Kazajistán - Informe 2007 Amnistía Internacional

Human Rights in República de Kazajistán

Amnistía Internacional  Informe 2013


The 2013 Annual Report on
Kazajistán is now live »

Jefe del Estado: Nursultan Nazarbaev
Jefe del gobierno: Danial Akhmetov
Pena de muerte: retencionista
Estatuto de la Corte Penal internacional: no ratificado

Solicitantes de asilo y personas refugiadas procedentes de China y Uzbekistán seguían corriendo riesgo de detención y devolución. Al menos tres hombres fueron devueltos a China contra su voluntad. Un dirigente de oposición encarcelado fue liberado. Uno de los acusados en el juicio por el asesinato de un destacado dirigente de un partido de la oposición fue condenado a muerte en un juicio, al parecer, injusto.

Información general

En diciembre, la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) decidió aplazar hasta diciembre de 2007 la decisión sobre la candidatura de Kazajistán a la presidencia de la organización en 2009. En octubre, la Comisión Europea había declarado que Kazajistán tenía que hacer más para mejorar el respeto a los derechos humanos.

Libertad de reunión

En febrero, según informes, la policía disolvió una manifestación no autorizada en Almá Atá convocada por partidos de la oposición tras el asesinato de Altinbek Sarsenbaev, dirigente del opositor Partido de la Justa Vía (Naghiz Ak Zhol). Las personas que organizaron la manifestación comparecieron posteriormente ante un tribunal y fueron condenadas al pago de multas y a 15 días de detención administrativa.

Devolución

A pesar de que la cooperación entre el gobierno y la oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) mejoró, Kazajistán continuó incumpliendo las obligaciones que le incumbían en virtud del derecho internacional. Las personas refugiadas no recibieron protección eficaz y continuaron corriendo el riesgo de ser devueltas a China y Uzbekistán, donde eran objeto de graves violaciones de los derechos humanos.

En noviembre, el ACNUR expresó su grave preocupación por la seguridad de un solicitante de asilo de etnia uigur, que había sido detenido y cuya suerte se desconocía desde su puesta en libertad en octubre. Un tribunal de Almá Atá había retirado los cargos penales por los que había sido detenido en junio. El ACNUR temía que esta persona hubiera sido objeto de devolución.

Dos hombres de etnia uigur originarios de la Región Autónoma Uigur del Sin-kiang -Yusuf Kadir Tohti (también conocido como Erdagan), de 35 años, y Abdukadir Sidik, de 30 años- fueron recluidos en régimen de incomunicación en China después de haber sido devueltos de Kazajistán en mayo. Según los informes, las autoridades chinas acusaron a Yusuf Kadir Tohti de «separatismo» y pidieron su extradición. Abdukadir Sidik había huido de la Región Autónoma Uigur del Sin-kiang en 1999, después de haber protestado públicamente contra la política de las autoridades chinas sobre las minorías. Según una carta que Abdukadir Sidik redactó desde la prisión antes de ser devuelto a China, cuando estuvo detenido en Kazajistán, funcionarios de policía chinos lo interrogaron y amenazaron.

En enero, las autoridades de Kazajistán negaron que hubiesen detenido en 2005 a nueve hombres uzbekos, entre ellos cuatro solicitantes de asilo registrados. Según ellas, los hombres habían sido detenidos por funcionarios encargados de hacer cumplir la ley uzbekos en territorio de Uzbekistán. Sin embargo, según fuentes dignas de crédito, los nueve fueron detenidos en la ciudad de Shymkent, en el sur de Kazajistán, el 24 y el 27 de noviembre de 2005, y permanecieron recluidos en régimen de incomunicación hasta su devolución a Uzbekistán el 29 de noviembre de 2005. Según informes, sólo dos de los hombres devueltos tuvieron acceso a abogados en Uzbekistán; los demás fueron detenidos en régimen de incomunicación. Posteriormente, dos de ellos fueron condenados a seis años de prisión tras un juicio celebrado a puerta cerrada en Tashkent, Uzbekistán, en abril de 2006. Rukhiddin Fakhruddinov, ex imán (líder religioso) independiente de una mezquita de Tashkent, fue condenado a 17 años de prisión en septiembre por un tribunal de esa ciudad tras un juicio celebrado a puerta cerrada.

En agosto, las autoridades liberaron al ciudadano uzbeko Gabdurafikh Temirbaev, lo entregaron al ACNUR y permitieron que él y su familia fuesen reasentados de forma permanente en un tercer país. Según los informes, Gabdurafikh Temirbaev había permanecido en Kazajistán desde 1999, cuando huyó de Uzbekistán, donde lo perseguían por sus creencias religiosas. En junio de 2006 fue detenido por agentes de los servicios de seguridad, según los informes, después de que Uzbekistán emitiese una petición de extradición. En junio, el ACNUR había reconocido a Gabdurafikh Temirbaev la condición de refugiado tras un estudio exhaustivo.

Motivos de preocupación en relación con juicios injustos

En enero, Galimzhan Zhakianov, uno de los dirigentes del extinto partido de oposición Opción Democrática de Kazajistán, fue puesto en libertad condicional en apelación. En 2002 había sido condenado a siete años de cárcel por «abuso de autoridad» y delitos económicos, aunque la verdadera razón de su encarcelamiento al parecer fueron sus actividades pacíficas de oposición.

En febrero se encontraron a las afueras de Almá Atá los cadáveres de Altinbek Sarsenbaev (ex ministro de Información y ex embajador en Rusia), de su conductor y de su guardaespaldas. Tenían las manos atadas a la espalda y les habían disparado por la espalda. Altinbek Sarsenbaev había dimitido de su cargo para unirse al Partido de la Justa Vía, de la oposición, en 2003. Dirigentes de la oposición declararon que el asesinato tenía motivaciones políticas, dado que Altinbek Sarsenbaev había expresado abiertamente sus críticas, especialmente sobre la corrupción oficial.

En junio, Yerzhan Utembaev, principal acusado en el juicio por el asesinato de Altinbek Sarsenbaev, se retractó de su confesión en el juicio. Yerzhan Utembaev, ex jefe de la Secretaría del Senado, afirmó que durante el periodo de detención preventiva había sido sometido a grave presión psicológica para obligarlo a confesar que había ordenado y organizado el asesinato. Otro de los acusados en el mismo proceso, Rustam Ibrahimov, ex miembro de una unidad especial de élite de los servicios de seguridad, que fue acusado de perpetrar el asesinato, declaró en el juicio que los cargos contra él habían sido inventados y que había firmado una confesión bajo coacción. Existía preocupación por el hecho de que, desde el momento de su detención, el 22 de febrero, los acusados habían sido considerados culpables. El 1 de marzo, el presidente Nursultan Nazarbaev informó en una sesión conjunta del Parlamento de que Yerzhan Utembaev ya había confesado ante los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley y aseguró haber recibido una carta personal suya en la que admitía su culpabilidad. Los grupos de la oposición y los familiares de Altinbek Sarsenbaev afirmaron que los acusados eran «chivos expiatorios» y que el juicio había sido una «farsa».

En agosto, Rustam Ibrahimov fue condenado a muerte. Yerzhan Utembaev fue condenado a 20 años de cárcel. En diciembre, la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo emprendió una revisión de estas sentencias, así como de las pronunciadas en causas contra otras ocho personas que también fueron condenadas en agosto.

Informes y visitas de Amnistía Internacional

Informes

  Europe and Central Asia: Summary of Amnesty International's concerns in the region, January-June 2006 (Índice AI: EUR 01/017/2006)

  Commonwealth of Independent States: Positive trend on the abolition of the death penalty but more needs to be done (Índice AI: EUR 04/003/2006)

Visita

  Una delegación de Amnistía Internacional visitó Kazajistán en octubre.

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