Documento - الجزائر: ينبغي محاكمة المعتقليْن المحتجزيْن لأكثر من تسع سنوات دون حكم من محكمة أو الإفراج عنهما فوراً
AMNISTÍA INTERNACIONAL
DECLARACIÓN PÚBLICA
Índice AI: MDE 28/008/2008
28 de septiembre de 2008
Argelia: Hay que juzgar inmediatamente o poner en libertad a dos
presos que llevan nueve años encarcelados sin haber sido condenados
por un tribunal
A Amnistía Internacional le preocupa enormemente que continúen
encarcelados Malik Medjnoun y Abdelhakim Chenoui, que llevan nueve
años en prisión sin juicio como sospechosos de un delito que niegan
haber cometido. La organización pide que sean juzgados en unas
actuaciones en las que se cumplan las normas internacionales sobre
imparcialidad, en cuyo caso un tribunal civil independiente debe
decidir si deben estar en prisión o, de lo contrario, ordenar su
puesta en libertad.
Amnistía Internacional pide asimismo una investigación
independiente sobre las circunstancias de su detención y
encarcelamiento, incluidas las alegaciones de que fueron sometidos
a desaparición forzada y torturados, que los responsables
comparezcan ante la justicia y que los detenidos reciban una
indemnización por las violaciones de sus derechos humanos.
Malik Medjnoun y Abdelhakim Chenoui permanecieron en detención
secreta, no reconocida, durante siete y seis meses,
respectivamente, tras ser detenidos en septiembre de 1999. Los dos
alegan que durante este periodo de desaparición forzada fueron
torturados.
Las autoridades argelinas los acusaron formalmente
del asesinato del famoso cantante cabileño Matoub Lounes —lo que
ellos niegan—, pero hasta el momento no los han procesado, pese a
que ya llevan nueve años recluidos. Ambos hombres siguen en la
prisión civil de Tizi Ouzou, en la Gran Cabilia.
Malik Medjnoun estaba en las proximidades de su casa cuando fue
aprehendido por tres hombres armados vestidos de civil el 28 de
septiembre de 1999. Después desapareció y su familia no supo nada
de él mientras permaneció en régimen de detención no reconocida e
incomunicado a manos del Departamento de Información y Seguridad
(Département du Renseignement et Securité, DRS), conocido como
“Seguridad Militar”. Medjnoun afirma que los funcionarios del DRS
lo torturaron continuamente durante dos días con actos como
propinarle golpes con el mango de un pico, aplicarle descargas
eléctricas y la técnica conocida como el paño (con la que se obliga
a la víctima a beber agua sucia, productos químicos u orina a
través de un paño sucio que se le coloca en la boca). Medjnoun
estuvo varios meses en el cuartel de Antar, en la región de
Ben-Aknoun de Argel, que depende del DRS, y posteriormente lo
trasladaron a un hospital militar de Bilda donde permaneció 28 días
en los que estaba tan débil que no podía mantenerse en pie.
Abdelhakim Chenoui era miembro de un grupo armado de la oposición y
se entregó al fiscal general de Tizi Ouzou el 17 de septiembre de
1999, dentro del marco de la Ley de la Concordia Civil, que
concedía inmunidad frente al enjuiciamiento a los miembros de
diversos grupos armados siempre que no hubieran cometido
homicidios, violaciones, hubieran causado una incapacidad
permanente a alguien o colocado bombas en lugares públicos. Chenoui
fue detenido dos días después de entregarse y permaneció
desaparecido seis meses, en los que estuvo recluido en secreto en
el Centro de Chateauneuf de Argel, del DRS, donde según alega, fue
torturado. Según el relator especial de la ONU sobre la tortura,
Chenoui fue torturado con el paño y con descargas eléctricas, lo
violaron con el mango de una escoba, sufrió palizas frecuentes y
fue colgado de los codos.
Ambos hombres comparecieron finalmente ante el fiscal general de
Tizi Ouzou en marzo de 2000, pero carecían de abogado y no se les
informó de sus derechos ni de los cargos formulados contra ellos.
Según los informes, Chenoui confesó ser autor del asesinato de
Matoub Lounes e implicó a Medjnoun ante el juez instructor, pero
posteriormente se retractó y dijo que había confesado bajo amenazas
y coacción. A Medjnoun no le informaron de los cargos formulados
contra él hasta el 2 de mayo de 2000.
El juez instructor declaró finalizada la investigación en diciembre
de 2000 y el caso debía ser juzgado por el Juzgado Penal de Tizi
Ouzou en mayo de 2001, pero los dos hombres no han sido aún
procesados. El juicio iba a comenzar el 9 de julio de 2008, pero se
aplazó de nuevo sin que se haya fijado una nueva fecha. El
aplazamiento fue solicitado tanto por la defensa como por la parte
civil, integrada por la viuda de Matoub y las dos cuñadas de éste,
que estaban presentes en el momento del asesinato, y que
insistieron en que debía pedirse la comparecencia de algunos
testigos fundamentales que no habían sido citados por el tribunal.
El Comité de Derechos Humanos de la ONU, que examinó el caso de
Malik Medjnoun en 2006, resolvió que Argelia había violado varias
disposiciones contenidas en el Pacto Internacional de Derechos
Civiles y Políticos, de los que es Estado parte, incluidos el
derecho a la libertad y a la seguridad personal, el derecho a no
ser sometido a tortura ni a otros malos tratos y el derecho a ser
juzgado en un plazo de tiempo razonable o ser puesto en libertad.
Información complementaria
El asesinato de Lounes Matoub, símbolo de la cultura cabileña y de
la oposición al gobierno nacional, sigue siendo un asunto polémico
y políticamente delicado en Argelia. El cantante fue abatido a
tiros y su esposa y dos cuñadas resultaron heridas cuando el
automóvil en el que viajaban cayó en una emboscada el 25 de junio
de 1998. El asesinato desencadenó manifestaciones
antigubernamentales en la Cabilia, región mayoritariamente
amaziquita del noreste de Argelia. Matoub era conocido por
respaldar las demandas de un reconocimiento oficial de la cultura
cabileña y del amaziquita, la lengua bereber. Los manifestantes
culpaban a las autoridades argelinas de su muerte, pero el gobierno
atribuyó la responsabilidad del crimen al Grupo Islámico Armado, de
la oposición, que en 1994 había secuestrado y retenido durante 15
días al cantante. Sin embargo, nunca ha habido una investigación
completa e independiente del crimen, pese a que su familia la viene
reclamando continuamente desde que se cometió.
En Argelia persiste un clima de impunidad por las violaciones de
derechos humanos cometidas en el pasado y las que se siguen
cometiendo en la actualidad. La inmensa mayoría de los abusos
contra estos derechos, cometidos tanto por grupos armados como por
las fuerzas de seguridad del Estado durante el conflicto interno de
la década de 1990, en el que según cálculos del gobierno, perdieron
la vida hasta 200.000 personas, no se han investigado. La impunidad
por las violaciones cometidas en el pasado se ha reforzado mediante
las leyes de amnistía promulgadas por el gobierno en 2006.