Australia - Informe 2008 Amnistia Internacional
Derechos humanos en Australia
Jefe del gobierno : Kevin Rudd (sustituyo a John Howard en Diciembre)
Pena de muerte : abolicionista para todos los delitos
Población : 20,6 millones
Esperanza de vida : 80.9 años
Mortalidad infantil (<5 años) (h/m) : 6/5 por cada 1.000
La intervención a gran escala por parte del gobierno para ocuparse de las comunidades indígenas desfavorecidas del Territorio del Norte se planificó sin la consulta adecuada, lo que hizo que disminuyese el control de la población indígena sobre sus tierras. Las leyes antiterroristas continuaban suscitando preocupación. Personas solicitantes de asilo estuvieron detenidas durante periodos prolongados en lugares situados fuera de Australia, en aplicación de la «Solución Pacífico».
Discriminación
Los indicadores de las carencias de la población indígena continuaban siendo de una magnitud inaceptable. La esperanza de vida de los aborígenes australianos era 17 años inferior a la del resto de la población, y los indígenas tenían 13 veces más posibilidades de ser encarcelados que los miembros de otras comunidades.En respuesta a un informe condenatorio sobre abusos cometidos contra menores de edad, se aprobó legislación que autorizaba una intervención sin precedentes del gobierno federal en el Territorio del Norte. La medida de intervención, planificada sin la consulta adecuada, asignaba considerables recursos para hacer frente a las carencias de las comunidades indígenas, pero eliminaba el control de éstas sobre el acceso a sus tierras. La legislación pretendía eludir la Leyde Discriminación Racial australiana y la Convención Internacionalsobre la Eliminaciónde Todas las Formas de Discriminación Racial.En septiembre, Australia votó en contra de la Declaracióndela ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas cuando se aprobó en la Asamblea General de la ONU.
«Guerra contra el terror»
- El doctor Mohammed Haneef, ciudadano indio, permaneció recluido sin cargos durante 12 días antes de ser acusado formalmente de terrorismo, cargo que después se retiró; su prolongada detención sin cargos puso de relieve las deficiencias existentes en la legislación antiterrorista australiana. Posteriormente se canceló su visado de trabajo en Australia, decisión que fue anulada por el Tribunal Federal.
- En mayo, David Hicks, detenido en Guantánamo, fue repatriado para ser encarcelado en Australia, tras negociar su declaración de culpabilidad con una comisión militar estadounidense. En diciembre quedó en libertad. Según el acuerdo de sentencia al que llegó Hicks, durante 12 meses no se le permitía hablar sobre su experiencia y tuvo que firmar una declaración en la que afirmaba no haber sido torturado ni sufrido otro tipo de malos tratos mientras se encontraba sometido a la custodia de Estados Unidos. Cuando quedó en libertad se dictó contra él una orden de control que restringía su libertad de circulación, asociación y comunicación, la segunda orden de este tipo dictada en Australia. La primera, contra el sospechoso de actos terroristas Joseph «Jack» Thomas, fue retirada en agosto, y se incluyó una serie de restricciones en las condiciones de su libertad bajo fianza. Previamente, el Tribunal Superior había resuelto que la orden de control impuesta a Thomas no violaba la Constitución.
Personas refugiadas y solicitantes de asilo
Un total de 82 personas de origen srilankés continuaban detenidas en Nauru en virtud de la política australiana denominada «Solución Pacífico», consistente en la reclusión de solicitantes de asilo en lugares situados fuera de Australia; el ministro australiano de Inmigración había concedido ya refugio a 72 de esas personas. El anterior gobierno australiano había intentado presionar a siete solicitantes de asilo birmanos de etnia rohingya para que regresasen a Malaisia, a fin de eludir las obligaciones que le incumbían en virtud de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados. Permanecieron en Nauru durante más de 12 meses, pero en diciembre, tras el cambio de gobierno, fueron reasentados.
- El refugiado iraquí Mohammed Faisal fue reasentado en Australia tras haber permanecido más de cinco años recluido en Nauru. Tras una revisión de su situación en relación con la seguridad, que en un principio se había considerado problemática, fue aceptado por Australia, en donde recibió tratamiento médico tras haber manifestado impulsos suicidas.
En octubre, Australia anunció la suspensión del reasentamiento de personas refugiadas procedentes de áfrica, alegando dificultades en relación con su capacidad de integración. Esto suscitó preocupación sobre la existencia de discriminación en la política australiana de reasentamiento.Continuaban utilizándose los visados de protección temporal que obligaban a las personas refugiadas a solicitar de nuevo protección pasados tres años, lo que hacía que no tuvieran la seguridad de poder permanecer en Australia.
Violencia contra las mujeres
En diciembre, un tribunal de distrito describió la violación en grupo sufrida por una niña indígena de 10 años como «experimentación infantil» y planteó la cuestión del consentimiento durante el juicio, lo cual no era apropiado. Los nueve hombres declarados culpables no recibieron penas privativas de libertad.undefined