El Tribunal Supremo de Camboya libera a los chivos expiatorios del asesinato de un sindicalista

Sok Sam Oeun y Born Samnang (derecha) en el momento de ser presentados a los medios tras su detención.

Sok Sam Oeun y Born Samnang (derecha) en el momento de ser presentados a los medios tras su detención.

© Heng Sinith


5 enero 2009

Dos hombres condenados injustamente en Camboya por el asesinato del dirigente sindical Chea Vichea, han quedado en libertad bajo fianza tras casi cinco años en prisión. Tras un proceso judicial que adoleció de numerosas deficiencias, el Tribunal Supremo acabó viendo su causa el 31 de diciembre.

Según la información proporcionada por observadores del juicio y por la prensa, el presidente del Tribunal Supremo desestimó la declaración de culpabilidad y ordenó la celebración de un nuevo juicio ante el Tribunal de Apelación.

Brittis Edman, investigadora de Amnistía Internacional para Camboya, ha declarado: "La decisión del Tribunal Supremo ha sido una medida muy bien acogida en el camino hacia la justicia. Lo que importa ahora es que el Tribunal de Apelación emprenda con carácter de urgencia una nueva investigación que sea imparcial y efectiva para que se encuentre a los verdaderos autores del asesinato y sean puestos a disposición de la justicia."

Born Samnang y Sok Sam Oeun fueron detenidos como sospechosos de asesinato poco después de que a Chea Vichea lo mataran a tiros frente a un establecimiento de prensa en el centro de Phnom Penh el 22 de enero de 2004.

Ambos fueron condenados a sendas penas de 20 años de cárcel pese a que tenían argumentos de inculpabilidad por hallarse en el momento del crimen en otro lugar. Tanto su detención como juicio estuvieron plagados de violaciones de derechos humanos, entre ellas torturas y otros malos tratos.

La policía no realizó una investigación exhaustiva ni imparcial y los muy irregulares procedimientos judiciales que se siguieron contra ellos se basaron en pruebas sin fundamento e inadmisibles.

El Tribunal de Apelación confirmó la declaración de culpabilidad el 6 de abril de 2007, pese a que el fiscal había reconocido la insuficiencia de las pruebas.

Amnistía Internacional ha aducido desde hace mucho tiempo que los verdaderos autores del asesinato estaban en libertad. El Sindicato Libre de Trabajadores del Reino de Camboya, del que Chea Vichea era presidente, había pedido también en reiteradas ocasiones la libertad de Born Samnang y Sok Sam Oeun.

Brittis Edman concluye: “Es urgente la necesidad de que se emprenda una investigación que hace mucho debía haberse realizado sobre la forma en que se gestionó este caso, en la que se indaguen especialmente las denuncias de tortura a manos de la policía, prácticas intimidatorias de testigos e injerencias políticas en el proceso judicial”.

Más información

El Tribunal Supremo de Camboya revisará el asesinato de un dirigente sindical (noticias, 23 de diciembre de 2008)
Cambodia: Getting away with murder (artículo, 22 de diciembre de 2004)