Ucrania

Human Rights in Ucrania

Amnistía Internacional  Informe 2013


The 2013 Annual Report on
Ucrania is now live »

Jefe del Estado Víctor Yúschenko
Jefa del gobierno Yulia Timoshenko
Pena de muerte abolicionista para todos los delitos
Población 45,9 millones
Esperanza de vida 67,7 años
Mortalidad infantil (‹5 años) (h/m) 18/13 por cada 1.000
Población adulta alfabetizada 99,4 por ciento

Las autoridades no respondieron adecuadamente a los ataques de motivación racista, cada vez más frecuentes. Las personas refugiadas y solicitantes de asilo corrían riesgo de devolución. Persistían los malos tratos y la tortura bajo custodia policial, y los perpetradores de violaciones de derechos humanos gozaban de impunidad.

Información general

La situación política seguía siendo inestable. Tras las fricciones entre miembros de la coalición gobernante, el presidente Víctor Yúschenko disolvió el Parlamento el 8 de octubre y promulgó un decreto por el que proponía la celebración de elecciones el 7 de diciembre. Al concluir el año, la validez del decreto se había recurrido ante los tribunales. En abril, la OTAN decidió no invitar a Ucrania a integrarse en la organización, aunque en diciembre acordó reforzar la cooperación, utilizando el marco existente de la Comisión OTAN-Ucrania para revisar los progresos de Ucrania hacia un Plan de Acción para la Adhesión. En junio, el presidente ruso Dimitri Medvédev advirtió a Ucrania que su integración en la OTAN tendría «graves consecuencias». La cumbre Unión Europea-Ucrania celebrada en septiembre dio como resultado un marco para el establecimiento de relaciones más estrechas entre Ucrania y la Unión Europea, pero en ella no se planteó la posibilidad de la adhesión.

"...el Grupo de Derechos Humanos de Jarkiv registró 197 denuncias de tortura y malos tratos..."

Racismo

Continuó el alarmante incremento detectado en los últimos años de los ataques racistas violentos contra personas de nacionalidad extranjera residentes en Ucrania. La inadecuación de las disposiciones legales, la deficiente respuesta policial y la negativa a reconocer la gravedad de los delitos de motivación racial dieron como resultado la impunidad de hecho de los perpetradores. Algunas autoridades dieron muestras de no comprender la gravedad del problema y de no contar con la voluntad política necesaria para abordar el racismo, e incluso negaron que el problema existiera. En agosto, el viceprimer ministro aprobó el mandato de un grupo de trabajo interministerial para combatir la xenofobia y la intolerancia racial, pero no estaba claro que este grupo tuviese autoridad suficiente para ser efectivo.

La Comisión Europea contra el Racismo y la Intolerancia recomendó que el artículo 161 del Código Penal –uno de los dos únicos artículos que se referían directamente a los delitos racistas– fuese reformado para facilitar el enjuiciamiento de toda persona que incitase al odio racial, y que se ampliara su alcance para incluir a todas las personas bajo la jurisdicción ucraniana, y no sólo a los ciudadanos ucranianos.

  • El 23 de abril, cuatro jóvenes, uno de ellos menor de edad, fueron condenados a 13 años de cárcel cada uno por el asesinato de Jeong Kwon Kang, un ciudadano surcoreano agredido en abril de 2007. El cónsul de la Embajada de Corea del Sur afirmó que los atacantes llevaban botas claveteadas con las que golpearon a Jeong Kwon Kang en la cabeza «hasta reventarle los sesos». Según la declaración del fiscal, uno de los agresores dijo que había querido matar a Jeong Kwon Kang debido a su nacionalidad. Jeong Kwon Kang murió el 17 de mayo de 2007 a consecuencia de las graves lesiones sufridas en la cabeza durante la agresión. En mayo de 2007, los cuatro jóvenes fueron acusados de lesiones graves y vandalismo. En noviembre de 2007, tras la intensa presión ejercida por la embajada surcoreana, los sospechosos fueron acusados, en virtud del artículo 161, de asesinato y de «actos de odio con el objetivo de menospreciar el honor nacional y la dignidad de una persona». Sin embargo, la Fiscalía General recurrió para que se retirase el elemento racista de la acusación. En una carta dirigida a la Embajada en octubre, la Fiscalía explicaba que el artículo 161 se refería a la propagación del odio racial, y que los acusados no habían cometido ningún acto que pudiera considerarse como propaganda, agitación o manifestación de odio racial. El recurso fue rechazado por el Tribunal Supremo.
  • En noviembre de 2006, Vyacheslav Manukyan, ucraniano de origen armenio, había presentado una demanda civil contra la policía por presunta discriminación. Las autoridades policiales le dijeron que le daban el alto con frecuencia para comprobar su documentación porque su «aspecto característico» les obligaba a verificar «la legalidad de su presencia en el territorio de Ucrania». El 27 de marzo de 2008, el Tribunal Administrativo del Distrito de Jarkiv falló que la policía había actuado «con imparcialidad, concienzudamente y de forma reflexiva, de acuerdo con el principio de igualdad ante la ley y evitando cualquier discriminación injusta». Vyacheslav Manukyan recurrió el fallo y el 29 de julio el Tribunal de Apelación declaró que el agente de policía no había informado a Vyacheslav Manukyan de sus derechos, pero confirmó la sentencia del primer tribunal, según la cual el comportamiento de la policía no había sido discriminatorio. En opinión del Tribunal, la expresión «aspecto característico» no se refería sólo al origen étnico, sino a todo lo relacionado con su apariencia externa.

Personas refugiadas y solicitantes de asilo

Las autoridades ucranianas continuaron devolviendo a solicitantes de asilo a países donde corrían riesgo de sufrir graves violaciones de derechos humanos, y haciendo caso omiso de los procedimientos de asilo.

  • El 4 y 5 de marzo de 2008, las autoridades devolvieron a 11 solicitantes de asilo de etnia tamil a Sri Lanka, donde corrían riesgo de sufrir violaciones graves de los derechos humanos, como tortura y otros malos tratos. Los 11 solicitantes de asilo estaban registrados en la oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados en Kiev, y seis de ellos habían solicitado el estatuto de refugiado a las autoridades ucranianas. El 27 de febrero, los servicios de migración de la región de Khmelnitskiy rechazaron las seis solicitudes por razones de procedimiento. No se concedió el derecho de apelación a los solicitantes.

Tortura y otros malos tratos

Los grupos locales de derechos humanos siguieron recibiendo denuncias de tortura y otros malos tratos en centros de detención de la policía y establecimientos penitenciarios. En 2008, el Grupo de Derechos Humanos de Jarkiv registró 197 denuncias de tortura y malos tratos; de ellas, 136 tenían que ver con malos tratos bajo custodia policial, y 49, con malos tratos a manos del personal penitenciario.

  • Sergei Ushakov, su esposa Anna y su suegra fueron detenidos por la policía en el distrito de Frunzenskiy, en Jarkiv, el 27 de junio, en relación con el asesinato de Anatoliy Logvinenko, ocurrido la noche del 26 al 27 de junio. Sergei Ushakov y Anna Ushakova fueron detenidos sin que se les permitiese tener acceso a representación letrada y sin que se dejara constancia formal de su detención. Anna Ushakova afirmó que había recibido amenazas y golpes y que la habían obligado a firmar una declaración en la que implicaba a su esposo en el asesinato. Sergei Ushakov aseguró también que lo habían golpeado y obligado a firmar una confesión.

Su abogado observó que en las muñecas tenía heridas que no parecían producidas por el uso normal de esposas. Anna Ushakova fue liberada el 28 de junio, y Sergei Ushakov fue puesto en libertad por la fiscalía el 1 de julio por falta de pruebas que lo relacionasen con el asesinato. Los dos presentaron una denuncia por malos tratos el 1 de julio. Sin embargo, cuando se encontraban declarando ante el fiscal auxiliar, un grupo de policías irrumpió en la oficina y se los llevó de vuelta a la comisaría del distrito de Frunzenskiy. La pareja afirmó que de nuevo los habían obligado a firmar falsos testimonios. Anna Ushakova fue liberada ese mismo día, y Sergei Ushakov, al día siguiente. Mientras se encontraban en la comisaría, a ambos los mantuvieron ocultos a la vista del fiscal. En cierto momento, a Sergei Ushakov lo obligaron a salir del edificio por una ventana, lo metieron en un vehículo y durante varias horas dieron vueltas por la ciudad para ocultar su paradero. El 4 de julio, Sergei Ushakov fue acusado de asesinato, y el 21 de julio se ordenó su prisión provisional. Al terminar el año el caso no había concluido.

Impunidad

El 15 de marzo, el Tribunal de Apelaciones de Kiev condenó a Mykola Protasov a 13 años de prisión, y a Oleksandr Popovych y Valeriy Kostenko a 12 años cada uno por el asesinato del periodista Heorhiy Gongadze, desaparecido el 16 de septiembre de 2000 y cuyo cadáver decapitado fue encontrado dos meses después en un bosque a las afueras de Kiev. Su viuda, Myroslava Gongadze, declaró que los organizadores del homicidio y los que lo habían ordenado también debían ser juzgados. En junio, la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa expresó preocupación porque la investigación se había limitado a llevar ante la justicia a los autores materiales del crimen, y porque no se había avanzado en la investigación sobre las autoridades que habían ordenado el asesinato. La Asamblea instó a las autoridades ucranianas a intensificar sus esfuerzos para reforzar la independencia de los organismos investigadores, en especial de la fiscalía, y decidió considerar de nuevo el caso.

  • En julio, la Fiscalía General se negó de nuevo a abrir una investigación penal sobre las presuntas torturas sufridas en varias ocasiones por Aleksandr Rafalskiy a manos de agentes de policía en 2001. En una carta dirigida a los padres de Aleksandr Rafalskiy, el fiscal general afirmó que esas «infracciones menores» no justificaban la apertura de una investigación. La policía detuvo a Aleksandr Rafalskiy en Kiev el 13 de junio de 2001 en relación con la investigación de un asesinato. El detenido afirmó que los agentes de policía lo habían golpeado en el momento de detenerlo, y también posteriormente, en la comisaría de la calle Vladimirska, en Kiev. En comisaría le cubrieron la cabeza con una bolsa de plástico negra que le sujetaron al cuello con un cinturón, y lo sometieron a repetidos simulacros de asfixia. Después le pusieron una máscara de gas sobre la cara, por encima de la bolsa. El 16 de julio de 2001 lo trasladaron a los calabozos de la policía en Stavishche, en la región de Kiev. Allí, según los informes, le sujetaron cables eléctricos en distintas partes del cuerpo y le aplicaron descargas eléctricas. El 30 de junio de 2004, Aleksandr Rafalskiy fue condenado a cadena perpetua por asesinato. Todas las peticiones dirigidas a las autoridades para que se llevase a cabo una investigación sobre las denuncias de tortura fueron infructuosas.

Visitas de Amnistía Internacional

Delegaciones de Amnistía Internacional visitaron Ucrania en febrero, julio y septiembre.

Informes de Amnistía Internacional

Ucrania: El gobierno debe actuar para poner fin a la discriminación racial (10 julio 2008)

Cómo puedes ayudar