Document - États-Unis (Texas). Peine de mort / Préoccupations d'ordre juridique. Charles Dean Hood
PÚBLICO Índice AI: AMR 51/100/2008
10 de septiembre de 2008
Más información (actualización núm. 1) sobre AU 240/08 (AMR 51/097/2008, del 3 de septiembre de 2008) – Pena de muerte / preocupación jurídica
EE. UU. (Texas) Charles Dean Hood, blanco, de 38 años de edad

El 9 de septiembre, la Corte de Apelaciones en lo Penal de Texas dictó una suspensión de la ejecución de Charles Hood, prevista para el 10 de septiembre. Charles Hood fue condenado a muerte en 1990 por los asesinatos de Ronald Williamson y Tracie Lynn Wallace, cometidos en 1989.
La Corte de Apelaciones en lo Penal dictó la suspensión para examinar la legalidad de las instrucciones impartidas al jurado durante la fase procesal de determinación de la pena. La Corte había desestimado en 2007 una apelación basada en esta cuestión, pero ahora ha alegado que “las novedades en la ley” hacían “prudente” reconsiderar su resolución anterior y dictar la suspensión “para poder llevar a cabo esta tarea”.
Ha habido más novedades en relación con otro aspecto del caso. Los abogados encargados de la apelación de Charles Hood habían planteado anteriormente dudas respecto a la imparcialidad del juicio de su cliente, por las pruebas que indicaban que la juez y el fiscal mantenían una relación sentimental en el momento del juicio (véase la actualización núm. 1 de AU 149/08, AMR 51/064/2008, del 18 de junio de 2008). Las pruebas incluían una declaración jurada, recientemente obtenida, de un ex miembro de la fiscalía que afirma que era “sabido de todos” que la juez y el fiscal habían mantenido una relación durante seis años, desde 1987 hasta 1993. En un testimonio jurado ordenado por el tribunal y presentado el 8 y 9 de septiembre de 2008, el ex fiscal y la ex juez confirmaron que habían mantenido una relación íntima durante varios años.
En una carta enviada al gobernador Rick Perry para pedir una suspensión, y citada en los medios de comunicación de Texas, el abogado de Hood escribió: “La relación sexual íntima entre la juez y el fiscal del distrito se inició varios años antes del juicio del Sr. Hood. Aunque el recuerdo que tienen [el ex fiscal] y [la ex juez] sobre en qué momento su relación dejó de tener un componente sexual íntimo, no cabe duda de que la relación era sexual en los años inmediatamente anteriores al momento en el que [la juez] se hizo cargo del caso”. El abogado escribió que la pareja había confirmado, en sus declaraciones del 8 y 9 de septiembre, que habían mantenido la relación en secreto: “[La juez] en ningún momento lo desveló ni a un solo litigante o abogado que compareció ante ella, y en ningún momento se recusó a sí misma en ni un solo caso por su relación con el fiscal del distrito. De igual modo, [el fiscal] en ningún momento desveló su relación romántica a ninguno de sus adversarios, ni se recusó a sí mismo como fiscal en ni un solo caso a causa de su relación con [la juez]”.
En un editorial publicado el 6 de septiembre sobre la cuestión de la presunta relación amorosa, el New York Times escribió: “Tanto la Constitución de los Estados Unidos como la de Texas garantizan a los acusados el derecho al proceso debido, lo cual incluye un juicio ante un juez imparcial [...] Incluso los partidarios de la pena capital deberían sentirse horrorizados ante la perspectiva de ejecutar a un hombre tras un juicio que –de ser ciertas las acusaciones del Sr. Hood– fue tan flagrantemente injusto”.
En su orden del 9 de septiembre, no obstante, la Corte de Apelaciones en lo Penal de Texas no concedió la suspensión de la ejecución por este asunto, que rechazó alegando que no cumplía los requisitos establecidos por la ley de Texas para ser examinado por el tribunal. La suspensión se concedió por tanto por una cuestión que implica sólo la fase procesal de determinación de la pena, no la imparcialidad de los procedimientos en su conjunto.
No se requiere ninguna acción de la Red de Acción Urgente por el momento. Nuestro agradecimiento a quienes enviaron llamamientos.