Bosnia y Herzegovina - Informe 2008 Amnistia Internacional

Human Rights in Bosnia y Herzegovina

Amnistía Internacional  Informe 2013


The 2013 Annual Report on
Bosnia y Herzegovina is now live »

Jefe del Estado : presidencia de carácter rotativo: Željko Komšić, Nebojša Radmanović y Haris Silajdžić
Jefe del gobierno : Nikola Špirić (sustituyó a Adnan Terzić en febrero)
Pena de muerte : abolicionista para todos los delitos
PoblaciÓn : 3,9 millones de habitantes
Esperanza de vida : 74,5 años
Mortalidad infantil (<5 años) (h/m) : 15/13 por cada 1.000
PoblaciÓn adulta alfabetizada : 96,7 por ciento

Muchos autores de crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad cometidos durante la guerra de 1992-1995 continuaban eludiendo la acción de la justicia, y seguía habiendo millares de desapariciones forzadas sin resolver. Hubo avances en la cooperación con el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia y con respecto al procesamiento en el ámbito nacional por crímenes de guerra, incluidas actuaciones ante la Sala de Crímenes de Guerra de Sarajevo, si bien los esfuerzos por llevar a los autores de estos delitos ante la justicia seguían siendo insuficientes. Las minorías sufrían discriminación en aspectos como el trabajo y el acceso a la educación. El retorno de personas refugiadas que habían sido desplazadas por la guerra y continuaban en esa situación siguió efectuándose con lentitud. Hubo informes de malos tratos en las prisiones y a manos de la policía.

Información general

Bosnia y Herzegovina seguía estando dividida en dos entidades semiautónomas, la República Srpska y la Federación de Bosnia y Herzegovina, además del Distrito de Brčko, con estatuto administrativo especial. La comunidad internacional continuó ejerciendo una influencia significativa sobre el proceso político del país, en particular a través de un alto representante con amplios poderes ejecutivos, designado por el Consejo de Aplicación de la Paz, organismo intergubernamental encargado de vigilar el cumplimiento de los Acuerdos de Paz de Dayton de 1995. Los preparativos para el cierre de la Oficina del Alto Representante en 2007 se interrumpieron después de que el Consejo de Aplicación de la Paz se pronunciase en febrero contra su cierre, entre otras razones por la falta de avances en la reforma política. El número de soldados de la fuerza para el mantenimiento de la paz dirigida por la Unión Europea, la EUFOR, se redujo de alrededor de 6.000 a 2.500.

En febrero tomó posesión un nuevo gobierno estatal, presidido por el primer ministro Nikola Špirić.

La parálisis política impidió que Bosnia y Herzegovina avanzase hacia la integración en la Unión Europea durante la mayor parte de 2007. Finalmente, en diciembre se rubricó el Acuerdo de Estabilización y Asociación con la Unión Europea, después de que el Consejo de Ministros de Bosnia y Herzegovina aprobase un plan de acción para la reforma de la policía, requisito previo para la conclusión del acuerdo.

Procesamientos internacionales por crímenes de guerra

El Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia continuó juzgando a presuntos autores de crímenes de guerra y de crímenes de lesa humanidad. En virtud de la «estrategia de conclusión» establecida en las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU, el Tribunal debía tener acabados todos los procesos, incluidas las apelaciones, en 2010.

  • En abril, Dragan Zelenović, ex miembro de una unidad militar del Ejército de los Serbios de Bosnia en Foča, fue declarado culpable de la tortura y violación de mujeres y niñas bosniacas (musulmanas bosnias) en 1992. Lo condenaron a 15 años de prisión.
  • En junio, Zdravko Tolimir, inculpado por el Tribunal, fue entregado a la custodia de éste. Según los informes, la policía de la República Srpska, que actuó tras recibir información de la policía serbia, lo había detenido en la frontera entre Serbia y Bosnia y Herzegovina. Zdravko Tolimir, ex jefe militar adjunto de Inteligencia y Seguridad del Estado Mayor del Ejército de los Serbios de Bosnia, fue acusado de genocidio, conspiración para cometer genocidio, crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra por su presunta implicación en el homicidio de miles de hombres y adolescentes bosniacos en Srebrenica en 1995.
  • En diciembre, el Tribunal condenó a Dragomir Milošević, ex jefe militar del Ejército de los Serbios de Bosnia, a 33 años de cárcel por crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad, incluidos asesinato y actos inhumanos cometidos durante el cerco de Sarajevo, en una campaña en la que murió un gran número de civiles víctimas de los francotiradores y de los bombardeos.

La cooperación entre el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia y las autoridades de Bosnia y Herzegovina y la República Srpska pareció mejorar. En junio, la fiscal del Tribunal declaró que el nivel de cooperación de Bosnia y Herzegovina con su oficina había mejorado en los últimos meses y que en aquel momento era, en general, satisfactorio.

En febrero, la Corte Internacional de Justicia dictó sentencia en el caso de Bosnia y Herzegovina contra Serbia y Montenegro, confirmando que en Srebrenica se cometió genocidio en 1995 (véase el apartado sobre Serbia).

Procesamientos nacionales por crímenes de guerra

Continuaron los procedimientos por crímenes de guerra ante tribunales nacionales, incluida la Sala de Crímenes de Guerra del Tribunal Estatal de Bosnia y Herzegovina, aunque los esfuerzos para procesar a los autores siguieron siendo insuficientes para hacer justicia a las víctimas, dada la magnitud de los crímenes cometidos y la cifra potencialmente elevada de crímenes que quedaban por investigar y juzgar. Hubo deficiencias importantes en la protección de testigos; las víctimas vulnerables, incluidas supervivientes de crímenes de violencia sexual, no recibieron asistencia ni protección adecuadas.

  • En febrero, Gojko Janković, ex jefe de una unidad militar de la Brigada de Foča del Ejército de los Serbios de Bosnia, fue condenado a 34 años de prisión por la Sala de Crímenes de Guerra por crímenes de lesa humanidad, incluidos asesinatos, tortura, violación, esclavitud sexual y traslado forzoso de población, cometidos contra la población bosniaca del municipio de Foča en 1992 y 1993.
  • En marzo, un Comité de Apelaciones de la Sala de Crímenes de Guerra aumentó de 16 a 20 años la pena de prisión impuesta a Radovan Stanković. En 2006 lo habían declarado culpable de crímenes de lesa humanidad, incluidos esclavitud y violación, cometidos contra mujeres bajo custodia de las fuerzas serbobosnias en 1992 en el municipio de Foča. El caso de Radovan Stanković fue el primero en ser trasladado del Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia a la Sala de Crímenes de Guerra. Radovan Stanković escapó en mayo, cuando lo escoltaban a un reconocimiento médico fuera de la prisión de Foča, donde cumplía su condena. Al final de 2007 seguía en libertad.
  • En julio, la Sala de Crímenes de Guerra condenó a Niset Ramić, ex miembro de la Defensa Territorial de la República de Bosnia y Herzegovina, a 30 años de cárcel por crímenes de guerra, incluidos asesinatos, cometidos contra civiles serbobosnios en el área de Visoko en 1992.
  • En noviembre, la Sala de Crímenes de Guerra condenó Jadranko Palija, ex miembro del Ejército de los Serbios de Bosnia, a 28 años de cárcel por crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra cometidos contra personas no serbias en la zona de Sanski Most. Entre estos delitos se encontraban el asesinato de civiles y la violación de una mujer bosniaca, cometidos en 1992.

También se celebraron juicios por crímenes de guerra contra acusados de menor notoriedad en tribunales locales, que seguían teniendo dificultades para ocuparse de las causas por crímenes de guerra, entre otros motivos por falta de personal y de otros recursos. En estos procedimientos, las víctimas y los testigos seguían careciendo de protección adecuada frente al acoso, la intimidación y las amenazas.

  • En octubre, Branislav Berjan, ex miembro del Ejército de los Serbios de Bosnia, fue condenado a siete años de cárcel por crímenes de guerra contra personas no serbias, tras los procedimientos seguidos ante el Tribunal Cantonal de Sarajevo. Entre otros cargos, lo declararon culpable de crímenes cometidos contra Vladimir y Radislav Mađura, que habían sido secuestrados en su domicilio en Ilidža, un barrio de Sarajevo, en 1992. Su destino y paradero no se conocieron hasta 2004, cuando se exhumaron e identificaron sus cadáveres.
  • Continuó ante el Tribunal Cantonal de Mostar la tercera revisión del juicio por crímenes de guerra cometidos por cuatro ex miembros del Consejo Croata de Defensa, las fuerzas armadas de los croatas de Bosnia. Se sospechaba que los acusados eran responsables de la detención y posterior desaparición forzada de 13 soldados del Ejército de Bosnia y Herzegovina en 1993. El Tribunal Supremo de la Federación de Bosnia y Herzegovina anuló dos sentencias absolutorias anteriores.

Desapariciones forzadas

Según cálculos de la Comisión Internacional sobre Desaparecidos, seguía sin conocerse el paradero de alrededor de 13.000 personas desaparecidas durante la guerra que se libró entre 1992 y 1995. Muchas de ellas habían sido víctimas de desaparición forzada. Los responsables continuaban disfrutando de impunidad.

El traspaso de competencias de las comisiones sobre personas en paradero desconocido de la Federación de Bosnia y Herzegovina y la República Srpska al Instituto de Personas Desaparecidas, organismo de ámbito nacional, continuó avanzando lentamente. En noviembre, el Consejo de Ministros de Bosnia y Herzegovina aprobó varios documentos, incluidos los estatutos del Instituto de Personas Desaparecidas, con objeto de permitir que comenzara por fin sus actividades.

La exhumación de una fosa común en Kamenica descubrió 76 cuerpos completos y 540 incompletos. Se creía que la fosa contenía los restos de personas muertas a manos de las fuerzas serbobosnias en Srebrenica en 1995.

  • En diciembre de 2006 se había reactivado una comisión encargada de investigar la desaparición forzada de Avdo Palić, pero los intentos de localizar sus restos mortales e investigar su desaparición forzada resultaron infructuosos. Según los informes, Avdo Palić, coronel del Ejército de Bosnia y Herzegovina, había desaparecido después de que el 27 de julio de 1995 varios soldados del Ejército de los Serbios de Bosnia se lo llevaran a la fuerza del recinto de la Fuerza de Protección de la ONU en Žepa.

Personas refugiadas y desplazadas internamente

Se calculaba que, de los aproximadamente 2,2 millones de personas que se habían visto desplazadas durante el conflicto, más de un millón, entre refugiados y desplazados internos, habían regresado a sus hogares desde el final de la guerra. Los avances realizados con respecto a las personas que continuaban desplazadas fueron limitados. El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) registró alrededor de 7.600 retornos entre enero y diciembre.

Los retornados pertenecientes a minorías siguieron sufriendo discriminación en el acceso a sus derechos económicos y sociales. La falta de acceso al empleo era un obstáculo importante para el retorno sostenible de las personas refugiadas y desplazadas internas, también como consecuencia de la discriminación por razones étnicas.

«Guerra contra el terror»

Permanecían detenidos los seis hombres de origen argelino que las autoridades de Bosnia y Herzegovina habían transferido ilegalmente a la custodia de Estados Unidos en 2002 y que habían sido recluidos en Guantánamo, Cuba. En agosto, las autoridades de Bosnia y Herzegovina, según los informes, solicitaron garantías a las autoridades estadounidenses de que los detenidos no serían sometidos a la pena de muerte, tortura o malos tratos. 

La Comisión Estatal de Bosnia y Herzegovina para el Examen de Decisiones sobre Naturalización de Ciudadanos Extranjeros, que había comenzado su trabajo en 2006, continuó sus actividades en medio de declaraciones de personalidades políticas a los medios de comunicación afirmando que las personas privadas de su nacionalidad, y en especial aquellas a quienes se considerase una «amenaza para la seguridad nacional de Bosnia y Herzegovina», serían expulsadas. Según los informes, la Comisión concluyó que sólo tres de los seis hombres de origen argelino detenidos en Guantánamo eran ciudadanos de Bosnia y Herzegovina. Se temía que las personas privadas de su nacionalidad pudiesen ser expulsadas a países donde correrían riesgo de sufrir graves abusos contra los derechos humanos. En diciembre, un hombre de origen argelino fue expulsado a Argelia después de haber sido despojado de la nacionalidad de Bosnia y Herzegovina, una vez que la Comisión hubo revisado su condición.

Tortura y otros malos tratos

Hubo informes de malos tratos en las prisiones y por parte de miembros de las fuerzas de policía. Prevalecía la impunidad de los autores de los malos tratos. Sin embargo, en abril de 2007 comenzó ante el Tribunal Municipal de Sarajevo un juicio contra tres agentes de policía del cantón de Sarajevo sospechosos de haber maltratado a un joven. Los procedimientos comenzaron tras la difusión en Internet en febrero de un vídeo que presuntamente mostraba a uno de los agentes golpeando a la víctima.

El Comité Europeo para la Prevención de la Tortura y de las Penas o Tratos Inhumanos o Degradantes visitó Bosnia y Herzegovina en marzo de 2007. En sus observaciones preliminares destacó «un número considerable de denuncias de malos tratos físicos por parte de la policía». El Comité también se hizo eco de numerosas denuncias de malos tratos a presos a manos del personal penitenciario en la prisión de Zenica.

Discriminación contra personas de etnia romaní

Los miembros de las comunidades de etnia romaní seguían sufriendo discriminación. Los índices de asistencia a la escuela primaria entre los niños y niñas de etnia romaní eran bajos y la pobreza extrema seguía siendo una de las causas principales de la exclusión de la comunidad romaní de la educación. Los progresos realizados por las autoridades en los ámbitos estatal, de entidad y cantonal en la implementación del Plan de Acciónsobre las Necesidades Educativas de los Romaníes y los Miembros de Otras Minorías Nacionales de Bosnia y Herzegovina, de 2004, fueron insuficientes.

Las autoridades de la Federación de Bosnia y Herzegovina asignaron fondos para la adquisición y distribución de libros de texto entre el alumnado de etnia romaní y otros grupos vulnerables durante el curso escolar 2007/2008. Sin embargo, en algunos casos, según los informes, las autoridades municipales y cantonales responsables del bienestar social no distribuyeron este material al alumnado de etnia romaní. No se realizó ningún progreso significativo para incluir de un modo sistemático la lengua, la cultura y las tradiciones romaníes en los planes de estudio escolares.

Violencia contra las mujeres

La incidencia de la violencia doméstica contra las mujeres siguió siendo elevada. En los 11 primeros meses de 2007, los ministerios cantonales de asuntos internos de la Federación de Bosnia y Herzegovina registraron 1.011 actos delictivos de violencia en el ámbito familiar, aproximadamente un 58 por ciento más que en el mismo periodo de 2006. Los hogares refugio para víctimas de violencia doméstica tanto en la República Srpska como en la Federación de Bosnia y Herzegovina seguían atravesando dificultades económicas y en algunos casos dependían de la financiación de donantes extranjeros.

Bosnia y Herzegovina seguía siendo país de origen, tránsito y destino de mujeres y niñas objeto de trata con fines de explotación sexual. En marzo, el Consejo de Ministros de Bosnia y Herzegovina aprobó un plan operativo para 2007 destinado a luchar contra la trata de seres humanos y la migración ilegal. El documento preveía la ratificación del Convenio del Consejo de Europa sobre la Lucha contra la Trata de Seres Humanos, varias medidas legislativas y la coordinación de distintas instituciones implicadas en la lucha contra la trata de personas.

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