Aplazada la vista de la apelación presentada por sindicalistas tunecinos
13 enero 2009
La vista del recurso de apelación presentado por 33 trabajadores y sindicalistas tunecinos se ha aplazado hasta el 3 de febrero. Estaba previsto que la causa contra el dirigente sindical Adnan Hajji y otras 32 personas se viese el 13 de enero.
En diciembre, un tribunal tunecino dictó condenas de hasta 10 años de cárcel contra las 33 personas, en un juicio que se celebró sin las debidas garantías. El dirigente sindical Adnan Hajji y otras 37 personas fueron acusados de encabezar los disturbios que se produjeron durante la primera mitad de 2008 en la región sureste tunecina de Gafsa, rica en fosfatos.
Amnistía Internacional condenó las penas de prisión dictadas calificándolas de "parodia de la justicia", y pidió a las autoridades tunecinas que pusiesen en libertad a todos los detenidos y procesados por el ejercicio pacífico de su derecho a la libertad de expresión y reunión. También pidió que las demás personas relacionadas con los hechos fuesen sometidas de nuevo a juicio, con las garantías debidas, conforme a las obligaciones internacionales contraídas por Túnez.
Cuatro de los acusados, que no habían sido detenidos, fueron juzgados in absentia. Siete de las 38 personas fueron condenadas a 10 años de cárcel. Entre ellas se encontraban Adnan Hajji, dirigente sindical y portavoz del Movimiento de Protesta Social en Gafsa, y el sindicalista Bechir Labidi. La salud de este último se deterioró gravemente mientras permaneció detenido. Tras reiteradas peticiones de sus abogados y familiares, posteriormente fue trasladado a un hospital en donde, al parecer, le mantenían esposado a la cama.
Al resto se les impusieron penas de cárcel que oscilaban entre los dos y los seis años, entre ellas nueve condenas condicionales. El periodista Fahem Boukadous y el activista de derechos humanos radicado en Francia Mouheiddine Cherbib fueron condenados in absentia a seis y dos años de cárcel, respectivamente. Otros cinco acusados fueron absueltos y quedaron en libertad.
Entre los cargos figuraban “formación de grupo criminal con el objetivo de destruir propiedades públicas y privadas” y “rebelión armada y agresión a funcionarios en el ejercicio de su deber”. Los imputados formaban parte de los cientos de personas detenidas tras la oleada de protestas por el desempleo y el elevado coste de la vida que sacudieron la región sureste tunecina de Gafsa, rica en fosfatos, durante la primera mitad de 2008.
En diciembre, un tribunal tunecino dictó condenas de hasta 10 años de cárcel contra las 33 personas, en un juicio que se celebró sin las debidas garantías. El dirigente sindical Adnan Hajji y otras 37 personas fueron acusados de encabezar los disturbios que se produjeron durante la primera mitad de 2008 en la región sureste tunecina de Gafsa, rica en fosfatos.
Amnistía Internacional condenó las penas de prisión dictadas calificándolas de "parodia de la justicia", y pidió a las autoridades tunecinas que pusiesen en libertad a todos los detenidos y procesados por el ejercicio pacífico de su derecho a la libertad de expresión y reunión. También pidió que las demás personas relacionadas con los hechos fuesen sometidas de nuevo a juicio, con las garantías debidas, conforme a las obligaciones internacionales contraídas por Túnez.
Cuatro de los acusados, que no habían sido detenidos, fueron juzgados in absentia. Siete de las 38 personas fueron condenadas a 10 años de cárcel. Entre ellas se encontraban Adnan Hajji, dirigente sindical y portavoz del Movimiento de Protesta Social en Gafsa, y el sindicalista Bechir Labidi. La salud de este último se deterioró gravemente mientras permaneció detenido. Tras reiteradas peticiones de sus abogados y familiares, posteriormente fue trasladado a un hospital en donde, al parecer, le mantenían esposado a la cama.
Al resto se les impusieron penas de cárcel que oscilaban entre los dos y los seis años, entre ellas nueve condenas condicionales. El periodista Fahem Boukadous y el activista de derechos humanos radicado en Francia Mouheiddine Cherbib fueron condenados in absentia a seis y dos años de cárcel, respectivamente. Otros cinco acusados fueron absueltos y quedaron en libertad.
Entre los cargos figuraban “formación de grupo criminal con el objetivo de destruir propiedades públicas y privadas” y “rebelión armada y agresión a funcionarios en el ejercicio de su deber”. Los imputados formaban parte de los cientos de personas detenidas tras la oleada de protestas por el desempleo y el elevado coste de la vida que sacudieron la región sureste tunecina de Gafsa, rica en fosfatos, durante la primera mitad de 2008.
Más información
Sindicalistas condenados a prisión en Túnez (noticia, 15 de diciembre de 2008)Sindicalista tunecino a juicio por participar en protestas (noticia, 4 de diciembre de 2008)
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