Informe anual 2013
El estado de los derechos humanos en el mundo

7 junio 2010

Fotos de misil y municiones de racimo indican una participación de EE. UU. en el ataque mortal de Yemen

Fotos de misil y municiones de racimo indican una participación de EE. UU. en el ataque mortal de Yemen

Amnistía Internacional ha publicado fotografías de un misil de crucero de fabricación estadounidense que transportaba municiones de racimo, tomadas, al parecer, tras un ataque lanzado contra un presunto campo de entrenamiento de Al Qaeda en Yemen en el que murieron 41 habitantes de la zona, incluidas 14 mujeres y 21 niños y niñas.

En el ataque del 17 de diciembre de 2009 contra la comunidad de Al Majalah, en la zona de Abyan, al sur de Yemen, perdieron la vida 55 personas, 14 presuntos integrantes de Al Qaeda entre ellas.

“Un ataque militar de estas características contra presuntos integristas sin tratar siquiera de detenerlos es, como poco, ilegítimo. El hecho de que muchas de las víctimas fueran en realidad mujeres, niños y niñas demuestra que, de hecho, se trató de un ataque absolutamente irresponsable, especialmente teniendo en cuenta que es probable que se hayan empleado municiones de racimo”, ha señalado Philip Luther, director adjunto del Programa para Oriente Medio y el Norte de África de Amnistía Internacional.

El gobierno yemení ha manifestado que únicamente sus fuerzas participaron en el ataque contra Al Majalah, lugar de emplazamiento del presunto campo de entrenamiento de Al Qaeda en el distrito Al Mahfad, gobernación de Abyan.

Poco después de que se produjera el ataque, algunos medios de comunicación estadounidenses dieron la noticia de que fuentes gubernamentales estadounidenses no identificadas habían emitido presuntamente unas declaraciones en las que se aseguraba que se habían disparado por orden presidencial misiles de crucero de Estados Unidos contra dos presuntos asentamientos de Al Qaeda en Yemen.


“Sobre la base de las pruebas que aportan estas fotografías, el gobierno de Estados Unidos debe revelar qué papel desempeñó en el ataque contra Al Majalah, de la misma manera que todos los gobiernos implicados deben mostrar qué medidas tomaron a fin de impedir que se produjeran víctimas mortales y heridos sin necesidad”, ha declarado Philip Luther.

Las fotografías permiten identificar positivamente piezas de misil dañadas, que, al parecer, pertenecen a la carga explosiva, a las partes media y trasera del fuselaje y al sistema de propulsión de un misil de crucero de ataque terrestre Tomahawk BGM-109D.

Este tipo de misil, que se lanza desde un buque de guerra o un submarino, está diseñado para transportar una carga explosiva de 166 bombas de racimo, cada una de las cuales se divide al explotar en más de 200 afilados fragmentos de metal que pueden causar lesiones en un radio de hasta 150 m. Estas bombas contienen además en su interior un material incendiario que disemina fragmentos de circonio candente, diseñado para prender fuego a cualquier objeto inflamable que encuentre a su paso.

Una fotografía más, tomada, según parece, media hora después que las demás, muestra una bomba BLU 97 A/B sin explotar, del tipo que transportan los misiles BGM-109D. Se sabe que sólo las fuerzas estadounidenses emplean estos misiles y es poco probable que las fuerzas armadas yemeníes sean capaces de emplear un misil de estas características.

Amnistía Internacional ha solicitado información al Pentágono sobre la participación de fuerzas estadounidenses en el ataque contra Al Majalah, así como sobre las precauciones que haya podido tomar a fin de reducir al mínimo el número de muertos y heridos, pero aún no ha recibido ninguna respuesta.

“A Amnistía Internacional le preocupan seriamente estos indicios que indican que, al parecer, en Yemen se han empleado municiones de racimo, cuando la mayoría de Estados del mundo se ha comprometido a prohibir totalmente estas armas”, ha declarado Mike Lewis, investigador en materia de control de armas de Amnistía Internacional.

“Las municiones de racimo tienen efectos indiscriminados y las bombas que no explotan siguen amenazando vidas y medios de subsistencia años después de que se hayan lanzado. Todos los gobiernos responsables de su uso deben prestar ayuda urgentemente para retirar la munición que no haya explotado.”

Ni Estados Unidos ni Yemen han firmado aún la Convención sobre municiones en racimo, un tratado concebido para prohibir totalmente el uso de armas de este tipo y que está previsto entre en vigor el 1 de agosto de 2010.

En febrero una comisión parlamentaria yemení que investigaba el ataque ocurrido el 17 de diciembre de 2009 emitió un informe según el cual habían perdido la vida 41 personas a las que describió como civiles. En este informe, la comisión declaró que al llegar al lugar donde se había producido el ataque en Al Majalah “descubrió que todas las viviendas y lo que contenían se habían quemado y que lo único que quedaba eran restos del mobiliario”.

En el informe se explicaba que la comisión “descubrió restos de sangre de las víctimas y varios agujeros en el suelo provocados por las bombas… así como una serie de bombas sin explotar” y que una persona que había sobrevivido al ataque contó a la comisión que su familia, que había muerto a pesar de no haber cometido ningún crimen, dormía cuando los misiles alcanzaron su vivienda la mañana del 17 de diciembre de 2009.

En su informe, la comisión parlamentaria yemení sostenía que el gobierno yemení debía abrir una investigación judicial sobre el ataque y poner a disposición judicial a los responsables de causar la muerte a civiles, pero no se tienen noticias de que hasta el momento se haya emprendido tal investigación.

La comisión citaba en su informe unas declaraciones emitidas por las autoridades de la gobernación de Abyan según las cuales también resultaron muertos en el ataque 14 presuntos integrantes de Al Qaeda, aunque declaró que no había podido conseguir información que lo confirmara y que sólo pudo conseguir que las autoridades de Abyan le facilitasen el nombre de una de esas 14 personas.


Fotografía 1, información adicional: El misil de crucero Tomahawk BGM-109D podría haber transportado 166 bombas de racimo BLU 97, que están diseñadas para que se diseminen sobre una amplia zona, causando daños de forma indiscriminada cuando se emplean en zonas civiles. Muchas no explotan al chocar contra el suelo, como se observa en la fotografía, pero pueden explotar si se las mueve, lo que provoca que el terreno siga resultando peligroso para las comunidades transcurridos meses o años desde los ataques.

Tema

Conflictos armados 
Armed Groups 
Children 
Military, Security And Police Equipment 

País

Yemen 

Región

Oriente Medio y Norte de África 

Campañas

Arms control and human rights 

@amnestyonline on twitter

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