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La violencia sexual y otros abusos deben terminar en Costa de Marfil

En Duékoué se cometieron decenas de homicidios y violaciones de mujeres y se quemaron centenares de casas.

En Duékoué se cometieron decenas de homicidios y violaciones de mujeres y se quemaron centenares de casas.

© Amnistía Internacional


22 febrero 2011

Una investigación de Amnistía Internacional ha revelado violaciones de derechos humanos, incluidos actos de violencia sexual y homicidios ilegítimos, por parte de las fuerzas leales tanto al presidente saliente de Costa de Marfil, Laurent Gbagbo, como al presidente en ejercicio que cuenta con el reconocimiento internacional, Alassane Ouattara.

El equipo de investigación de Amnistía Internacional, a partir de una visita de cuatro semanas a Costa de Marfil, elaboró un resumen de seis páginas con las conclusiones preliminares de la organización y relatos de primera mano de víctimas y testigos presenciales sobre los continuos abusos desde que se celebraron las controvertidas elecciones de noviembre de 2010.

“En el oeste del país, unas mujeres nos contaron que habían sido violadas por grupos de hombres en enero de 2011 en sus hogares, en presencia de sus hijos, y otras nos dijeron que las habían violado cuando iban al mercado. Según testigos presenciales, se ha golpeado y matado deliberadamente a hombres en la calle” afirmó Gaëtan Mootoo, uno de los dos responsables la investigación.

“Aunque el mundo haya apartado la mirada de la situación de estancamiento político en Costa de Marfil, es evidente que los abusos continúan.”

“Tanto las fuerzas de seguridad como las Fuerzas Nuevas (Forces Nouvelles) están cometiendo tales atrocidades y sus víctimas no tienen acceso a la justicia. El imperio del terror tiene que acabar.”

Se calcula que unas 70.000 personas en el oeste del país han tenido que huir de sus hogares y asentarse en lugares de desplazamiento o en campos de refugiados instalados al otro lado de la frontera en países limítrofes, mientras las tensiones entre los grupos étnicos se agravan debido al pulso político que sostienen Laurent Gbagbo y Alassane Ouattara.

En algunas zonas del oeste, los residentes contaron a Amnistía Internacional que los ataques contra personas eran selectivos y estaban basados en motivos étnicos y presuntas filiaciones políticas.

En la localidad de Duékoué (500 kilómetros al oeste de Abiyán), el equipo de investigación de Amnistía Internacional tuvo conocimiento de que, en enero, decenas de personas habían sido víctimas de homicidio, varias mujeres habían sido violadas y cientos de viviendas habían sido saqueadas e incendiadas.

Una mujer contó a Amnistía Internacional el ataque que había sufrido el 3 de enero de 2011:
Llegaron por la mañana temprano [...] llevaban cuchillos y machetes. Derribaron la puerta y me agarraron. Tenían las caras ennegrecidas con carbón.

No dijeron nada, simplemente se abalanzaron sobre mí y me hicieron cosas terribles. Me violaron entre tres o cuatro. Quemaron mi casa, la casa de mi familia, y mataron a mi hermano.

Robaron todo lo que había en mi tienda y luego le prendieron fuego. Huimos ese mismo día.

Amnistía Internacional ha pedido a las fuerzas de seguridad leales tanto a Laurent Gbagbo como a las Fuerzas Nuevas que den instrucciones claras y públicas a sus miembros para que respeten los derechos humanos y adviertan que todo el que resulte responsable de ordenar, llevar a cabo o no impedir los abusos deberá responder de sus actos.

Las fuerzas de seguridad deben asimismo revelar el paradero y la suerte que corrieron todas las personas desaparecidas tras su detención.

“La crisis actual en Costa de Marfil ha creado un agujero negro de derechos humanos en el país –afirmó Gaëtan Mootoo–. Los gravísimos abusos contra los derechos humanos que hemos documentado tanto en Abiyán como en el oeste del país deben ser objeto de una investigación inmediata e imparcial.”

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