedonia: La protección de los refugiados albanokosovares (Índice AI: EUR 65/03/99/s, mayo de 1999) y Ex República Yugoslava de Macedonia: La evacuación humanitaria y la respuesta internacional a los refugiados de Kosovo (Índice AI: EUR 65/05/99/s, junio de 1999).

2 Observaciones finales del Comité contra la Tortura : Macedonia (the Former Yugoslav Republic of Macedonia) (Concluding Observations/Comments), UN DOC: A/54/44, párr. 112 , (5 de mayo de 1999)

3 IzveÓtaj po policijskata intervencija vo seloto Aračinovo, Skopje (Informe sobre la intervención de la policía en la localidad de Aračinovo, Skopje), Comité de Helsinki, 22 de enero del 2000.

4 MVR im se izvini na osumtemina osomnicheni i gi pušti na sloboda (El Ministerio del Interior pide disculpas a ocho sospechosos y los deja en libertad), Dnevnik, Skopje, 17 de enero del 2000.

5 Véase nota anterior.

6 Izveštaj vo vrska so intervencijata na Ministerstvo za vnatrešni raboti na Republika Makedonija na 14.01.2000 vo c.Aračinovo-Skopje (Informe relativo a la intervención del Ministerio del Interior de la República de Macedonia el 14 de enero del 2000 en la localidad de Aračinovo, Skopje), Oficina del Defensor del Pueblo, febrero del 2000.

7 El Defensor del Pueblo no menciona los artículos específicos; no obstante, la Constitución de 1991 incluye una serie de garantías para proteger los derechos humanos que son pertinentes en relación con los incidentes de Aračinovo, entre ellas:


  • el derecho a la vida (incluida la prohibición de la pena de muerte);

  • la prohibición de la tortura, los tratos o castigos inhumanos o degradantes y el trabajo forzado;

  • el derecho del detenido a comparecer ante un juez a la mayor brevedad, y en un plazo máximo de venticuatro horas después de la detención, y a disponer de una orden judicial de detención;

  • el derecho a la inviolabilidad del hogar —restringido únicamente por orden judicial en los casos de descubrimiento o prevención de delitos o a fines de protección de la salud pública.

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