Personas refugiadas, migrantes y desplazadas internamente

A diario, en todo el mundo, alguna persona toma la difícil decisión de abandonar su hogar. La guerra, la persecución, los desastres medioambientales y la pobreza son sólo algunas de las razones por las que una persona puede sentir que debe abandonar su familia, su comunidad o su país.

Las personas refugiadas dejan su país porque no les queda otra opción y porque temen por su vida o su seguridad o por la de su familia. También huyen de su país cuando su gobierno no quiere o no puede protegerlas frente a graves abusos contra los derechos humanos.

Las personas desplazadas internamente  son aquellas que, a causa de la guerra, la persecución o los desastres medioambientales, se ven obligadas a trasladarse dentro de su propio país, sin llegar a cruzar fronteras nacionales.

Las personas solicitantes de asilo son aquellas que han llegado a otro país y han presentado o van a presentar una solicitud para que se les reconozca la condición de refugiadas, pero aún no han sido reconocidas formalmente como tales. Estas personas tienen los mismos derechos humanos que cualquier otra. El artículo 14.1 de la Declaración Universal de Derechos Humanos establece que “[e]n caso de persecución, toda persona tiene derecho a buscar asilo, y a disfrutar de él, en cualquier país”.

Una persona migrante es una persona que se traslada de un sitio a otro para vivir, y normalmente para trabajar, de forma temporal o permanente. Las personas migrantes pueden desplazarse dentro de su país de origen o a otro país. Pueden verse obligadas a realizar ese desplazamiento por no tener acceso a alimento, agua o refugio adecuados, o para garantizar su seguridad y la de sus familias. O pueden hacerlo para encontrar un empleo o para reunirse con su familia. Muchas se marchan por una combinación de motivos.

En muchos casos, las personas tienen más de una razón para abandonar su hogar. Pero, sea cual sea el motivo, todas ellas tienen derechos humanos. Además, las personas refugiadas tienen derecho a protección internacional.

Datos clave 

  • Se calcula que 200 millones de personas viven fuera del país en el que nacieron: aproximadamente el 3 por ciento de los 6.500 millones de habitantes del mundo.
  • En el mundo hay, según estimaciones, 14,2 millones de personas refugiadas, aproximadamente el 0,21 por ciento de la población mundial.
  • La cifra de personas desplazadas internamente se calcula actualmente en torno a los 24,5 millones: el 0,4 por ciento de la población mundial.
  • La mayoría de las personas refugiadas y desplazadas internamente se encuentran en Asia y África, que entre los dos suman un total de 9,2 millones de refugiados y 18,1 millones de desplazados internos.

¿Qué está haciendo Amnistía Internacional?

Amnistía Internacional hace campaña por los derechos de las personas refugiadas, migrantes y desplazadas internamente en todo el mundo, y saca a la luz los abusos contra los derechos humanos de estas personas y su falta de protección.

Amnistía Internacional también llama la atención hacia los peligros a los que se enfrentarían estas personas si fueran obligadas a regresar a su país.

Los activistas y las Secciones de Amnistía Internacional en todo el mundo captan apoyos ante sus gobiernos para que se introduzcan cambios en las leyes, políticas y prácticas nacionales, y además trabajan con otras organizaciones para proteger los derechos de todas las personas refugiadas y migrantes.

El personal del Secretariado Internacional en Londres y Ginebra trabaja para influir en el establecimiento de políticas y normas internacionales.

Amnistía Internacional pide a todos los Estados que compartan la responsabilidad de la protección a las personas refugiadas, solicitantes de asilo, desplazadas internamente y migrantes y que cumplan las obligaciones que han contraído en virtud del derecho internacional.

Amnistía Internacional cuenta además con una red global de coordinadores y coordinadoras de refugiados en más de 50 países que trabaja junto con otras organizaciones no gubernamentales para proteger los derechos de las personas solicitantes de asilo, refugiadas, migrantes y desplazadas internamente.

Nuestra organización no representa a personas individuales en procedimientos de asilo, aunque sí puede emprender acciones sobre cuestiones o casos individuales.

Fundamentos

Uno de los principios más importantes de la Convención de Ginebra de 1951 sobre el Estatuto de los Refugiados es el principio de no devolución (non refoulement), es decir, el derecho de una persona refugiada a no ser devuelta a un país en el que corra peligro de ser perseguida. Amnistía Internacional se opone a que se devuelva a cualquier persona a un país en el que pueda correr peligro de sufrir abusos graves contra los derechos humanos.

Amnistía Internacional desea ver el fin de la detención ilegal de solicitantes de asilo en los países en los que estas personas buscan cobijo. La detención afecta de forma especialmente negativa a los ancianos, a las víctimas de tortura, a los menores no acompañados y a otras personas.

Amnistía Internacional pide a los gobiernos y a otras autoridades que respeten los derechos fundamentales de las personas desplazadas internamente. La organización se opone al reasentamiento forzado de personas a causa de su religión, origen étnico, sexo, color o lengua.

Amnistía Internacional promueve la ratificación de la Convención Internacional sobre la Protección de los Derechos de Todos los Trabajadores Migratorios y de sus Familiares. Este instrumento es uno de los nueve tratados básicos internacionales de derechos humanos y garantiza el derecho de las personas migrantes a la educación, la libertad de religión y expresión, la igualdad en el acceso a los tribunales y los derechos laborales.

Caso: Irak

Desde el comienzo de la guerra de Irak y la violencia sectaria que le siguió, millones de iraquíes han tenido que huir a las vecinas Siria y Jordania, donde los recursos ya no dan más de sí. La ayuda humanitaria llega ahora a tan sólo una pequeña parte de los iraquíes que se encuentran en estos dos países.

Más de dos millones de iraquíes han abandonado su país, y casi dos millones más han tenido que desplazarse internamente. Se necesita desesperadamente ayuda, tanto económica como de otro tipo, para aliviar la situación. Hasta ahora apenas ha habido apoyo de los países implicados en el conflicto.

Amnistía Internacional pide que Estados Unidos, Reino Unido y otros Estados aumenten el reasentamiento de las personas más vulnerables, incluidas las supervivientes de tortura y las que necesitan urgentemente atención médica.

Vínculos útiles: Amnistía Internacional en el mundo

Amnistía Internacional Australia
Lengua: inglés

Amnistía Internacional Bélgica, de habla francesa
Lengua: francés

Amnistía Internacional Bélgica, de habla flamenca
Lengua: neerlandés

Amnistía Internacional Canadá, de habla inglesa
Lengua: inglés

Amnistía Internacional Dinamarca 
Lengua: danés

Amnistía Internacional España
Lengua: español

Amnistía Internacional Estados Unidos 
Lengua: inglés

Amnistía Internacional Francia
Lengua: francés

Amnistía Internacional Grecia
Lengua: griego

Amnistía Internacional Hong Kong
Lenguas: inglés, chino tradicional, chino simplificado

Amnistía Internacional Italia
Lengua: italiano

Amnistía Internacional Japón
Lengua: japonés

Amnistía Internacional Malta
Lengua: inglés

Amnistía Internacional Nueva Zelanda
Lengua: inglés

Amnistía Internacional Países Bajos
Lengua: neerlandés

Amnistía Internacional Reino Unido 
Lengua: inglés

Amnistía Internacional República Checa 
Lengua: checo