Malta - Informe 2010 Amnistia Internacional

Human Rights in República de Malta

Amnistía Internacional  Informe 2013


The 2013 Annual Report on
Malta is now live »

Jefe del Estado
George Abela (sustituyó a Edward Fenech-Adami en abril)
Jefe del gobierno
Lawrence Gonzi
Pena de muerte
abolicionista para todos los delitos
Población
0,4 millones
Esperanza de vida
79,6 años
Mortalidad infantil (‹5 años) (h/m)
7/7 por cada 1.000
Población adulta alfabetizada
92,4 por ciento

Las demoras en las operaciones de rescate marítimo pusieron en peligro las vidas de migrantes y solicitantes de asilo, a quienes seguía deteniéndose de forma rutinaria a su llegada al país, en contravención de las normas internacionales. Las condiciones en los centros de detención seguían siendo deficientes, a pesar de los esfuerzos de las autoridades para mejorar algunas instalaciones.

Derechos de las personas migrantes, refugiadas y solicitantes de asilo

Rescates en el mar

Las autoridades no protegieron adecuadamente las vidas de personas migrantes y solicitantes de asilo rescatadas en el mar. Los gobiernos maltés e italiano discreparon respecto a qué país era responsable de las operaciones de búsqueda y salvamento, lo que produjo demoras en la respuesta a las llamadas de socorro.

  • El 16 de abril, el carguero turco Pinar rescató a unas 140 personas cuyo barco amenazaba con hundirse en aguas al sur de Sicilia. No se permitió al carguero llegar a ningún puerto maltés ni a un puerto italiano, pues ninguno de los dos países quiso responsabilizarse de las personas rescatadas. Éstas estuvieron abandonadas a su suerte durante cuatro días, sin agua ni alimentos suficientes y obligadas a dormir en cubierta. Finalmente fueron autorizadas a desembarcar en Porto Empedocle, Italia, el 20 de abril.
  • El 30 de abril, las autoridades italianas se negaron a permitir que un guardacostas maltés desembarcase en la isla italiana de Lampedusa a 66 migrantes y posibles solicitantes de asilo. Estas personas habían sido rescatadas en el mar por un pesquero tunecino y trasladadas al barco maltés dentro de la región de búsqueda y salvamento de Malta designada por las convenciones internacionales. A pesar de ello, las autoridades maltesas en un principio se negaron a prestar ayuda o a desembarcar a los migrantes y solicitantes de asilo en territorio maltés. Finalmente estas personas fueron admitidas en Malta.

Detención

En enero, el Grupo de Trabajo de la ONU sobre la Detención Arbitraria manifestó su preocupación por el fundamento legal de la detención de migrantes y solicitantes de asilo. El Grupo de Trabajo puso de relieve que en Malta la privación de libertad era automática y obligatoria para todos los migrantes en situación irregular, incluidos los solicitantes de asilo; la duración máxima de la detención no estaba definida en la ley y a menudo no dependía de la evaluación de cada caso concreto.

En la práctica, el gobierno había aplicado un periodo máximo de detención de un año para las personas cuyas solicitudes de asilo estaban pendientes. Normalmente los solicitantes de asilo rechazados y todos los migrantes en situación irregular que no habían sido devueltos a sus países de origen o a terceros países después de 18 meses de detención eran puestos en libertad.

Las decisiones sobre las solicitudes de asilo y la detención sólo podían ser recurridas ante el Consejo de Apelaciones sobre Inmigración, que no formaba parte del sistema judicial. Esto era contrario a lo dispuesto en el artículo 5.4 del Convenio Europeo de Derechos Humanos, que proclama el derecho a la revisión judicial de la privación de libertad.

Las condiciones de detención seguían siendo penosas. Más de 500 personas vivían en tiendas de campaña en el centro de detención de Hal Far. Las autoridades abrieron un nuevo centro de detención en Ta’Kandja y renovaron parte del centro de detención Lyster.

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