Se creó una institución nacional de derechos humanos y se estableció la Comisión Nacional para la Prevención de la Tortura, encargada de vigilar los centros de detención. Un referéndum popular modificó la Constitución para permitir la expulsión inmediata de los ciudadanos extranjeros declarados culpables de determinados delitos. El derecho penal seguía careciendo de una definición de la tortura conforme al derecho internacional.
En septiembre, el Consejo Federal creó el Centro Suizo de Competencia para los Derechos Humanos, institución nacional de derechos humanos cuya labor comenzaría en 2011. Las organizaciones de derechos humanos aplaudieron la iniciativa, pero mostraron preocupación por la falta de independencia y de recursos del nuevo organismo y por la limitada función que se asignaba a las autoridades cantonales.
El 28 de noviembre se celebró un referéndum sobre la denominada “Iniciativa sobre la Expulsión”, que pretendía modificar la Constitución para permitir la expulsión automática de los ciudadanos extranjeros declarados culpables de determinados delitos. El 52,9 de los votos fueron favorables. De llevarse a cabo, estas expulsiones, para las que no se establecía el derecho de apelación, constituirían un incumplimiento de las obligaciones contraídas por Suiza en virtud del derecho internacional.
El 10 de diciembre, Suiza acordó firmar la Convención Internacional contra las Desapariciones Forzadas.
ArribaA partir de febrero, el Tribunal Administrativo Federal suspendió la devolución de varios solicitantes de asilo a Grecia con arreglo al Reglamento Dublín II, en espera del fallo del Tribunal sobre un caso relativo a esas devoluciones que sentaría precedente. A pesar de ello, la Oficina Federal de Migración devolvió a 50 solicitantes de asilo a Grecia a lo largo del año.
En mayo, el Comité de la ONU contra la Tortura expresó el temor de que la Ley Federal de Extranjería violara el principio de no devolución (non-refoulement). La Ley preveía la expulsión automática de los ciudadanos extranjeros a quienes se considerara una amenaza para la seguridad, sin posibilidad de apelación. El Comité pidió que se reformara.
En noviembre, el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, de la ONU, manifestó su preocupación por la falta de instalaciones adecuadas de acogida de solicitantes de asilo, a los que se alojaba, por ejemplo, en refugios nucleares subterráneos durante un plazo indefinido.
ArribaEl 1 de enero se estableció la Comisión Nacional para la Prevención de la Tortura, que comenzó a vigilar los centros de detención y las expulsiones colectivas.
ArribaEn mayo, el Comité de la ONU contra la Tortura expresó preocupación por las denuncias de uso excesivo de la fuerza en los interrogatorios policiales, especialmente contra extranjeros, sobre todo de origen africano. El Comité reiteró la necesidad de crear en todos los cantones un mecanismo independiente para investigar esas denuncias.
En enero y marzo, el Consejo Federal confirmó la llegada de detenidos de Guantánamo que habían dejado de estar bajo custodia estadounidense. Los cantones de Ginebra y Jura aceptaron respectivamente a un uzbeco y a dos chinos de etnia uigur.
Las autoridades no tomaron una decisión definitiva sobre las solicitudes de asilo presentadas por otros tres detenidos de Guantánamo en 2008. En noviembre, el Tribunal Administrativo Federal anuló una decisión de la Oficina Federal de Inmigración sobre uno de los detenidos, por considerar que la evaluación del caso desde el punto de vista de la seguridad se había llevado a cabo sin tener en cuenta documentos públicos de Estados Unidos y sin interrogar al solicitante.
ArribaEl Comité contra la Tortura y el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, de la ONU, recomendaron en mayo y noviembre, respectivamente, que Suiza se ocupase de la impunidad en los casos de violencia intrafamiliar. Entre sus recomendaciones se incluían medidas como tipificar específicamente como delito la violencia en el ámbito familiar, garantizar que las supervivientes pudieran presentar denuncias sin temor a represalias, investigar las denuncias y procesar a los responsables. Ambos comités recomendaron la modificación de la legislación sobre inmigración, que había llevado a mujeres migrantes a seguir sometidas a relaciones abusivas por temor a perder sus permisos de residencia.
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