Malí

Human Rights in República de Malí

Amnistía Internacional  Informe 2013


The 2013 Annual Report on
Malí is now live »

Jefe del Estado Amadú Tumani Turé
Jefe del gobierno Modibo Sidibé
Pena de muerte abolicionista en la práctica
Población 12,7 millones
Esperanza de vida 53,1 años
Mortalidad infantil (‹5 años) (h/m) 206/189 por cada 1.000
Población adulta alfabetizada 24 por ciento

Al menos 10 personas murieron al intensificarse el conflicto en el norte del país. Una persona murió cuando las fuerzas de seguridad usaron fuerza excesiva contra manifestantes que protestaban por los planes de privatización del agua. Dos detenidos mauritanos afirmaron que los habían torturado mientras estaban bajo custodia. El Parlamento aplazó el examen de un proyecto de ley para abolir la pena de muerte.

Información general

Se organizaron marchas pacíficas contra el alza e los precios de productos básicos y contra los planes de privatizar el abastecimiento de agua en el noroeste del país.

"...las fuerzas de seguridad usaron fuerza excesiva contra personas que protestaban por los planes de privatizar el agua..." 

Al menos 250 personas migrantes detenidas en España fueron devueltas a la capital, Bamako, durante 2008. Más de 100 migrantes detenidos y recluidos durante meses en Libia también fueron devueltos a Malí. Algunos de ellos denunciaron que habían sido golpeados por las fuerzas de seguridad españolas y libias.

El conflicto en la región noroccidental de Kidal se intensificó, sobre todo en marzo y abril.

Uso excesivo de la fuerza

En noviembre, las fuerzas de seguridad usaron fuerza excesiva contra personas que protestaban por los planes de privatizar el agua en Léré, en el noroeste del país. Al menos seis personas resultaron heridas, y una de ellas, Kassim Sidibé, murió después.

Conflicto armado en la región de Kidal

El persistente conflicto entre un grupo armado tuareg liderado por Ibrahim Ag Bahanga y el ejército causó la muerte de al menos cinco civiles –en algunos casos en explosiones de minas terrestres– e hirió a civiles tuaregs que cruzaban la frontera para entrar en Burkina Faso.

En marzo, el grupo armado tuareg rompió de nuevo un alto el fuego de seis meses. En dos ocasiones, en marzo y septiembre, más de 30 personas, tanto civiles como soldados, fueron secuestradas por el grupo y permanecieron cautivas en el desierto junto con otras personas a las que se había hecho prisioneras en 2007. Todas quedaron en libertad tras la mediación de Libia, e Ibrahim Ag Bahanga se exilió en Libia.

Dos turistas austriacos tomados como rehenes en Túnez por un grupo cercano a Al Qaeda en el Magreb fueron trasladados a Malí en marzo y quedaron en libertad en octubre.

En septiembre, un grupo armado de autodefensa, Ganda Izo, dirigido por un ex militar, fue presuntamente responsable de la muerte de cuatro tuaregs. El jefe del grupo y al menos 30 de sus miembros fueron detenidos más tarde.

Tortura y otros malos tratos

Durante una visita a Mauritania, una delegación de Amnistía Internacional se reunió con dos ciudadanos mauritanos que estuvieron detenidos en Malí a finales de noviembre de 2007 y a quienes se acusó de ser miembros de Al Qaeda en el Magreb. En febrero de 2008 fueron trasladados a Mauritania, donde continuaron detenidos. Los dos hombres dijeron a Amnistía Internacional que habían sido torturados en un centro secreto de detención en Bamako. Entre los métodos utilizados figuraron las patadas, las palizas, las descargas eléctricas, la suspensión por los brazos y la privación de sueño.

Pena de muerte

El proyecto de ley para abolir la pena de muerte no se examinó en el periodo de sesiones del Parlamento que terminó en julio. Los parlamentarios aplazaron la lectura y aprobación del proyecto de ley para un periodo de sesiones posterior. En mayo, con ocasión del examen de Malí en virtud del mecanismo de examen periódico universal en la ONU, un representante de Malí afirmó que su país estaba comprometido con la abolición y que el proyecto de ley sobre la abolición se aprobaría antes de 2012. Al menos 15 personas fueron condenadas a muerte. 

  • En julio, un tribunal de lo penal de Segú condenó a muerte a Broulaye Bagayogo por tentativa de asesinato, y a Najim Lakhal Aly por conspiración, secuestro, robo y posesión ilegal de armas.

No se llevaron a cabo ejecuciones.

 

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