Montenegro - Informe 2008 Amnistia Internacional

Human Rights in República de Montenegro

Amnistía Internacional  Informe 2013


The 2013 Annual Report on
Montenegro is now live »

Jefe del Estado : Filip Vujanović
Jefe del gobierno : Željko Šturanović
Pena de muerte : abolicionista para todos los delitos
Esperanza de vida : 74,1 años
PoblaciÓn adulta alfabetizada : 96,4 por ciento

Montenegro no resolvió crímenes de guerra y presuntos homicidios extrajudiciales pendientes y tampoco garantizó investigaciones prontas, imparciales y efectivas de las denuncias de tortura y otros malos tratos.

Información general

En mayo, Montenegro entró a formar parte del Consejo de Europa. Ese mismo mes, el Ministerio de Asuntos Exteriores firmó un acuerdo –que Amnistía Internacional consideró ilegal– con Estados Unidos, en virtud del cual se comprometía a no entregar a ciudadanos estadounidenses a la Corte Penal Internacional. En octubre, Montenegro firmó un Acuerdo de Estabilización y Asociación con la Unión Europea.

Una nueva Constitución adoptada en octubre no era totalmente compatible con las disposiciones del Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales, y no garantizaba la independencia de la judicatura ni protegía adecuadamente a las minorías contra la discriminación.

Impunidad de los crímenes de guerra

En junio, la policía colaboró en la detención en Budva de Vlastimir Đorđević, inculpado por el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia por crímenes de guerra en Kosovo; hasta entonces se le suponía en libertad en territorio de la Federación Rusa.

No se registraron avances en los procedimientos de investigación sobre los seis ex agentes de policía inculpados en febrero de 2006 por la desaparición forzada de 83 civiles bosniacos (musulmanes de Bosnia) en 1992.

  • En procedimientos civiles relacionados, en 25 de 38 decisiones adoptadas en primera instancia, se consideró a Montenegro responsable de la desaparición forzada o muerte de civiles bosniacos, y se concedieron indemnizaciones a los supervivientes o a los familiares por la muerte de sus deudos. El Estado recurrió todas y cada una de las decisiones. El tribunal desestimó las alegaciones de que las autoridades habían violado los derechos de los familiares en virtud del artículo 3 del Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales, al no proporcionar información sobre la suerte y el paradero de las personas objeto de desaparición.

Tortura y otros malos tratos

Continuaron las denuncias de tortura y malos tratos, tanto en el momento de la detención como durante la reclusión: sólo entre septiembre y octubre la Iniciativa Juvenil por los Derechos Humanos documentó unos 23 casos. A menudo se acusaba a las víctimas de obstruir la labor de los agentes de policía, a los que rara vez se inculpaba de ningún delito.

  • En marzo, el Ministerio del Interior informó de la falta de resultados de una investigación interna de la policía sobre las denuncias de tortura y otros malos tratos a 17 hombres de etnia albanesa, en el momento de su detención y en la comisaría de policía de Podgorica en septiembre de 2006. En respuesta a una querella criminal presentada por siete de ellos, el fiscal del Estado abrió una investigación criminal en junio; según los informes, en noviembre cuatro agentes de policía estaban siendo investigados.

Los procedimientos judiciales contra los 17 hombres, que se iniciaron el 14 de mayo en el Tribunal de Distrito de Podgorica, no se ajustaron a las normas internacionales. Entre otras cosas, se utilizaron como prueba testimonios que, en opinión de Amnistía Internacional, se habían obtenido mediante coacción.

Posibles ejecuciones extrajudiciales y ataques por motivos políticos

Estaba pendiente la apelación contra la absolución en diciembre de 2007 del único sospechoso del asesinato en mayo de 2004 de Duško Jovanović, director del diario Dan. Continuaban las investigaciones en relación con el asesinato en octubre de 2006 de Srdjan Vojičić, chófer del novelista Jevrem Brković. Otros ataques contra periodistas críticos con el gobierno fueron los siguientes:

  • El 1 de septiembre, Željko Ivanović, director del diario montenegrino Vijesti, sufrió una agresión. Željko Ivanović afirmó que la acusación de dos hombres, que según testigos presenciales no habían sido los autores de la agresión, era un intento de encubrir un ataque por motivos políticos.
  • El 1 de noviembre, Tufik Softić, director de la emisora de radio Berane, fue hospitalizado después de que dos atacantes desconocidos lo agredieran con bates de béisbol. Anteriormente había recibido amenazas de muerte. Se estaba realizando una investigación.

En enero comenzó el juicio contra 10 personas que habían sido inculpadas en agosto de 2006 del asesinato, en agosto de 2005, de Slavoljub Šćekić, ex jefe de la policía montenegrina. Al final de 2007 el proceso aún no había concluido.

Defensores y defensoras de los derechos humanos

  • En abril, el periodista Aleksandar Žeković, miembro del Consejo para el Control Civil de la Policía, recibió amenazas telefónicas después de participar en un programa sobre desapariciones forzadas. El Tribunal Supremo se negó a confirmar si estaba siendo vigilado, alegando motivos relacionados con la seguridad del Estado; las grabaciones de las llamadas sugerían la participación de la policía.

Derechos de las minorías

En junio, en un estudio sobre los progresos de los gobiernos participantes en el Decenio de la Inclusión Romaní 2005-2015, Montenegro aparecía en el noveno y último lugar; se calculaba que alrededor del 87 por ciento de la población de etnia romaní era analfabeta, al negarse el derecho a la educación a este colectivo.

Personas refugiadas

Unas 16.155 personas refugiadas procedentes de Kosovo, en su mayoría de etnia romaní, consideradas como desplazadas internas, seguían corriendo riesgo de devolución; unas 1.870 seguían esperando la decisión sobre su condición de personas desplazadas. En Montenegro también permanecían otras 8.527 personas refugiadas de Bosnia y Herzegovina o Croacia. Cuando Montenegro ingresó en el Consejo de Europa, éste exigió a las autoridades que expidiesen documentación personal a las personas desplazadas y refugiadas, que garantizasen su acceso a los derechos sociales, económicos y políticos y que impidiesen que las personas sin documentación se convirtieran en apátridas. 

Trata de personas

El Consejo de Europa pidió que se intensificasen los esfuerzos para proporcionar ayuda y protección a las víctimas de trata, de acuerdo con el Convenio del Consejo de Europa sobre la Lucha contra la Trata de Seres Humanos, que Montenegro había firmado pero no ratificado.

Informes de Amnistía Internacional

Cómo puedes ayudar