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Arabia Saudí: Abusos contra los derechos humanos en nombre de la lucha contra el terrorismo

Fuerzas especiales saudíes a las puertas del hotel en que se celebró la Conferencia Internacional Contra el Terrorismo, Riad, febrero de 2005.

Fuerzas especiales saudíes a las puertas del hotel en que se celebró la Conferencia Internacional Contra el Terrorismo, Riad, febrero de 2005.

© AP/PA Photo/Hasan Jamali


22 julio 2009

Tenemos miedo de que algo malo le pase, de  que lo torturen. Llamamos a la cárcel, pero nos respondieron: “Tengan paciencia, la investigación aún no ha terminado.” Les imploré: “Por favor, déjenme al menos oir la voz de mi esposo”. Su desaparición fue tan repentina … mi familia y yo no dejamos de preguntarnos, ¿qué está pasando?

Esposa de Khalil ‘Abdul Rahman ‘Abdul Karim al-Janahi, detenido en el aeropuerto de Riad en abril de 2007.

Las autoridades saudíes están llevando a cabo una agresión sostenida contra los derechos humanos con la excusa de la lucha contra el terrorismo, ha manifestado Amnistía Internacional en un nuevo y exhaustivo informe publicado el 22 de julio de 2009.

Millares de personas han sido detenidas y recluidas prácticamente en secreto, y otras han muerto en circunstancias inciertas. Centenares más se enfrentan a juicios sumarios y secretos, y quizá a ejecución. Según informes, muchas han sido torturadas para obligarlas a confesar o como castigo después de haber sido condenadas.

Hace poco, el 8 de julio, el Ministerio de Justicia anunció que 330 personas habían sido juzgadas por delitos de terrorismo y recibido condenas que oscilaban entre multas y la pena de muerte. No se proporcionaron los nombres de las personas en cuestión ni información relacionada con los cargos formulados, manteniendo el secreto del proceso judicial.

“Estas medidas antiterroristas injustas han agravado la ya mala situación de los derechos humanos –ha manifestado Malcolm Smart, director del Programa de Amnistía Internacional para Oriente Medio y el Norte de África–. El gobierno saudí ha utilizado su poderosa influencia internacional para aplicarlas sin problema, y la comunidad internacional no le ha pedido cuentas por estas graves violaciones de derechos humanos.”

De los millares de personas que se encuentran bajo custodia de las autoridades, algunas son presos de conciencia, a los que se ha detenido por criticar pacíficamente la política del gobierno. La mayoría son presuntos partidarios de grupos islamistas o de facciones contrarias a los estrechos vínculos del gobierno saudí con Estados Unidos y otros países occidentales, que han perpetrado diversos atentados contra occidentales y ciudadanos de otros países y a los que las autoridades tachan de “equivocados”. También hay entre ellas personas devueltas de Irak, Pakistán, Yemen y otros países.

“Los abusos se llevan a cabo en secreto –explica Malcolm Smart–. Las personas detenidas no tienen ni idea de lo que van a hacer con ellas. La mayoría pasan años recluidas en régimen de incomunicación, sin juicio y sin acceso a abogados ni a un tribunal ante el que impugnar la legalidad de su detención. Esta situación tiene un efecto devastador en la persona detenida y en su familia.”

Las medidas antiterroristas adoptadas por el gobierno tras los atentados de Estados Unidos del 11 de septiembre de 2001 han exacerbado los abusos contra los derechos humanos que se venían cometiendo ya en el país desde hacía mucho tiempo.

Las detenciones arbitrarias y la reclusión prolongada, sin juicio y sin acceso a un abogado, de personas detenidas por razones políticas o de seguridad son un problema de derechos humanos en Arabia Saudí desde hace mucho tiempo, pero el número de personas detenidas arbitrariamente ha pasado de centenares a miles desde 2001, y entre ellas hay tanto ciudadanos saudíes como extranjeros.

En julio de 2007, el ministro del Interior informó de que entre 2003 y 2007 habían sido detenidas por motivos de seguridad 9.000 personas, 3.106 de las cuales seguían privadas de libertad. Otras han sido sometidas a un programa oficial de “reeducación”, aunque no se sabe bien cómo se las ha seleccionado ni en qué condiciones pueden conseguir la libertad.

Según informes, entre las torturas y otros malos tratos infligidos figuran actos como someter a la víctima a fuertes palizas con palos, darle puñetazos, colgarla del techo, aplicarle descargas eléctricas e impedirle dormir. Asimismo, se imponen judicialmente penas de flagelación, solas o como complemento de condenas de prisión, que pueden ser de millares de latigazos.

Amnistía Internacional pone de relieve en su informe que los juicios de personas detenidas por motivos políticos o de seguridad se llevan a cabo con sumo secreto y sin respetar las normas internacionales de justicia procesal. En marzo de este año, el gobierno anunció el inició ante un tribunal penal especial de los juicios de 991 personas acusadas de delitos penados con la muerte.

En muchos casos, ni los acusados ni sus familias son informados de la marcha de los procedimientos judiciales entablados contra ellos.

Las medidas antiterroristas introducidas desde 2001 han retrasado el limitado proceso de reforma que se había iniciado en materia de derechos humanos en Arabia Saudí. Sumadas a la severa represión de todas las formas de disidencia y al débil marco de derechos humanos existente, hacen que en la actualidad haya una falta casi completa de protección de las libertades y los derechos.

MÁS INFORMACIÓN
Únete a la petición fotográfica de Arabia Saudí (blog de Livewire, sólo en inglés, 17 de julio de 2009)

ARABIA SAUDÍ: Ataque a los derechos humanos en nombre del antiterrorismo.

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Índice: MDE 23/009/2009
Fecha de publicación: 22 julio 2009
Categorías: Arabia Saudí

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