Los trabajadores y trabajadoras migrantes extranjeros carecían de derechos fundamentales y sufrían explotación y abusos. Las mujeres seguían estando discriminadas en la ley y en la práctica. Se condenó a muerte a no menos de 28 personas, pero no se tuvo noticia de ninguna ejecución.
En marzo, tras su visita a Emiratos Árabes Unidos en octubre de 2009, el relator especial de la ONU sobre el racismo instó al gobierno a permitir a los residentes de larga duración solicitar la nacionalidad y a resolver con equidad la situación de los residentes apátridas permitiéndoles el acceso al mercado laboral y a servicios médicos, educativos y sociales. Lo exhortó también a adoptar medidas legislativas y de otro tipo para proteger a los trabajadores migrantes extranjeros contra la explotación.
En abril, según informes, la policía de Sharya efectuó registros casa por casa en busca de parejas no casadas y detuvo al menos a una.
En agosto, el Tribunal Supremo resolvió que en los litigios por la custodia de los hijos debía primar el interés de éstos.
En octubre, el gobierno anunció que había terminado de indemnizar a los ciudadanos de Bangladesh que de niños habían trabajado en Emiratos Árabes Unidos como jinetes en carreras de camellos.
ArribaLas mujeres siguieron estando discriminadas en la ley y en la práctica.
En febrero, el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer instó al gobierno a adoptar medidas integrales para abordar la violencia intrafamiliar y de otras clases ejercida contra las mujeres –haciéndole notar que no existía ninguna ley que penalizara específicamente dicha violencia– y a crear un organismo nacional independiente de derechos humanos, que estuviera en consonancia con las normas internacionales y cuyo mandato incluyera de forma específica la promoción de la igualdad de género.
En octubre, el Tribunal Supremo aprobó de hecho la violencia intrafamiliar al confirmar el derecho de un hombre a “castigar” a su esposa y a sus hijos, siempre que no les dejara marcas. En la resolución se indicaba que el castigo no debía exceder los límites establecidos en la ley islámica.
ArribaLos trabajadores migrantes extranjeros, sobre todo los de países pobres y en vías de desarrollo empleados en la construcción y el sector doméstico, seguían vinculados a sus empleadores en virtud del muy criticado sistema de patrocinio que regulaba el empleo y eran víctimas de explotación y abusos. El gobierno no adoptó medidas efectivas para aliviar esta situación, si bien algunos grandes inversores extranjeros exigían a los empleadores locales que mejoraran las condiciones laborales como parte de sus contratos.
ArribaEn enero, un tribunal de Abu Dabi absolvió a Sheij Issa bin Zayed al Nahyan de los cargos de agresión y violación presentados contra él en relación con una agresión sufrida en 2004 por un comerciante afgano con el que había tenido una discusión de negocios. El tribunal falló que había actuado bajo el efecto de unas drogas que le habían administrado unos socios suyos con el fin de filmarlo y chantajearlo después.
En abril, 17 ciudadanos indios condenados a muerte en marzo por un tribunal de primera instancia de Sharya declararon a los periodistas que habían sido objeto de malos tratos tras ser detenidos en enero de 2009. No se tuvo noticia de que se investigara su denuncia.
ArribaSe condenó a muerte en primera instancia al menos a 28 personas, entre las que figuraban los 17 ciudadanos indios condenados en marzo. Las causas seguidas en los tribunales inferiores se remitían primero a tribunales de apelación y después al Tribunal Supremo. No se tuvo noticia de ninguna ejecución.
En diciembre, Emiratos Árabes Unidos se abstuvo cuando la Asamblea General de la ONU votó a favor de una moratoria de las ejecuciones a escala mundial.
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