Se formularon cargos por motivos políticos contra personas que se oponían a las políticas del gobierno. Hubo ataques y actos de intimidación contra defensores y defensoras de los derechos humanos. Se recibieron informes sobre violaciones de derechos humanos cometidas por las fuerzas de seguridad. Se avanzó con lentitud en la tarea de combatir la violencia contra las mujeres.
El partido gobernante perdió la mayoría de dos tercios en las elecciones legislativas de septiembre.
Hubo manifestaciones a lo largo del año, la mayoría desencadenadas por el malestar en relación con los derechos laborales y los servicios públicos.
El gobierno suspendió la emisión de seis canales de televisión en enero, en medio de expresiones de preocupación por que la medida tuviera como fin restringir el derecho a la libertad de expresión. Cinco de ellos pudieron reanudar la transmisión. El recurso interpuesto por el sexto, RCTV Internacional, seguía pendiente al final del año.
ArribaContinuaron los ataques y las amenazas contra defensores y defensoras de los derechos humanos. No se procesó a los responsables.
Se procesó por cargos de motivación política a personas que habían criticado al gobierno, aparentemente con el fin de silenciarlas.
Seguían suscitando preocupación los crímenes basados en el género. La fiscal general anunció en octubre la creación de nuevas fiscalías para hacer frente a los delitos de esta índole. La Fiscalía recibió más de 65.000 denuncias sobre violencia de género entre enero y agosto.
La seguridad pública siguió suscitando gran preocupación y, según los datos más recientes publicados por el Instituto Nacional de Estadística, más de 21.000 personas fueron víctimas de homicidio en todo el país en 2009. Hubo denuncias de participación de la policía en homicidios y desapariciones forzadas.
La jueza María Lourdes Afiuni Mora, detenida en diciembre de 2009 por cargos infundados, continuó en la cárcel en espera de juicio. Tres relatores especiales de la ONU calificaron su detención de revés para la independencia de jueces y abogados en Venezuela y reclamaron su libertad inmediata e incondicional. La jueza Afiuni recibió amenazas en prisión, entre otras de reclusas condenadas en juicios que ella había presidido. También denunció que no recibía la asistencia médica que necesitaba.
ArribaLa Comisión Interamericana de Derechos Humanos expresó en noviembre su preocupación por el número de muertos y heridos en las cárceles venezolanas. Entre enero y noviembre se documentaron 352 casos de muerte y 736 de lesiones, según las organizaciones nacionales de derechos humanos.
La Comisión reiteró además su preocupación por las condiciones de reclusión tras un motín desatado en marzo en la cárcel de Yare I, en Caracas, que dejó decenas de muertos y heridos, y por los informes recibidos en noviembre sobre violencia entre la población reclusa en la prisión de Uribana, estado Lara.
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