El Parlamento de Afganistán no debe nombrar al nuevo director nacional de inteligencia hasta no investigar las denuncias de su implicación en torturas y otros abusos.
Sólo seis países son responsables de alrededor de tres cuartas partes de las exportaciones mundiales de armas en cuanto al valor.
Amnistía Internacional publica hoy su informe anual, que documenta la situación de los derechos humanos en el mundo.
Las autoridades reunidas en Estambul para la conferencia sobre Afganistán deben hacer que los derechos humanos ocupen un lugar central en sus planes sobre seguridad en la región.
La ONU debe actuar de inmediato para poner fin a la crisis de impunidad que asola Sri Lanka, transcurridos más de dos años desde el final de la sangrienta guerra civil del país.
La decisión de la OTAN de suspender los traslados de detenidos a las prisiones afganas subraya que las fuerzas internacionales no están manteniendo un Estado de derecho en Afganistán.
La evaluación anual de Amnistía Internacional sobre la situación de los derechos humanos en el mundo pone de manifiesto que el auge de los medios sociales está impulsando un nuevo activismo que a los gobiernos represivos les cuesta controlar.
Un informe de la ONU publicado hoy da credibilidad a las denuncias de crímenes de guerra cometidos por ambas partes durante la guerra civil en Sri Lanka.
Mahinda Rajapaksa, que realiza una visita a Estados Unidos, es el comandante en jefe de las fuerzas armadas de Sri Lanka, contra las que existen numerosas denuncias de crímenes de guerra, desapariciones forzadas y torturas.
Los líderes deben mejorar la rendición de cuentas de las fuerzas militares afganas e internacionales y hacer frente a las detenciones arbitrarias y a la tortura.
Amnistía Internacional declina comparecer ante la Comisión de Lecciones Aprendidas y Reconciliación de Sri Lanka, afirmando que no cumple las normas internacionales para investigaciones independientes e imparciales.
Amnistía Internacional insta a que se emprendan actuaciones judiciales tras la publicación de un informe de la ONU que revela un aumento de los homicidios selectivos de civiles afganos.
La visita del presidente Asif Ali Zardari se produce en medio del interés creciente de los mandatarios internacionales en la respuesta de Pakistán al movimiento insurgente dirigido por los talibanes.
Archivos del ejército estadounidense sobre la guerra, publicados por el sitio web Wikileaks, demuestran que la dirección de la OTAN no sabía lo que estaba sucediendo sobre el terreno.
Los planes para llegar a un acuerdo de paz con los talibanes en Afganistán podrían hacer peligrar gravemente los derechos del pueblo afgano, y en especial de las mujeres, salvo que se incorporen criterios concretos con respecto a los derechos humanos.
El general David Petraeus, jefe militar estadounidense que se hará cargo de las operaciones de la OTAN en Afganistán, debe redoblar los esfuerzos por minimizar las bajas civiles durante las operaciones militares en ese país.
En este análisis anual que hace Amnistía Internacional sobre el estado de los derechos humanos en el mundo se documentan abusos en 159 países y se describe detalladamente cómo la política del poder está empeorando la situación.
La inacción ha dejado a las víctimas sin acceso a la justicia, la verdad y las reparaciones, mientras que cientos de miles de srilankeses han quedado desplazados al final de un conflicto que ha durado decenios.
La nueva oleada de homicidios de líderes locales antitalibanes en el Valle de Swat de Pakistán podría indicar una intensificación de la campaña de ataques contra líderes tribales que llevan a cabo los talibanes paquistaníes.
Se ha condenado a grupos insurgentes por la muerte de 65 personas en los recientes atentados con bomba contra un campo de personas desplazadas, una escuela y un mercado.