Croacia - Informe 2008 Amnistia Internacional

Human Rights in República de Croacia

Amnistía Internacional  Informe 2013


The 2013 Annual Report on
Croacia is now live »

Jefe del Estado : Stjepan Mesić
Jefe del gobierno : Ivo Sanader
Pena de muerte : abolicionista para todos los delitos
PoblaciÓn : 4,6 millones
Esperanza de vida : 75,3 años
Mortalidad infantil (<5 años) (h/m) : 8/7 por cada 1.000
PoblaciÓn adulta alfabetizada : 98,1 por ciento

La guerra de 1991-1995 continuó ensombreciendo los derechos humanos en Croacia. A pesar de que se produjeron algunos avances en la investigación y el enjuiciamiento de los crímenes de guerra, la impunidad por delitos presuntamente cometidos por militares y agentes de policía croatas seguía siendo generalizada. Las minorías, como romaníes y serbocroatas, sufrían discriminación, entre otras cosas, en el disfrute de sus derechos económicos y sociales. De los al menos 300.000 serbocroatas desplazados por el conflicto, alrededor de 130.000 figuraban en los registros oficiales de personas que habían regresado a sus hogares.

Información general

Croacia continuó con el proceso de integración plena en la Unión Europea. En noviembre, la Comisión Europea hizo público su informe periódico de progreso sobre Croacia, en el que se señalaban la impunidad generalizada por los crímenes de guerra cometidos contra serbocroatas y los diversos obstáculos existentes para el regreso sostenible de los miembros de esta minoría.

Tras las elecciones parlamentarias celebradas en noviembre, el partido conservador gobernante, la Unión Democrática Croata, quedó confirmado como partido mayoritario en el Parlamento de Croacia, seguido de cerca por el Partido Socialdemócrata, de centro izquierda. Ambos partidos necesitaban el apoyo de otros partidos minoritarios para formar gobierno. Al concluir 2007 continuaban las conversaciones para formar coalición.

En diciembre, el Consejo Permanente de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) decidió dar por finalizada la Misión de la OSCE en Croacia pero mantener una oficina de la Organización en Zagreb para llevar a cabo actividades relacionadas con los juicios por crímenes de guerra e informar sobre la aplicación de los programas gubernamentales de «atención a la vivienda» (véase infra).

Crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad

Procesamientos internacionales

El Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia continuó juzgando a presuntos responsables de graves violaciones del derecho internacional humanitario.

  • En junio, Milan Martić, que había ocupado diversos puestos de mando en el autoproclamado Territorio Autónomo Serbio y en la República dela Krajina Serbia, fue declarado culpable de diversos cargos de crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra cometidos contra población no serbia en zonas bajo control serbocroata. Fue condenado a 35 años de cárcel. El Tribunal concluyó que Milan Martić había participado en una iniciativa criminal conjunta cuyo objetivo era «el establecimiento de un territorio de etnia serbia mediante el desplazamiento de la población croata y de otras personas no serbias».
  • En septiembre, Mile Mrkšić y Veselin Šljivančanin, ex miembros del Ejército Nacional Yugoslavo, fueron condenados a 20 y 5 años de cárcel, respectivamente, por su actuación en los crímenes de guerra cometidos en 1991 en Ovčara, cerca de Vukovar. Mile Mrkšić fue declarado culpable de asesinato, por haber cooperado activamente en el asesinato de 194 personas no serbias que habían sido sacadas del hospital de Vukovar, y de tortura y trato cruel a prisioneros de guerra en Ovčara. Veselin Šljivančanin fue declarado culpable de tortura por haber cooperado activamente en la tortura de prisioneros de guerra. El tercer acusado, Miroslav Radić, fue absuelto de todos los cargos.

Procesamientos nacionales

El poder judicial croata continuó investigando y juzgando crímenes de guerra. Sin embargo, en la mayor parte de los casos las actuaciones penales estaban relacionadas con causas en las que las víctimas eran personas de etnia croata. Aunque se tomaron algunas medidas para investigar y enjuiciar crímenes de guerra perpetrados contra serbocroatas, seguía existiendo impunidad generalizada por delitos cometidos presuntamente por militares y agentes de policía croatas.

  • En junio comenzó en el tribunal local de Zagreb el juicio contra Rahim Ademiy Mirko Norac, cuya causa había sido transferida a Croacia por el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia en noviembre de 2005. Los acusados, ex jefes del ejército croata, eran sospechosos de haber cometido crímenes de guerra contra serbocroatas durante operaciones militares en el denominado enclave de Medak, en 1993. La Misión de la OSCE en Croacia, que actuaba como observadora de los procedimientos, informó de que en septiembre y octubre 26 testigos de la acusación, entre los que había 10 testigos «en peligro», no comparecieron para declarar durante el juicio. La gran mayoría de estos testigos vivían, o se creía que vivían, en Serbia.
  • Continuó el proceso contra Branimir Glavaš por su presunta participación en crímenes de guerra cometidos contra población civil serbocroata en la ciudad de Osijek y sus alrededores. Branimir Glavaš había sido dirigente local de la Unión Democrática Croata en la región de Osijek y, entre 1990 y 1992, secretario de la Secretaría Municipalparala Defensa Nacional en Osijek. Branimir Glavaš y otros seis procesados estaban acusados de detención ilegítima, tortura y homicidio de civiles serbocroatas cometidos en Osijek en 1991. También era sospechoso de no haber impedido que sus subordinados detuvieran, sometieran a malos tratos y mataran a civiles en 1991, y de haber participado directamente en algunos de los crímenes en su calidad de jefe militar local. A instancias del fiscal jefe del Estado, las actuaciones contra Branimir Glavaš se trasladaron a Zagreb para que disminuyese la presión sobre los testigos. El juicio ante el tribunal local de Zagreb comenzó en octubre.

A pesar de los importantes avances registrados con respecto a los crímenes cometidos contra serbocroatas en Osijek, en otros lugares de Croacia no se tomaron medidas significativas para abordar la impunidad por los crímenes presuntamente cometidos por militares y agentes de policía croatas. Por ejemplo, no se progresó en la investigación de los delitos de esta índole cometidos en Sisak, en donde, según organizaciones locales, más de 100 personas, en su mayoría serbocroatas, fueron presuntamente asesinadas por fuerzas croatas entre 1991 y 1992.

En octubre, Željko Peratović, periodista independiente que había informado ampliamente sobre crímenes de guerra en Croacia, fue detenido como sospechoso de haber revelado secretos de Estado en su blog de Internet, según informes en relación con información que publicó sobre presuntos crímenes de guerra cometidos en la zona de Gospić. Quedó en libertad al día siguiente tras ser interrogado por la policía.

Derecho al retorno

Al menos 300.000 serbocroatas habían salido de Croacia durante la guerra de 1991-1995, y sólo unos 130.000 figuraban en los registros oficiales de retornados; en opinión de muchos, esta cifra era exagerada en comparación con el número real de personas retornadas. En un estudio encargado por el alto comisionado de la ONU para los refugiados y publicado en mayo, se calculaba que menos de la mitad de los retornados registrados vivían en Croacia.

Los serbocroatas continuaban siendo víctimas de discriminación en el acceso al trabajo y en el disfrute de otros derechos económicos y sociales. Muchos de ellos no podían regresar a sus hogares porque habían perdido su derecho de tenencia de viviendas sociales. Seguía avanzando con lentitud la puesta en marcha de los programas de «atención a la vivienda» existentes destinados a ex arrendatarios e inquilinos.

Algunas de las personas que habían vivido anteriormente en propiedades privadas y habían recuperado oficialmente la posesión de sus viviendas no pudieron regresar a ellas, al haberse vuelto inhabitables debido a los saqueos y la devastación.

Violencia contra las mujeres

Según los informes recibidos, Croacia era cada vez con más frecuencia país de destino de mujeres objeto de trata con fines de explotación sexual. Continuaba siendo país de tránsito en la trata de personas. En abril, la Delegación de la Comisión Europea en Croacia y la Oficina de Derechos Humanos del Gobierno de Croacia presentaron un proyecto, financiado por la Unión Europea, para combatir la trata de personas. El proyecto pretendía mejorar la coordinación entre los organismos encargados de hacer cumplir la ley y la colaboración entre policía, instituciones de bienestar social y organizaciones internacionales y no gubernamentales, además de mejorar la protección de las víctimas de trata.

En septiembre, Croacia ratificó el Convenio del Consejo de Europa sobre la Lucha contra la Trata de Seres Humanos.

Discriminación: romaníes

Los miembros de las comunidades romaníes en Croacia no tenían acceso pleno a la educación primaria. Los menores romaníes seguían recibiendo un trato discriminatorio debido a los estereotipos negativos del personal docente y a lo poco que esperaban de ellos los maestros. Los niños y niñas romaníes con escaso o ningún dominio del idioma croata tenían grandes dificultades cuando empezaban a asistir a la escuela. A diferencia de otras lenguas minoritarias, las habladas por los romaníes en Croacia no se utilizaban en los centros educativos. La mayoría de los niños y niñas romaníes seguían excluidos de los programas de educación preescolar.

En junio, un informe respaldado por el Banco Mundial y la ONG Instituto Sociedad Abierta presentó una valoración de los progresos registrados en la puesta en práctica de los objetivos con los que se habían comprometido los países que participaban en el Decenio de la Inclusión Romaní. El informe destacaba el hecho de que las autoridades habían tomado una serie de medidas, especialmente en lo relativo a la educación, pero que estas medidas seguían siendo esporádicas y que tenían que integrarse en políticas más sistemáticas.

En mayo, en la causa Šečić v. Croatia, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos falló que Croacia había infringido las disposiciones que prohíben la discriminación y la tortura y otros tratos o penas inhumanos o degradantes. Šemso Šečić, romaní, había sufrido múltiples fracturas en las costillas tras ser atacado en 1999 por dos hombres que lo golpearon con tablas de madera mientras proferían insultos racistas. Las autoridades croatas no investigaron este delito de un modo rápido, exhaustivo e imparcial, y los responsables continuaban impunes.

Informe y visita de Amnistía Internacional

Cómo puedes ayudar