Rapport 2012
La situation des droits humains dans le monde

Document - États-Unis (Géorgie). Peine de mort / Exécution imminente. Curtis Osborne











PÚBLICO Índice AI: AMR 51/048/2008

29 de mayo de 2008

AU 142/08 Pena de muerte / ejecución inminente


EE. UU. (Georgia) Curtis Osborne, negro, de 38 años de edad



Está previsto que Curtis Osborne sea ejecutado en Georgia a las siete de la tarde, hora local, del 4 de junio. Fue condenado a muerte en agosto de 1991 por dos asesinatos cometidos en agosto de 1990. La vista de su petición de indulto se celebrará el 30 de mayo, a las 9 de la mañana, ante la Junta de Indultos y Libertad Condicional de Georgia. Lleva casi 17 años en el “corredor de la muerte”.


Los cadáveres de Linda Seaborne y Arthur Jones se encontraron en la parte delantera de un automóvil en Griffin, Georgia, el 7 de agosto de 1990. A los dos los habían disparado, al parecer desde el asiento trasero del vehículo. Curtis Osborne fue detenido y posteriormente dijo a la policía que había disparado contra Jones, a quien debía dinero, porque éste le había amenazado con darle una paliza y había alargado la mano hacia un arma. El 14 de agosto de 1991, un jurado declaró a Osborne culpable de dos cargos de asesinato, tras concluir que el asesinato de Seaborne se cometió en el transcurso del asesinato de Jones, una circunstancia agravante que convertía el delito en susceptible de ser castigado con la muerte. El juicio pasó a la fase de determinación de la pena, en la que varios testigos, entre ellos el padrastro, la hermana, la novia, el antiguo patrón y conocidos de Osborne testificaron sobre su buen carácter y sobre la experiencia que tenían de él como una persona trabajadora y no violenta. Curtis Osborne también testificó, diciendo: “Aquella noche [la del delito] hubo una serie de circunstancias, y a veces las cosas suceden por impulso, no por deliberación. Las cosas a veces sencillamente suceden de una manera determinada. Deseo decir que lo siento, y les pido que tengan compasión de mí”. El 15 de agosto de 1991, el jurado recomendó que Curtis Osborne fuera condenado a muerte.


Entre las cuestiones que se expusieron durante la apelación se encuentra la alegación de que, en la fase de determinación de la pena, a Curtis Osborne se le negó una asistencia letrada efectiva, ya que el abogado defensor no presentó testimonios de expertos en salud mental que actuaran como atenuante. El abogado encargado de la apelación federal de Osborne ha presentado pruebas de que Curtis Osborne sufría un fuerte trastorno depresivo y trastorno de estrés postraumático, y ha alegado que el abogado del juicio inicial podría haber contratado a expertos en salud mental para presentar esas pruebas al jurado al pedir una condena más leve que la muerte. Los tribunales han rechazado la alegación de asistencia letrada inadecuada.


En la vista del 30 de mayo sobre la solicitud de indulto, los abogados de Curtis Osborne presentarán el testimonio del Dr. George Woods, psiquiatra que ha entrevistado a Osborne y a miembros de su familia y ha examinado los historiales médicos pertinentes. Según este psiquiatra, “nada de esto se hizo en el momento del juicio, excepto una breve entrevista con el Sr. Osborne". El Dr. Woods ha manifestado que el testimonio sobre salud mental habría sido importante en el juicio para explicar un delito “tan ajeno al carácter de la persona que el Sr. Osborne había sido durante muchos, muchos años”. El Dr. Woods concluyó que Osborne procedía de “una familia con importantes abusos, incluidos abusos emocionales”, y que su infancia había sido de “un aislamiento profundo y abusos”. También concluyó que la familia de Curtis Osborne tenía “antecedentes importantes de enfermedad psiquiátrica” que se remontaban a al menos tres generaciones, y que el propio Osborne sufría un fuerte trastorno depresivo. Desde 1989, tras perder su empleo, la salud mental de Osborne empezó a deteriorarse y, según el Dr. Woods, Osborne empezó a automedicarse con cocaína. El Dr. Woods sugiere que la combinación de consumo de drogas y trastorno de la salud mental condujo a una “ampliación de la paranoia, la hipervigilancia, la hiperreactividad, y la percepción errónea de la realidad”, y “afectó a su capacidad de adaptar su comportamiento a la ley”. Un testimonio de este tipo, según sugiere el Dr. Woods, podría haber ayudado a explicar al jurado el “tremendo cambio” de la conducta del acusado, hasta terminar en un crimen.


El abogado encargado de la apelación federal de Curtis Osborne también ha alegado que el hecho de que el abogado del juicio original no investigara adecuadamente a su cliente y no contratara testigos expertos se debió a la animosidad racial de aquel abogado blanco hacia su cliente afroamericano. El abogado de la apelación obtuvo una declaración jurada de un hombre blanco, Gerald Huey, que había estado encarcelado con Osborne antes del juicio de éste y había compartido el mismo abogado, Johnny Mostiler. La declaración jurada decía: “La primera vez que recuerdo al Sr. Mostiler decir algo sobre el caso de Curtis Osborne fue cuando dijo: ‘Este negrito de mierda merece la pena de muerte’. Me quedé escandalizado, porque sabía que el Sr. Osborne aún no había sido juzgado [...] Pero no fue la única vez que el Sr. Mostiler dijo algo así. Recuerdo al Sr. Mostiler diciéndome que no me creería la cantidad de dinero que se iba a gastar en mi caso. Dijo que iba a contratar a un investigador privado y a conseguir testigos expertos. Dijo que se iba a gastar en mí mucho más dinero que en el Sr. Osborne porque ‘ese negrito de mierda se merece la silla [eléctrica]’. El Sr. Mostiler me hizo comentarios similares tanto antes como después del juicio del Sr. Osborne”.


Otro abogado ha recordado un caso de hacia 1992 en el que otro cliente negro de Johnny Mostiler, Derek Middlbrooks, declaró ante el tribunal que Mostiler se había referido a él como “negro estúpido de mierda” por no aceptar la oferta de acuerdo hecha por la fiscalía. Al ser interrogado por el tribunal, Mostiler respondió, según los informes, que no recordaba si había dicho eso. El abogado de Curtis Osborne ha obtenido recientemente la transcripción de los procedimientos del caso de Middlbrooks, en la que se lee cómo el acusado pide otro abogado por el presunto uso de epítetos raciales. Según la transcripción, Middlbrooks dijo que Mostiler “me señaló que no pensaba ir a ver a esos negros de mierda, porque seguro que lo mataban”. Middlbrooks después dijo: “Me resulta difícil, ¿saben?, muy difícil tener un abogado que usa ese tipo de palabras; no ayuda a que confíe en mi abogado, ¿saben?”. Al ser interrogado por el tribunal, Johnny Mostiler respondió que no recordaba haber usado ese calificativo, y dijo que no utilizaba “esas palabras en público”.

Desde que Estados Unidos reanudó las ejecuciones en 1977, se ha dado muerte a 1.102 presos, 41 de ellos en Georgia. En Estados Unidos ha habido tres ejecuciones este año, incluida una en Georgia el 6 de mayo. El 22 de mayo, la Junta de Indultos y Libertad Condicional de Georgia conmutó la condena de muerte de Samuel David Crowe por cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional poco antes del momento en que debía ser ejecutado. Aunque no explicó el motivo de su decisión, la Junta había escuchado testimonios de diversas personas, incluido un ex funcionario de prisiones, que hablaron del comportamiento modélico de Crowe y sus remordimientos en el “corredor de la muerte”. En el caso de Curtis Osborne, la Junta escuchará el testimonio del capellán de la prisión sobre el constructivo papel de Osborne en el “corredor de la muerte”, y el de la hija de Osborne sobre lo importante que sigue siendo su padre en su vida.


A finales de 2007, la Asamblea General de la ONU adoptó una resolución pionera que pedía una moratoria mundial de las ejecuciones. Amnistía Internacional se opone a la pena de muerte en todos los casos, de manera incondicional (véase ‘The pointless and needless extinction of life’: USA should now look beyond lethal injection issue to wider death penalty questions, http://www.amnesty.org/en/library/info/AMR51/031/2008/en).


ACCIONES RECOMENDADAS: Envíen sus llamamientos para que lleguen lo antes posible, en inglés o en su propio idioma, utilizando sus propias palabras:


- manifestando su apoyo a los familiares de Linda Seaborne y Arthur Jones, y explicando que no pretenden disculpar la manera en que murieron ni menospreciar el sufrimiento que sus muertes han causado;

- oponiéndose a la ejecución de Curtis Osborne;

- expresando preocupación por que el jurado que lo condenó a muerte no escuchó testimonios de expertos en salud mental que podrían haber ayudado a explicar la conducta del acusado en el momento del crimen;

- expresando preocupación por las denuncias de que el abogado que defendió a Curtis Osborne durante el juicio utilizó epítetos raciales para describir a su cliente afroamericano al menos en este caso y otro más;

- aplaudiendo la concesión del indulto a Samuel David Crowe;

- instando a la Junta de Indultos y Libertad Condicional a otorgar el indulto a Curtis Osborne.


LLAMAMIENTOS A:


Junta de Indultos y Libertad Condicional

State Board of Pardons and Paroles, 2 Martin Luther King, Jr. Drive, SE
Suite 458, Balcony Level, East Tower, Atlanta, Georgia 30334-4909, EE. UU.

Fax: +1 404 651 8502

Correo-e.: Webmaster@pap.state.ga.us.

Tratamiento: Dear Board members / Sres. miembros de la Junta


COPIA A: la representación diplomática de Estados Unidos acreditada en su país.


ENVÍEN SUS LLAMAMIENTOS INMEDIATAMENTE.