Camerún

Human Rights in República de Camerún

Amnistía Internacional  Informe 2013


The 2013 Annual Report on
Camerún is now live »

Jefe del Estado Paul Biya
Jefe del gobierno Ephraim Inoni
Pena de muerte abolicionista en la práctica
Población 18,9 millones
Esperanza de vida 49,8 años
Mortalidad infantil (‹5 años) (h/m) 150/136 por cada 1.000
Población adulta alfabetizada 67,9 por ciento

En febrero, las fuerzas de seguridad mataron a hasta 100 personas durante una serie de protestas contra las subidas de precios y contra una enmienda constitucional que ampliaría el mandato del presidente. Como parte de una estrategia para reprimir a la oposición, las autoridades perpetraron o toleraron violaciones de derechos humanos como detenciones arbitrarias, reclusiones ilegítimas y restricciones del derecho a la libertad de expresión, asociación y reunión. Defensores y defensoras de los derechos humanos y periodistas sufrieron hostigamiento y amenazas. Se detuvo a hombres y mujeres por su orientación sexual.

Información general

A finales de febrero estallaron disturbios en varias ciudades, entre ellas la capital política, Yaundé, y la capital económica, Duala. Los manifestantes protestaban por el aumento del coste de la vida, los bajos salarios y los planes del gobierno de enmendar la Constitución para suprimir una disposición que impedía al presidente Paul Biya presentarse como candidato en las elecciones presidenciales de 2011.

Decenas de miles de chadianos huyeron al norte de Camerún en febrero cuando grupos políticos armados atacaron la capital de Chad, Yamena.

El 14 de agosto, Nigeria entregó a Camerún la península de Bakassi, rica en petróleo, en aplicación de una sentencia de la Corte Internacional de Justicia de 10 de octubre de 2002. Grupos armados al parecer procedentes de Nigeria lanzaron varios ataques contra instalaciones gubernamentales y de seguridad en la península que causaron la muerte de varios miembros de las fuerzas de seguridad y funcionarios cameruneses.

Homicidios ilegítimos

Las fuerzas de seguridad usaron habitualmente medios letales de forma excesiva e innecesaria, y no se llevó a cabo ninguna investigación sobre los homicidios ilegítimos cometidos por miembros de las fuerzas de seguridad.

  • A finales de febrero, las fuerzas de seguridad mataron a unas 100 personas al reprimir las protestas violentas en todo el país. Al parecer, algunas víctimas murieron por disparos en la cabeza efectuados a quemarropa. En Duala, según informes, algunas personas se ahogaron al verse obligadas a saltar al río Wouri para no ser alcanzadas por los disparos. Se negó atención médica a muchas personas que sufrieron heridas de bala, y algunas murieron por esa causa.
  • El 29 de junio, decenas de reclusos se fugaron de la prisión de New Bell, en Duala. Según informes, guardias penitenciarios y otras fuerzas de seguridad mataron a tiros a 15 de ellos en la ulterior persecución. El día siguiente, René Mireille Bouyam, que vivía junto a la prisión, resultó mortalmente herido por disparos cuando los agentes encontraron a un recluso escondido en su casa. El preso también fue abatido a tiros.
"La homofobia era endémica en la sociedad camerunesa. Continuó regularmente el procesamiento y ulterior encarcelamiento de presuntos gays."

Libertad de expresión: periodistas

Periodistas que informaban sobre casos de corrupción o criticaban al gobierno se exponían a sufrir arrestos arbitrarios y a ser acusados formalmente de difamación por motivos políticos. En febrero, las autoridades cerraron la emisora de televisión Equinoxe y dos emisoras de radio, Radio Equinoxe y Magic FM. Varios periodistas que informaban sobre las protestas de febrero fueron agredidos por las fuerzas de seguridad. El gobierno permitió a las emisoras que reanudaran sus emisiones en julio, pero Magic FM no pudo hacerlo porque su equipo había sido confiscado y al parecer destruido.

  • El 27 de febrero, Eric Golf Kouatchou, camarógrafo de la emisora de televisión Canal 2 International, fue detenido cuando se dirigía a cubrir las protestas en Bonanjo, cerca de Duala. Le confiscaron su equipo y, junto con 36 jóvenes, estuvo detenido y fue golpeado antes de quedar en libertad.
  • Marie Noëlle Guichi y Jean-François Channon, del diario Le Messager, fueron detenidos el 3 de junio tras informar de un escándalo de corrupción vinculado a la compra de un avión presidencial defectuoso. Aunque se les concedió la libertad bajo fianza, los dos periodistas corrían el riesgo de ser encarcelados en caso de ser declarados culpables.
  • El 15 de octubre, la policía de Yaundé detuvo a tres directores de periódicos que tenían previsto publicar artículos en los que se acusaba al director de una institución educativa de aceptar sobornos. Según informes, Max Mbida, de Le Tenor de l’Info, estuvo detenido varios días. Armand Ondoua, de Le Régional, y Zacharie Flash Diemo, de Le Zénith, permanecían detenidos al finalizar el año.

Defensores y defensoras de los derechos humanos

Defensores y defensoras de los derechos humanos que criticaban la actuación del gobierno en materia de derechos humanos sufrieron hostigamiento y amenazas.

  • Alhadji Mey Ali, presidente del grupo de derechos humanos OS-Civile en la provincia del Extremo Norte, fue detenido el 20 de febrero y juzgado el día siguiente. El Tribunal Superior lo condenó a un año de prisión y al pago de una multa de un millón de francos CFA (casi 2.000 dólares estadounidenses) tras declararlo culpable de difamación criminal.
  • Madeleine Afite, de Acción de los Cristianos para la Abolición de la Tortura (Actions des Chrétiens pour l’Abolition de la Torture, ACAT-Littoral) recibió amenazas de muerte y su automóvil fue destrozado a principios de marzo tras denunciar abusos durante los disturbios de febrero.
  • El 28 de marzo, según informes, un funcionario de la fiscalía de Marua amenazó por teléfono a Abdoulaye Math, presidente del Movimiento por la Defensa de los Derechos Humanos y las Libertades. El 3 de abril, guardias de la prisión de Marua impidieron el acceso de Abdoulaye Math a reclusos a los que debía representar en actuaciones judiciales por orden del Tribunal de Apelación.

Libertad de reunión

Las fuerzas de seguridad utilizaron la violencia, la detención arbitraria y la reclusión ilegal para impedir que activistas políticos de la oposición celebraran reuniones.

  • A Mboua Massock ma Batalon lo detuvieron el 16 de febrero en Zoétélé con el fin de impedirle celebrar una concentración pública para pedir la dimisión del presidente. Durante las escaramuzas que tuvieron lugar en la concentración, gendarmes y policías detuvieron a varias personas, entre ellas el hijo de Mboua Massock, Camille Massock, a quien según los informes golpearon duramente. Las personas detenidas quedaron en libertad sin cargos unos días después.
  • Paul Eric Kingué, alcalde de la comuna de Njombé-Penja en Nkongsamba, provincia de Litoral, fue detenido el 29 de febrero y acusado de participación en los disturbios y de incitación a la rebelión. Paul Eric Kingué afirmó que lo habían detenido por cuestionar evasiones de impuestos protagonizadas por agricultores franceses y elementos poderosos del gobierno.

Detención y reclusión arbitrarias

Opositores políticos del gobierno fueron detenidos y recluidos arbitrariamente. Entre los afectados figuraban miembros del Frente Socialdemócrata, principal partido de la oposición, y del Consejo Nacional del Camerún Meridional (CNCM), grupo que apoyaba la independencia de las provincias anglófonas.

  • Al menos 20 miembros del CNCM, entre ellos Fidelis Chinkwo Ndeh, fueron detenidos en Bamenda el 10 de febrero, y al menos 7 el día siguiente. Al concluir el año, casi 40 miembros del CNCM estaban en espera de juicio por cargos que iban desde vestir camisetas del CNCM hasta incitar a la secesión.
  • Al menos 23 miembros de la principal facción del Frente Socialdemócrata estuvieron detenidos sin juicio durante más de dos meses y medio, acusados de matar a Grégoire Diboulé, miembro de una facción disidente del Frente Socialdemócrata, en mayo de 2006. En noviembre, el Tribunal Superior de Yaundé ordenó la libertad incondicional de uno de los detenidos y la libertad provisional de los demás. El líder del Frente Socialdemócrata, John Ni Fru Ndi, también fue acusado formalmente del homicidio pero al finalizar el año no había sido detenido.

Juicios injustos

Más de 1.500 personas detenidas durante las protestas de febrero fueron sometidas a juicio con inusitada rapidez, con escaso o ningún tiempo para preparar su defensa. Muchos encausados no dispusieron de asistencia letrada, en tanto que a otros no se les dejó tiempo para consultar con sus abogados. Los juicios fueron de carácter sumario. Cientos de encausados fueron condenados a entre tres meses y dos años de prisión. A pesar de una amnistía presidencial decretada en junio, cientos de personas permanecían en la cárcel al terminar el año, porque habían apelado o porque no podían permitirse pagar las multas impuestas por los tribunales.

  • Dos músicos y activistas políticos, Pierre Roger Lambo Sandjo (también conocido como Lapiro de Mbanga) y Joe de Vinci Kameni (también conocido como Joe La Conscience), fueron detenidos en marzo y abril, respectivamente, por cantar canciones en las que criticaban al presidente. Joe de Vinci Kameni fue declarado culpable de instigar al pueblo a manifestarse y condenado a seis meses de prisión. Pierre Roger Lambo Sandjo fue declarado culpable de complicidad en los disturbios y condenado a tres años de prisión y una cuantiosa multa. Joe de Vinci Kameni fue uno de los 139 presos liberados en virtud de una amnistía decretada el 16 de junio.

Derechos de lesbianas, gays, bisexuales y personas transgénero

El Código Penal castigaba las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo. La homofobia era endémica en la sociedad camerunesa. Continuó regularmente el procesamiento y ulterior encarcelamiento de presuntos gays.

  • Dos hombres fueron declarados culpables en marzo de actos homosexuales y condenados a seis meses de prisión y al pago de una multa. Los hombres quedaron en libertad porque ya habían pasado más de seis meses bajo custodia. Habían sido sometidos a exámenes anales humillantes.
  • En mayo, la policía de Lomié, provincia Oriental, detuvo a dos mujeres jóvenes como sospechosas de actos homosexuales. Mientras estaban bajo custodia, la policía, según los informes, obligó a las dos mujeres a denunciar a otras cuatro como «cómplices» suyas.

Condiciones de reclusión

En las prisiones y otros centros de detención se daban habitualmente condiciones antihigiénicas y de hacinamiento. A menudo no se prestaba asistencia médica ni se proporcionaban alimentos. Había menores de edad recluidos junto con adultos y, en ocasiones, hombres recluidos junto con mujeres. Los disturbios y los intentos de fuga eran frecuentes. Los guardias penitenciarios no disponían de medios adecuados ni habían recibido una capacitación apropiada.

  • Al menos 10 reclusos murieron y unos 78 resultaron heridos tras declararse un incendio en la prisión de New Bell el 20 de agosto. La prisión de New Bell había sido construida en la década de 1930 para una población reclusa de 700 personas, pero albergaba a casi 4.000.

Pena de muerte

Los tribunales seguían imponiendo la pena de muerte, aunque no se había tenido noticia de ejecuciones desde 1997. El 20 de mayo se conmutó un número indeterminado de condenas de muerte por cadena perpetua en aplicación de un decreto presidencial.

En diciembre, Camerún se abstuvo en la votación de una resolución de la Asamblea General de la ONU en la que se pedía una moratoria mundial de las ejecuciones.

Visitas de Amnistía Internacional

Las autoridades no permitieron el acceso de Amnistía Internacional al país.

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