Continuaron las denuncias de malos tratos policiales, incluidos los abusos por motivos raciales. Se devolvió a Grecia a solicitantes de asilo en virtud del Reglamento Dublín II.
Se siguió recibiendo información sobre casos de conducta indebida de la policía por motivos raciales hacia ciudadanos extranjeros y minorías étnicas. No se abordaron adecuadamente las carencias estructurales del sistema de justicia penal ante la discriminación, como la falta de investigación pronta y exhaustiva de las denuncias de uso excesivo de la fuerza y malos tratos de motivación racial, o la ausencia de un sistema integral y coherente para registrar los incidentes de conducta indebida de índole racista.
ArribaEn mayo de 2010, el Comité de la ONU contra la Tortura reiteró su preocupación por la ausencia del delito de tortura en el Código Penal austriaco, el alto grado de impunidad de los abusos cometidos por la policía y la levedad de las condenas impuestas por los tribunales en los casos de tortura u otros malos tratos.
En noviembre comenzó el juicio ante el Tribunal Penal Regional de Viena contra los hombres acusados de matar al refugiado checheno Umar Israilov el 13 de enero de 2009. Las actuaciones iniciadas a petición de su abogado para determinar si la policía no había protegido a Umar Israilov seguían pendientes ante el Tribunal Administrativo Independiente.
ArribaAustria siguió transfiriendo a solicitantes de asilo a Grecia en virtud del Reglamento Dublín II, pese a que en Grecia no existía un sistema de asilo operativo. En algunos casos, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos dictó medidas provisionales que interrumpieron las transferencias. En noviembre, el Tribunal envió al gobierno austriaco una carta en la que le pedía que suspendiese las transferencias a Grecia, pero las autoridades decidieron mantener la práctica de evaluar cada caso de forma individual.