Croacia

Human Rights in República de Croacia

Amnistía Internacional  Informe 2013


The 2013 Annual Report on
Croacia is now live »

Jefe del Estado Stjepan Mesić
Jefe del gobierno Ivo Sanader
Pena de muerte abolicionista para todos los delitos
Población 4,6 millones
Esperanza de vida 75,3 años
Mortalidad infantil (‹5 años) (h/m) 8/7 por cada 1.000
Población adulta alfabetizada 98,1 por ciento

A pesar de que los juicios por crímenes de guerra cometidos por miembros del Ejército Croata y de la policía croata contra personas serbocroatas y miembros de otras minorías durante la guerra de 1991-1995 progresaban con lentitud, el país continuó avanzando hacia su plena integración en la Unión Europea. Aumentaron las agresiones físicas y los actos de intimidación contra periodistas.

Información general

En noviembre, en el informe periódico de progreso sobre Croacia, la Comisión Europea afirmó que Croacia estaría en condiciones de completar las negociaciones para su adhesión al concluir 2009, y que su integración en la Unión Europea se produciría como muy tarde en 2011.

Tras las elecciones de noviembre de 2007, en enero la Unión Democrática Croata formó un gobierno de coalición con el apoyo del Partido Campesino Croata, el Partido Social Liberal Croata y el Partido Democrático Serbio Independiente. Un representante parlamentario de la comunidad romaní formó parte de la coalición gobernante.

En julio, Croacia firmó los protocolos de adhesión a la OTAN y el proceso de ratificación siguió adelante.

En enero se estableció la oficina de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) en Zagreb, en sustitución de la Misión de la OSCE en Croacia, que había funcionado desde 1996. El cometido de la oficina era vigilar los juicios por crímenes de guerra e informar sobre la aplicación de los programas de vivienda para las personas retornadas.

"Se incrementó el número de agresiones físicas y de asesinatos de periodistas."

Justicia internacional: crímenes de guerra

El Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia continuó juzgando importantes casos de crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad cometidos durante la guerra de 1991-1995 en Croacia.

En marzo comenzó el juicio de tres generales del Ejército Croata: Ante Gotovina, Ivan Čermak y Mladen Markač. Se los acusó de responsabilidad de mando en crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad cometidos durante la Operación Tormenta entre agosto y noviembre de 1995. El fiscal del tribunal expresó sus graves motivos de preocupación en relación con la falta de cooperación por parte de las autoridades croatas, incluido el ocultamiento deliberado de documentos militares en relación con la Operación Tormenta.

En mayo, cuando regresó a Croacia, Vladimir Gojanović, testigo de cargo en el caso contra los tres generales del Ejército Croata, recibió amenazas presuntamente procedentes de miembros de asociaciones de veteranos de guerra. El 28 de mayo, un grupo de 20 hombres intentó agredirlo frente a la Universidad de Šibenik, pero la policía lo impidió.

En febrero, la viceprimera ministra visitó a los tres generales del Ejército Croata en el centro de detención del Tribunal, gesto que fue interpretado por algunos como un signo de apoyo tácito del gobierno.

Sistema de justicia: crímenes de guerra

El poder judicial croata juzgó varios casos de crímenes de guerra perpetrados por subordinados. Sin embargo, según un informe de la oficina de la OSCE en Zagreb, el origen étnico de las víctimas y de los perpetradores continuó influyendo en el enjuiciamiento de los casos de crímenes de guerra. En la gran mayoría de las causas, las víctimas eran de etnia croata y los autores, miembros del Ejército Popular Yugoslavo o de grupos paramilitares serbios. Siguieron sin investigarse la mayoría de los crímenes de guerra cometidos por el Ejército Croata y sus fuerzas de policía, y prevalecía la impunidad para los autores.

A pesar de que en 2003 se habían creado salas especializadas en crímenes de guerra en cuatro tribunales locales, en 2008 sólo se enjuiciaron dos casos, ambos por crímenes de guerra cometidos contra serbocroatas. La gran mayoría de los casos de crímenes de guerra seguían siendo enjuiciados en los tribunales locales de las comunidades donde se habían cometido los presuntos crímenes. En algunos casos los testigos se negaron a declarar porque temían por su seguridad.

En el tribunal local de Zagreb continuó el proceso contra Branimir Glavaš –actualmente miembro del Parlamento– y otras seis personas, acusadas de detención ilegal, tortura y homicidios contra la población civil serbocroata en Osijek en 1991. Branimir Glavaš también fue acusado de no haber impedido que sus subordinados detuvieran, sometieran a malos tratos y mataran a civiles en 1991, y de haber participado directamente en algunos de los crímenes en su calidad de jefe militar local.

El juicio se volvió a iniciar varias veces, la última en noviembre de 2008, después de que el juez no celebrase una sola vista en más de tres meses. En otras ocasiones, las vistas se habían aplazado cuando el acusado o sus representantes legales no comparecieron ante el tribunal, por motivos de salud o porque no estaban satisfechos con la forma en que el juez llevaba el caso. El 24 de noviembre, uno de los acusados, Ivica Krnjak, abandonó la sala en señal de protesta porque el tribunal había resuelto que estaba en condiciones de ser enjuiciado. La vista tuvo que ser aplazada. En junio, Branimir Glavaš reveló públicamente en una emisora de televisión local de Osijek la identidad de uno de los testigos protegidos.

El tribunal local de Zagreb juzgó a dos ex generales del Ejército Croata, Mirko Norac y Rahim Ademi. En mayo, el tribunal absolvió a Rahim Ademi de todos los cargos. Mirko Norac fue declarado culpable de algunos de los delitos que se le imputaban y condenado a siete años de cárcel. Su causa había sido transferida a la jurisdicción de Croacia por el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia en 2005. Los acusados eran sospechosos de haber cometido crímenes de guerra –como asesinatos, trato inhumano, saqueo y destrucción arbitraria de propiedad–, contra civiles y prisioneros de guerra serbocroatas durante operaciones militares en 1993. El gran número de testigos que no quisieron declarar, algunos de ellos porque temían por su seguridad, suscitó preocupación. En octubre, el fiscal jefe del Estado recurrió la sentencia en relación con los dos acusados.

Desapariciones forzadas

Se avanzó muy poco en la investigación del paradero de más de 2.000 personas desaparecidas desde la guerra de 1991-1995, aunque en 2007 el Comité Internacional de la Cruz Roja traspasó a las autoridades croatas toda la responsabilidad en relación con la investigación de estas desapariciones.

La impunidad en relación con las desapariciones forzadas seguía siendo un problema grave debido a que las autoridades croatas no realizaron investigaciones exhaustivas ni llevaron a los responsables ante la justicia.

Libertad de expresión: periodistas

Se incrementó el número de agresiones físicas y de asesinatos de periodistas. En la mayoría de los casos, las víctimas eran periodistas que investigaban crímenes de guerra y actividades de la delincuencia organizada.

  • Ivo Pukanić, propietario del semanario croata Nacional, y su colega Niko Franjić murieron en Zagreb al explotar una bomba colocada en un automóvil. Según los informes, su homicidio tuvo que ver con las investigaciones que había realizado su publicación sobre las actividades de la delincuencia organizada en la ex Yugoslavia. Se abrió una investigación y el gobierno anunció medidas especiales para luchar contra las estructuras del crimen organizado.
  • En febrero y noviembre, el periodista Drago Hedl, testigo de cargo en el juicio de Branimir Glavaš, recibió amenazas de muerte después de escribir artículos sobre la participación de éste en asesinatos de serbocroatas en la ciudad de Osijek durante la guerra de 1991-1995. El presunto autor del incidente de noviembre fue identificado y al concluir el año no había finalizado el proceso contra él.
  • En noviembre colocaron una falsa bomba bajo el automóvil de Hrvoje Appelt, al parecer, por su investigación del contrabando de carburante en el que, según los informes, estaban implicadas estructuras de la delincuencia organizada de otros países del sureste de Europa.
  • En junio, Dušan Miljuš, periodista del diario croata Jutarnji List, fue brutalmente golpeado por desconocidos delante de su domicilio de Zagreb, tras publicar artículos sobre la relación entre los políticos y las actividades empresariales ilícitas.
  • En abril, el periodista Željko Peratović recibió dos amenazas de muerte en su blog. La policía y la Fiscalía del Estado investigaron una de las amenazas, pero los resultados de la investigación no se hicieron públicos. Al parecer, la otra amenaza de muerte no se investigó.

Discriminación

Personas retornadas

Las autoridades croatas seguían sin abordar el problema de las personas que habían residido en viviendas sociales y que habían perdido su derecho de tenencia durante la guerra, muchas de ellas serbocroatas. En junio se aprobó un Plan de Acción sobre la aplicación de los programas de ayuda a la vivienda, pero las ONG serbocroatas no estaban de acuerdo con las cifras oficiales sobre el número de personas incluidas en los programas. Según los informes, muchos de los solicitantes potenciales no pudieron presentar sus solicitudes debido a la brevedad de los plazos.

Los serbocroatas retornados continuaban teniendo problemas para acceder al empleo, incluido el empleo público.

Romaníes

Los niños y niñas romaníes seguían sufriendo discriminación en la educación dado que las autoridades no habían desarrollado e implementado una estrategia significativa para mejorar su acceso a ella. En algunas escuelas seguía siendo un problema la segregación del alumnado romaní.

Las autoridades no ofrecían enseñanza en las lenguas habladas por los romaníes, lo que limitaba el progreso de algunos alumnos de esta etnia. El uso de asistentes de etnia romaní era esporádico y el índice de participación de niños y niñas romaníes en los programas de educación preescolar era muy bajo.

Violencia contra mujeres y niñas

Croacia seguía siendo un país de origen y tránsito de mujeres objeto de trata con fines de explotación sexual. Cada vez más, durante los meses de verano, Croacia era el destino de mujeres objeto de trata procedentes de otros países del sureste de Europa, para ser utilizadas en la industria del turismo.

En enero entró en vigor una nueva Ley de Extranjería que preveía la concesión de permisos de residencia temporales por razones humanitarias a personas objeto de trata. La ley proporcionaba a adultos y menores de edad un periodo de reflexión de 30 y 90 días, respectivamente.

Visitas de Amnistía Internacional

Una delegación de Amnistía Internacional visitó Croacia en febrero. En abril, una delegación de alto nivel realizó otra visita.

Informes de Amnistía Internacional

Croatia: Set of recommendations to combat impunity for war crimes (en inglés, 14 julio 2008)

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