Amnistía Internacional ha condenado el uso de pesticidas aparentemente tóxicos para intimidar a una comunidad indígena después de su resistencia a ser desalojados de sus tierras ancestrales.
Cuando se cumplen 20 años de la caída del muro de Berlín, los gobiernos europeos deben actuar con urgencia para hacer frente a los abusos contra los derechos humanos que se infligen a migrantes, solicitantes de asilo, personas detenidas y minorías.
Amnistía Internacional ha expresado su preocupación por el hecho de que la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia de Nicaragua siga retrasando su sentencia sobre la legalidad de la legislación penal sobre el aborto que entró en vigor en 2008.
La votación por la que se han adoptado las principales recomendaciones del informe sobre el conflicto de Gaza y el sur de Israel de principios de año es de vital importancia para garantizar que los autores de crímenes de guerra rinden cuentas.
Amnistía Internacional tiene conocimiento de que al menos 137 personas están en espera de ejecución en Arabia Saudí, de las que 106 son nacionales de otros países. Se cree que las verdaderas cifras son muy superiores.
El gobierno keniano no ha llevado a cabo un proceso judicial justo y creíble para juzgar a las personas acusadas de violaciones de derechos humanos, incluidos posibles crímenes de lesa humanidad, durante la violencia que se desencadenó después de las elecciones del año pasado.
Amnistía Internacional ha acogido con satisfacción la decisión adoptada por un tribunal marfileño de no transferir 45 millones de dólares estadounidenses en concepto de indemnización a las víctimas del vertido de residuos tóxicos en Abiyán en 2006 a la cuenta bancaria de una organización que se atribuía falsamente la representación de 30.000 de ellas.
Amnistía Internacional ha tenido conocimiento de que decenas de nigerianos y nigerianas perdieron sus casas en la mañana del viernes 6 de noviembre, cuando autoridades del estado de Rivers comenzaron a demoler edificios en Port Harcourt.
Amnistía Internacional condena el uso excesivo de la fuerza por parte de fuerzas de seguridad iraníes, que el miércoles 4 de noviembre golpearon y detuvieron a decenas de manifestantes pacíficos.