Irán
Jefe del Estado
ayatolá Sayed Alí Jamenei, líder de la República Islámica de Irán
Jefe del gobierno
presidente Mahmud Ahmadineyad
Pena de muerte
retencionista
Población
74,8 millones
Esperanza de vida
73 años
Mortalidad infantil (‹5 años)
30,9 por cada 1.000
Población adulta alfabetizada
85 por ciento

La libertad de expresión, asociación y reunión se encontraba gravemente restringida. Se detuvo de forma arbitraria, se recluyó en régimen de incomunicación, se encarceló tras juicios injustos y se prohibió viajar al extranjero a disidentes políticos, activistas de los derechos de las mujeres y de las minorías y otros defensores y defensoras de los derechos humanos. La tortura y los malos tratos eran habituales y quedaban impunes. Las mujeres y las minorías religiosas y étnicas eran discriminadas en la ley y en la práctica. Se ejecutó al menos a 360 personas, aunque se creía que, en realidad, la cifra total de ejecuciones era muy superior. Entre las víctimas había al menos 3 personas condenadas por delitos cometidos cuando eran menores de edad. Se aplicaron penas de flagelación y amputación.

Información general

Las fuerzas de seguridad, incluida la milicia paramilitar Basij, continuaron operando casi con total impunidad, y no hubo apenas rendición de cuentas por los homicidios ilegítimos y demás violaciones graves de derechos humanos cometidos en años anteriores, como los perpetrados en el contexto de las manifestaciones masivas y, en su mayoría, pacíficas que habían tenido lugar tras las elecciones presidenciales de 2009.

En marzo, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU nombró un relator especial para investigar la situación de los derechos humanos en Irán, pero el gobierno no le permitió visitar el país. En octubre, el Comité de Derechos Humanos de la ONU examinó el historial de Irán en materia de derechos civiles y políticos. En diciembre, la Asamblea General de la ONU aprobó una resolución que condenaba las violaciones de derechos humanos cometidas en Irán.

Las tropas iraníes atacaron en el Kurdistán iraquí bases del Partido por una Vida Libre en Kurdistán (PJAK), grupo armado que defendía la autonomía de la población kurda de Irán; al menos dos civiles perdieron la vida y cientos de familias de la región se vieron desplazadas. Según informes, entre los combatientes del PJAK figuraban personas reclutadas a pesar de ser menores de edad.

En noviembre aumentó la tensión internacional por el programa nuclear iraní cuando el Organismo Internacional de Energía Atómica declaró que posiblemente Irán estuviera fabricando un arma nuclear en secreto. El gobierno lo negó, y además acusó a Israel y a Estados Unidos de estar implicados en el asesinato de varios científicos iraníes que podían estar vinculados al programa nuclear de Irán, como el físico Dariush Rezaienejad, a quien un desconocido armado había matado en julio en Teherán. El gobierno negó denuncias de las autoridades estadounidenses según las cuales altos cargos de la Guardia Revolucionaria habían participado en una conspiración para matar al embajador de Arabia Saudí en Estados Unidos.

Top of page

Libertad de expresión, asociación y reunión

Las autoridades persistieron en las severas restricciones impuestas a la libertad de expresión, asociación y reunión durante las protestas masivas de 2009, así como antes y después de ellas, y trataron de aplicar nuevas limitaciones. El Parlamento debatió anteproyectos de ley que restringirían aún más la libertad de expresión, asociación y reunión, incluidas las actividades de las ONG y los partidos políticos.

  • Al concluir 2011 continuaban recluidos tanto Mohammad Seyfzadeh, detenido en abril para cumplir una pena de prisión, como Abdolfattah Soltani, detenido en septiembre. Ambos eran abogados y miembros fundadores del Centro para los Defensores de los Derechos Humanos, cuyas oficinas habían sido clausuradas forzosamente por el gobierno en 2008.
  • En diciembre, Zhila Karamzadeh Makvandi, integrante del grupo Madres del Parque Laleh, que hacía campaña contra los homicidios ilegítimos y otros abusos graves de derechos humanos, empezó a cumplir una pena de dos años de prisión por “fundación de una organización ilegal” y “atentado contra la seguridad del Estado”. Estaba previsto que Leyla Seyfollahi, otra integrante del grupo, cumpliese una pena de prisión similar.

No se autorizaron manifestaciones convocadas para el 14 de febrero en solidaridad con los levantamientos de Túnez y Egipto, y se efectuaron detenciones preventivas. No obstante, se celebraron manifestaciones en Teherán, Isfahán, Kermanshah, Shiraz y otros lugares. Las fuerzas de seguridad las dispersaron recurriendo a la violencia, detuvieron a decenas de personas y mataron al menos a dos. Otras manifestaciones celebradas con posterioridad se dispersaron también por la fuerza.

  • La presa de conciencia Haleh Sahabi, activista política, murió el 1 de junio cuando se encontraba fuera de prisión, con permiso para asistir al funeral de su padre, el destacado disidente Ezatollah Sahabi. Según informes, fue golpeada por las fuerzas de seguridad antes de desplomarse.

Las fuerzas de seguridad reprimieron manifestaciones provinciales –según informes, con uso excesivo de la fuerza– y detuvieron a decenas, si no centenares, de manifestantes. En Juzestán, decenas de personas de la minoría árabe ahwazí fueron, presuntamente, víctimas de homicidio antes y durante manifestaciones que tuvieron lugar en abril en conmemoración de unas protestas ocurridas en 2005. Decenas de ecologistas, participantes en manifestaciones convocadas para pedir al gobierno medidas contra la degradación del lago Urmía, fueron detenidos en abril, agosto y septiembre en la provincia de Azerbaiyán Oriental.

El gobierno siguió ejerciendo estricto control sobre los medios de comunicación, con medidas como prohibir periódicos, bloquear páginas web e interferir las emisiones de canales extranjeros de televisión por satélite. Se hostigó, se prohibió viajar al extranjero, se detuvo arbitrariamente y se torturó o encarceló a decenas de periodistas, activistas políticos y familiares suyos, cineastas, defensores y defensoras de los derechos humanos, estudiantes y profesores universitarios por expresar opiniones opuestas a las del gobierno. Algunas personas detenidas en años anteriores fueron ejecutadas tras juicios injustos.

  • Cinco directores de documentales y una productora y distribuidora fueron detenidos en septiembre, tras haberse vendido sus películas a la BBC. Todos habían quedado en libertad a mediados de diciembre.
  • Majid Tavakkoli, Behareh Hedayat y Mahdieh Golrou, activistas estudiantiles y de los derechos humanos que cumplían penas de privación de libertad por sus actividades pacíficas, fueron condenados a otros seis meses de prisión por una declaración conjunta que habían hecho por escrito en prisión en 2010 con ocasión del Día del Estudiante.
  • Según informes, Faranak Farid, activista de los derechos de las mujeres y periodista, fue golpeada brutalmente tras su detención en Tabriz el 3 de septiembre en relación con las protestas del lago Urmía. En octubre quedó en libertad bajo fianza.
Top of page

Detención y reclusión arbitrarias

Las fuerzas de seguridad continuaron deteniendo y recluyendo arbitrariamente a personas críticas con el gobierno y a opositores políticos, a quienes con frecuencia se aplicaba el régimen de incomunicación y se impedía, durante prolongados periodos, acceder a sus familiares y abogados o a cuidados médicos. Muchas de estas personas sufrieron torturas y malos tratos, y decenas de ellas fueron condenadas a prisión tras juicios injustos, sumándose así a los centenares que habían sido encarceladas en años anteriores tras ser juzgadas también sin las debidas garantías.

  • En febrero, los líderes de la oposición Mehdi Karroubi y Mir Hossein Mousavi, así como sus respectivas esposas, fueron sometidos sin orden judicial a arresto domiciliario tras haber convocado manifestaciones para el 14 de febrero. Al concluir el año, todos seguían en esta situación excepto Fatemeh Karroubi, la esposa de Mehdi Karroubi.
  • Mohammad Tavassoli, detenido en noviembre, fue uno de los como mínimo cinco integrantes del proscrito Movimiento por la Libertad detenidos en 2011. Su detención guardaba relación con una carta que 143 activistas políticos habían enviado al ex presidente Jatamí en octubre avisando de que las siguientes elecciones parlamentarias no serían ni libres ni justas. Se prohibió a otras cinco personas abandonar Irán.
  • En septiembre y tras el pago de una elevada fianza, se devolvió la libertad y se permitió salir de Irán a Shane Bauer y Josh Fattal, ciudadanos estadounidenses que llevaban más de dos años recluidos, acusados de espionaje, a raíz de haber entrado, al parecer por error, en Irán cuando hacían senderismo en Irak.
Top of page

Defensores y defensoras de los derechos humanos

Se intensificó la represión contra los defensores y defensoras de los derechos humanos, incluidos abogados. Muchos fueron detenidos de forma arbitraria y encarcelados u hostigados, mientras que otros, condenados en juicios injustos en años anteriores, continuaron en prisión. Entre ellos figuraban activistas de los derechos de las mujeres y de las minorías, sindicalistas, profesionales del derecho y estudiantes, y muchos eran presos de conciencia. Los sindicatos independientes seguían prohibidos, y varios sindicalistas continuaban en prisión.

  • En septiembre, la condena de 11 años de prisión impuesta en abril a la abogada de derechos humanos Nasrin Sotoudeh, tras haber sido declarada culpable de “atentar contra la seguridad nacional” por su legítimo trabajo de defensa jurídica, se redujo a seis años en apelación. La prohibición de ejercer la abogacía y salir de Irán durante 20 años se redujo a la mitad.
  • Reza Shahabi, tesorero del independiente Sindicato de Trabajadores de la Empresa de Autobuses de Teherán y los Suburbios, continuaba recluido en la prisión de Evín, en Teherán, sin que hubiese concluido su juicio. Detenido en junio de 2010, era preso de conciencia, al igual que Mansour Ossanlu, líder del sindicato, que salió en libertad condicional en junio para recibir tratamiento médico.
  • Durante varias semanas tras su detención en julio, Kouhyar Goudarzi, activista de derechos humanos, estuvo en paradero desconocido, hasta que se descubrió que se encontraba en régimen de aislamiento en la prisión de Evín, donde continuaba al finalizar 2011. Behnam Ganji Khaibari, detenido junto con él y, al parecer, torturado, se suicidó tras quedar en libertad.
  • El destacado activista de derechos humanos Emadeddin Baghi quedó en libertad en junio tras haber cumplido dos condenas concurrentes de un año de prisión por “propaganda contra el Estado” a causa de sus actividades de derechos humanos y en los medios de comunicación. Pesaba todavía sobre él la prohibición de desarrollar actividades políticas y en los medios de comunicación por un periodo de cinco años.
Top of page

Juicios injustos

Las personas inculpadas por motivos políticos eran objeto de juicios manifiestamente injustos, con frecuencia por cargos imprecisos y que no constituían delitos comunes reconocibles. Privadas a menudo de asistencia letrada, solían ser condenadas sobre la base de “confesiones” u otras informaciones obtenidas presuntamente mediante tortura cuando se encontraban en prisión preventiva. Los tribunales aceptaban dichas “confesiones” como prueba sin investigar cómo se habían conseguido.

  • Omid Kokabi fue detenido en febrero en el aeropuerto de Teherán, adonde llegó procedente de Estados Unidos, donde estudiaba. Fue juzgado en octubre por cargos de “espionaje” y otros delitos. Aseguró haber sido obligado a “confesar” cuando se encontraba detenido, y su abogado manifestó que no le habían permitido ponerse en contacto con él.
  • Zahra Bahrami, de doble nacionalidad neerlandesa e iraní, fue ejecutada sin previo aviso el 29 de enero, tan sólo 27 días después de haber sido condenada a muerte por presuntas actividades de contrabando de drogas. Había sido detenida durante las manifestaciones de diciembre de 2009 y acusada en primer lugar de moharebeh (enemistad contra Dios) por sus presuntos contactos con un grupo de oposición. No obstante, no se la juzgó por ese cargo. Su abogada comunicó que no se le había permitido recurrir la condena de muerte.
Top of page

Tortura y otros malos tratos

La tortura y otros malos tratos en prisión preventiva seguían siendo prácticas comunes y que quedaban impunes. Los detenidos sufrían golpes en las plantas de los pies y en el cuerpo, a menudo estando colgados boca abajo; quemaduras con cigarrillos u objetos metálicos candentes; simulacros de ejecución; violaciones, incluso por parte de otros detenidos, o amenazas de violación; reclusión en espacios muy pequeños y falta de luz, alimentos, agua y tratamiento médico adecuados. Según se tuvo noticia, hasta 12 personas murieron bajo custodia en circunstancias poco claras, como la posible negación o demora de atención médica, y sus muertes no fueron objeto de investigaciones independientes. Al menos otras 10 murieron durante los disturbios que se desencadenaron en marzo en la prisión de Ghezel Hesar, en Karaj, cerca de Teherán. No se tenía constancia de que las autoridades hubieran investigado alguna denuncia de tortura o malos tratos, y las personas que denunciaban actos de tortura se enfrentaban a represalias. El hacinamiento agravaba aún más las ya de por sí duras condiciones de reclusión.

  • Según informes, entre marzo y mayo murieron bajo custodia, en la provincia de Juzestán, un mínimo de cuatro árabes ahwazíes (Reza Maghamesi, Abdol Karim Fahd Abiat, Ahmad Riassan Salami y Ejbareh Tamimi), posiblemente a consecuencia de torturas.
  • Entre los numerosos presos políticos, incluidos presos de conciencia, con graves problemas de salud a los que se negaba atención médica adecuada figuraban el periodista Issa Saharkhiz, Zahra Jabbari, el defensor de los derechos de la minoría azerbaiyana Said Metinpour y el clérigo disidente Hossein Kazemeyni Boroujerdi. El activista político Hoda Saber murió en prisión en junio tras haberse declarado en huelga de hambre en protesta por la muerte de Haleh Sahabi. Otros presos afirmaron que los funcionarios de la prisión lo habían golpeado y negado atención médica adecuada.
Top of page

Penas crueles, inhumanas o degradantes

Siguieron imponiéndose y ejecutándose penas de flagelación y amputación. También se impusieron penas de ceguera.

  • En septiembre, Somayeh Tohidlou, activista política, y Peyman Aref, activista estudiantil, recibieron 50 y 74 latigazos, respectivamente, tras haber sido condenados por separado por “insultar” al presidente Ahmadineyad.
  • Al parecer, el 8 de octubre amputaron cuatro dedos de la mano derecha a cuatro hombres condenados por robo.
  • Majid Movahedi, que en 2004 había dejado ciega a Ameneh Bahrami al atacarla con ácido y que había sido condenado a quedar igualmente ciego mediante la aplicación de ácido, fue indultado poco antes de que se ejecutara la pena en un hospital el 31 de julio, cuando su víctima accedió a recibir una indemnización.
Top of page

Discriminación de las mujeres

Las mujeres seguían estando discriminadas en la ley y en la práctica. Entre otras medidas, se les imponía un código indumentario. Se perseguía y hostigaba a quienes defendían los derechos de las mujeres, como las personas que participaban en la campaña “Un Millón de Firmas” en demanda de la igualdad jurídica de las mujeres. El anteproyecto de ley de protección familiar, que agravaba la discriminación de las mujeres en la legislación, seguía pendiente de aprobación en el Parlamento. Algunas universidades comenzaron a segregar a los estudiantes por sexo.

  • Fatemeh Masjedi y Maryam Bidgoli, activistas de la campaña “Un Millón de Firmas”, cumplieron sendas condenas de seis meses de cárcel, convirtiéndose así en las primeras integrantes de dicha campaña encarceladas por recoger firmas.
Top of page

Derechos de lesbianas, gays, bisexuales y personas transgénero

Las personas acusadas de actos sexuales con personas de su mismo sexo seguían siendo víctimas de hostigamiento, persecución y penas judiciales de flagelación y de muerte.

  • Según informes, el 4 de septiembre ejecutaron, en la prisión de Karoun de la ciudad de Ahvaz (provincia de Juzestán), a tres hombres identificados sólo por sus iniciales, que habían sido declarados culpables de “sodomía”.
  • Siyamak Ghaderi, que había trabajado previamente como periodista para la agencia estatal de noticias y se encontraba recluido desde agosto de 2010, fue condenado en enero a cuatro años de prisión, además de flagelación y una multa, tras ser declarado culpable de “publicar mentiras”, de cometer “actos prohibidos por la religión” y de otros cargos relacionados, entre otras cosas, con la publicación de entrevistas con personas LGBT en su blog.
Top of page

Discriminación: minorías étnicas

Las minorías étnicas de Irán, como la árabe ahwazí, la azerbaiyana, la baluchi, la kurda y la turcomana, siguieron sufriendo discriminación en la ley y en la práctica. Continuó estando prohibido el uso de las lenguas minoritarias en organismos públicos y en las escuelas. Quienes defendían los derechos de las minorías se enfrentaban a amenazas, detención y encarcelamiento.

  • El preso de conciencia Mohammad Sadiq Kabudvand continuaba cumpliendo una condena de 10 años y medio por haber participado en la fundación de la Organización de Derechos Humanos de Kurdistán. Se le negó un tratamiento médico adecuado.
  • Se condenó a cinco años de prisión en el exilio, es decir, en una cárcel lejos de su hogar, a Mohammad Saber Malek Raisi, adolescente baluchi de Sarbaz, de 16 años, que se encontraba recluido desde septiembre de 2009, posiblemente para obligar a su hermano mayor a entregarse a las autoridades.
Top of page

Libertad de religión

Los miembros de las minorías religiosas, incluidos los cristianos conversos, los bahaíes, los clérigos chiíes disidentes y las comunidades Ahl-e-Haq y derviche, continuaron siendo perseguidos tras reiterados llamamientos del líder supremo y otras autoridades a combatir las “falsas creencias”, en alusión, al parecer, al cristianismo evangélico, el bahaísmo y el sufismo. En algunas ciudades seguían aplicándose restricciones al culto comunitario de los musulmanes suníes, y algunos de sus clérigos fueron detenidos.

  • Al menos siete bahaíes fueron encarcelados por periodos de entre cuatro y cinco años al ser detenidos junto con otros más de 30 en redadas dirigidas específicamente contra el Instituto Bahaí de Educación Superior. Este centro ofrecía a los estudiantes bahaíes, que tenían prohibido el acceso a la universidad, cursos de educación superior por Internet. Las siete personas mencionadas formaban parte de un grupo de más de 100 bahaíes recluidos a causa de sus creencias, entre quienes figuraban siete líderes de esta minoría a los que en marzo se condenó nuevamente a 20 años de prisión, revocando así el fallo emitido por un tribunal de apelación en 2010.
  • En septiembre y octubre fueron detenidos en Kavar y Teherán hasta 100 miembros de la orden religiosa sufí de los derviches gonabadi, así como 3 de sus abogados y 12 periodistas de Majzooban-e-Noor, página web de noticias de la orden. Al concluir 2011 continuaban recluidos al menos 11 de ellos, la mayoría sin acceso a abogados ni a sus familiares.
  • En septiembre comenzó un segundo juicio contra Yousef Nadarkhani, pastor cristiano, hijo de padres musulmanes, acusado de “apostasía”. Había sido detenido en octubre de 2009 y condenado a muerte en 2010 por negarse a abjurar del cristianismo, religión a la que se había convertido, pero el Tribunal Supremo había revocado la sentencia en junio.
  • Sayed Mohammad Movahed Fazeli, imán suní de Taybad, permaneció recluido entre enero y agosto, a causa de protestas que había desencadenado en esta ciudad su dimisión forzada como imán.
Top of page

Pena de muerte

Cientos de personas fueron condenadas a muerte. Se informó oficialmente de 360 ejecuciones, pero fuentes fidedignas indicaban que se habían llevado a cabo 274 más, muchas de ellas en secreto. Hasta el 80 por ciento fueron por presuntos delitos relacionados con drogas, en muchos casos de personas que vivían en la pobreza y en comunidades marginadas, sobre todo de ciudadanos afganos. En enero entró en vigor una reforma de la Ley Antinarcóticos que parecía negar el derecho de apelación a las personas condenadas a muerte.

El número de ejecuciones públicas se cuadruplicó: hubo al menos 50 ejecuciones reconocidas oficialmente y otras 6 registradas por fuentes no oficiales. Se ejecutó al menos a 3 personas condenadas por delitos cometidos cuando tenían menos de 18 años, y fuentes fidedignas informaron de otros 4 casos. No se tuvo noticia de ninguna lapidación, pero quedaban al menos 15 personas condenadas a muerte por este método, entre ellas Sakineh Mohammadi Ashtiani. Había miles de presos más en espera de ejecución.

  • Jafar Kazemi y Mohammad Ali Haj Aghaei fueron ahorcados el 24 de enero. Habían sido declarados culpables de moharebeh (enemistad contra Dios) por haber tenido contacto con la Organización Muyahidín del Pueblo de Irán, grupo de oposición prohibido, y de “propaganda contra el sistema” en relación con los disturbios de 2009.
  • El 21 septiembre Alireza Molla Soltani, de 17 años y condenado por el asesinato del conocido atleta Ruhollah Dadashi, fue ahorcado públicamente en Karaj, donde se había producido el homicidio en julio. Alireza Molla Soltani declaró que había apuñalado al atleta en defensa propia, porque éste lo había atacado en la oscuridad.
  • En diciembre, Zeynab Jalalian, presa política kurda, supo que habían conmutado su condena de muerte.
Top of page
World regions Midde East and North Africa Asia y Oceanía Europa y Asia Central África América

Ir al apartado de países

África

Los movimientos populares del norte de África tuvieron eco en la población del África subsahariana, de manera espe ...

América

El 11 de agosto de 2011, varios agentes de la Policía Militar efectuaron 21 disparos contra la jueza Patrícia Acio ...

Asia y Oceanía

La respuesta de varios gobiernos de la región de Asia y Oceanía a los vientos de cambio político procedent ...

Europa y Asia Central

Un día de primavera, de madrugada, llegó a su fin en un pequeño pueblo de Serbia una de las mayores ...

Oriente Medio y Norte de África

Para los pueblos y los Estados de Oriente Medio y el Norte de África, 2011 fue absolutament ...

Amnistía Internacional en las redes sociales

Visitas

  • Amnistía Internacional habló con personal diplomático iraní de la negativa a permitirle el acceso al país, pero siguió impidiéndosele entrar. En general, las autoridades no respondieron a las comunicaciones de la organización.