La disensión política entre el presidente y el Parlamento, con mayoría de la oposición, alcanzó proporciones críticas en junio, y al menos cuatro parlamentarios fueron detenidos en julio. En agosto, tras intensas negociaciones, el Parlamento aprobó la creación de un Tribunal Supremo permanente. En septiembre, la Comisión Internacional de Juristas visitó Maldivas para analizar cómo debía reformarse el sistema judicial.
El gobierno acusó a la oposición de utilizar su mayoría parlamentaria para bloquear las iniciativas gubernamentales encaminadas a mejorar los servicios públicos. La oposición afirmó que lo que hacía era ejercer su derecho parlamentario, establecido en la Constitución, a garantizar la rendición de cuentas del gobierno. En junio, ante el estancamiento de la situación, los integrantes del Consejo de Ministros presentaron su dimisión, pero posteriormente se reincorporaron a sus cargos. El presidente restituyó en el cargo a los 12 ministros, pero el Parlamento no aprobó a 7 de ellos, incluido el doctor Ahmed Shaheed, ministro de Asuntos Exteriores y destacado defensor de derechos humanos.
Las diferencias entre el gobierno y la oposición desencadenaron protestas. A mediados de julio se produjeron enfrentamientos entre seguidores de los partidos del gobierno y de la oposición, y alrededor de una decena de personas, entre las que había varios agentes de policía, resultaron heridas. A finales de ese mismo mes, todas las partes aceptaron ofrecimientos de ayuda de organismos internacionales para facilitar el diálogo, incluido el de un funcionario del Departamento de Estado estadounidense que visitaba el país. La violencia callejera disminuyó en agosto, cuando todos los partidos con representación parlamentaria acordaron la creación definitiva del Tribunal Supremo de Maldivas, que llevaba funcionando de forma provisional desde 2008.
Durante el examen periódico universal de la ONU sobre Maldivas en noviembre, más de 10 países pidieron al gobierno que tomara medidas para garantizar la igualdad entre hombres y mujeres.
El aumento del nivel del mar continuaba amenazando el futuro del archipiélago.
ArribaEn julio, al menos cuatro parlamentarios permanecieron detenidos durante un periodo de hasta nueve días. Tres de ellos pertenecían a la oposición. Afirmaron que el gobierno los había detenido para obligarlos a apoyar su agenda política.
Continuaron celebrándose juicios sin las debidas garantías a causa de deficiencias básicas en el sistema de justicia penal. En la legislación maldiva no existía una definición unificada de delito común, y muchos jueces carecían de formación jurídica. Gracias a un programa de asociación con el gobierno, la Comisión Internacional de Juristas visitó Maldivas en septiembre y señaló: “Entre las medidas de reforma pendientes se incluye el Proyecto de Ley sobre la Judicatura, el Código Penal, el Código de Procedimiento Penal y el Proyecto de Ley sobre Pruebas”.
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