Decisiva resolución de la ONU para una moratoria universal de las ejecuciones
15 noviembre 2007
La secretaria general de Amnistía Internacional, Irene Khan, ha declarado: "Esta histórica resolución supone un enorme paso hacia la abolición mundial de la pena de muerte".
La Tercera Comisión de la Asamblea General de la ONU ha formulado un llamamiento mundial para una “Moratoria de la Aplicación de la Pena Capital”, que el próximo diciembre se espera apruebe en sesión plenaria la Asamblea General.
Esta importantísima iniciativa es un claro reconocimiento de la creciente tendencia internacional hacia la abolición mundial, y supone una importante aportación a la creación de un mundo sin pena de muerte, visión que ya concibió hace tres decenios la propia Asamblea General.
La resolución, de notable peso político y moral, no es, sin embargo, jurídicamente vinculante para los Estados. El establecimiento de una moratoria sobre las ejecuciones es un importante instrumento mediante el que convencer a los Estados que aún recurren a ese castigo para que promuevan un debate nacional y revisen sus leyes sobre la pena de muerte. Si la legislación que regula la pena de muerte se somete a un proceso de revisión, los Estados habrán de considerar que, como mínimo, y mientras dure ese proceso, lo justo sería dejar de ejecutar personas.
Amnistía Internacional se opone a la pena de muerte en todos los casos y sin excepciones. La pena de muerte es la forma más extrema de negación de los derechos humanos: el homicidio premeditado y a sangre fría de un ser humano a manos del Estado en nombre de la justicia. Este castigo conculca el derecho a la vida proclamado en la Declaración Universal de Derechos Humanos y es la forma más extrema de castigo cruel, inhumano y degradante.
La pena capital está abolida, en la ley o en la práctica, en 133 países. En el año 2006 sólo 25 países llevaron a cabo ejecuciones. En ese mismo año, el 91 por cierto de todas las ejecuciones de las que se tuvo constancia se llevaron a cabo en China, Estados Unidos, Irak, Irán, Pakistán y Sudán. Los datos recopilados por Amnistía Internacional sobre este asunto muestran, además, una reducción general en el número de ejecuciones en 2006: se tuvo noticia de 1.591 ejecuciones, frente a las 2.148 de 2005.
Amnistía Internacional pide a todos los países que establezcan una moratoria de las ejecuciones en cuanto el pleno de la Asamblea General de la ONU apruebe la resolución.
La Tercera Comisión de la Asamblea General de la ONU ha formulado un llamamiento mundial para una “Moratoria de la Aplicación de la Pena Capital”, que el próximo diciembre se espera apruebe en sesión plenaria la Asamblea General.
Esta importantísima iniciativa es un claro reconocimiento de la creciente tendencia internacional hacia la abolición mundial, y supone una importante aportación a la creación de un mundo sin pena de muerte, visión que ya concibió hace tres decenios la propia Asamblea General.
La resolución, de notable peso político y moral, no es, sin embargo, jurídicamente vinculante para los Estados. El establecimiento de una moratoria sobre las ejecuciones es un importante instrumento mediante el que convencer a los Estados que aún recurren a ese castigo para que promuevan un debate nacional y revisen sus leyes sobre la pena de muerte. Si la legislación que regula la pena de muerte se somete a un proceso de revisión, los Estados habrán de considerar que, como mínimo, y mientras dure ese proceso, lo justo sería dejar de ejecutar personas.
Amnistía Internacional se opone a la pena de muerte en todos los casos y sin excepciones. La pena de muerte es la forma más extrema de negación de los derechos humanos: el homicidio premeditado y a sangre fría de un ser humano a manos del Estado en nombre de la justicia. Este castigo conculca el derecho a la vida proclamado en la Declaración Universal de Derechos Humanos y es la forma más extrema de castigo cruel, inhumano y degradante.
La pena capital está abolida, en la ley o en la práctica, en 133 países. En el año 2006 sólo 25 países llevaron a cabo ejecuciones. En ese mismo año, el 91 por cierto de todas las ejecuciones de las que se tuvo constancia se llevaron a cabo en China, Estados Unidos, Irak, Irán, Pakistán y Sudán. Los datos recopilados por Amnistía Internacional sobre este asunto muestran, además, una reducción general en el número de ejecuciones en 2006: se tuvo noticia de 1.591 ejecuciones, frente a las 2.148 de 2005.
Amnistía Internacional pide a todos los países que establezcan una moratoria de las ejecuciones en cuanto el pleno de la Asamblea General de la ONU apruebe la resolución.
Leer más
No a la pena de muerte: Abolición universal, ya (Artículo, 31 de octubre de 2007)
No a la pena de muerte: El mundo decide (Artículo, 10 de octubre de 2007)

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