Document - Bangladesh. Des arrestations politiques arbitraires compromettent l'impartialité d'une enquête sur des violences commises sur des campus
Amnistía Internacional
declaración pública
23 de febrero de 2010
Para publicación inmediata
Índice AI: ASA 13/005/2010
Bangladesh: violencia en los campus y detenciones arbitrarias por motivos políticos
El gobierno de Bangladesh debe abstenerse de realizar detenciones arbitrarias masivas, las cuales, al parecer, se han dirigido sólo contra activistas estudiantiles de la oposición. Las investigaciones penales deben ser imparciales, independientemente de la afiliación política o la pertenencia a un partido de la persona sospechosa. Además, las autoridades deben garantizar que las personas detenidas comparecen de inmediato ante un tribunal y que se les permite impugnar la legalidad de su detención, que no corren riesgo de sufrir tortura u otros malos tratos y que tienen acceso a su representación letrada, a sus familias y a atención médica adecuada.
La semana pasada más de 300 partidarios del Islami Chhatrashibir, la sección estudiantil del partido de la oposición Jamat-e-Islami, fueron detenidos en Dacca, Rajshahi, Chittagong y otras ciudades. La mayoría fueron detenidos en residencias de estudiantes y alojamientos alquilados en los campus de las universidades y sus alrededores. Se desconoce si se ha acusado a alguno de ellos de delitos comunes reconocibles.
Las detenciones se produjeron tras una oleada de violencia desatada en los campus de las principales universidades de Bangladesh, donde activistas estudiantiles rivales pertenecientes a la Liga Awami, el partido en el poder, y a partidos de la oposición se han enfrentado por el control de las residencias universitarias. Desde comienzos de febrero al menos cuatro estudiantes, uno de la Universidad de Dacca, dos de la de Rajshahi, y uno de la de Chittagong han muerto en medio de estos enfrentamientos.
La muerte del primer estudiante, ocurrida el 2 de febrero en la Universidad de Dacca, se debió a un enfrentamiento violento entre dos facciones rivales de la Liga Chhatra de Bangladesh, la sección estudiantil de la Liga Awami. Según parece, no se ha investigado por su muerte a ningún miembro de este grupo. La aparente reticencia del gobierno a investigar este caso pone de relieve aún más los motivos políticos que subyacen en su respuesta a la violencia en las universidades.
Miembros de la Liga Chhatra de Bangladesh han participado asimismo en enfrentamientos con el Islami Chhatrashibir en Rajshahi, Chittagong y otros campus universitarios. Mientras los miembros del Islami Chhatrashibir han sido los principales objetivos de las detenciones masivas, los activistas de la Liga Chhatra de Bangladesh han continuado enfrentándose con partidarios de la oposición y atacándolos, sin rendir cuentas por ello.
Amnistía Internacional reconoce la responsabilidad de las autoridades gubernamentales a la hora de evitar la violencia en los campus universitarios y poner a disposición judicial a los responsables de los homicidios. Sin embargo, la manera parcial como la policía ha llevado a cabo las detenciones hasta el momento indica que es poco probable que las investigaciones penales sobre la violencia sean imparciales o justas.
Las redadas contra las residencias de estudiantes se han llevado a cabo de forma aleatoria y se ha detenido a todo partidario del Islami Chhatrashibir que se encontraba en ellas. Según los informes, las personas han sido detenidas arbitrariamente ya que, en el momento de la detención, la policía no ha hecho el menor esfuerzo por separar a los miembros estudiantiles normales del Islami Chhatrashibir de aquellos de los que se sospechaba que habían participado en los ataques.
A la mayoría de los detenidos los mantienen recluidos en prisiones. Más de 70 de ellos permanecen recluidos en la prisión central de Dacca, unos 100 en la de Rajshahi y unos 70 en la de Chittagong. Más estudiantes han sido detenidos en otras ciudades. Según los informes, no se permitió a los abogados reunirse con ellos, de manera que pueden haberse visto privados del derecho efectivo a designar un abogado y a solicitar la libertad bajo fianza.
Según los informes de que se dispone, entre 30 y 35 de los detenidos pertenecientes al Islami Chhatrashibir se encuentran bajo custodia policial sometidos a interrogatorio. En Bangladesh está muy generalizada la tortura bajo custodia policial. Los detenidos que se encuentran bajo custodia policial no pueden recibir visitas de abogados o familiares durante el tiempo que permanecen en prisión preventiva, aunque existen disposiciones jurídicas que sí las regulan.
La respuesta de motivación política del gobierno a la violencia ha permitido que continúen los ataques cometidos por miembros de la sección estudiantil del partido en el poder, incluso contra periodistas que informaban sobre estos ataques. El 11 de febrero activistas de la Liga Chhatra de Bangladesh atacaron e hirieron a 11 periodistas de distintos diarios bangladeshíes que informaban sobre las palizas que miembros de esta facción habían propinado a otros estudiantes en el campus de la Universidad de Rajshahi.
Información complementaria
La violencia en los campus universitarios es un hecho frecuente en Bangladesh. Los grupos implicados en la violencia son las secciones estudiantiles de los principales partidos políticos. Estos grupos estudiantiles son principalmente la Liga Chhatra de Bangladesh (BCL, afiliada a la Liga Awami, que cuenta con la mayoría de los escaños del Parlamento, pero que gobierna en coalición con 13 partidos mucho más modestos), el Islami Chhatrashibir (Shibir, afiliado a Jamaat-e-Islami, actualmente en la oposición) y el Bangladesh Chhatra Dhal (BCD, afiliado al Partido Nacionalista de Bangladesh, actualmente en la oposición). Según los informes, en el pasado estos grupos han tenido armas y han empleado la violencia causando la muerte e hiriendo a personas. Los partidos políticos se han comprometido a desarmarlos, sin conseguirlo. Ninguno de los partidos políticos ha condenado la violencia desatada por sus propios miembros, aunque suelen culpar de la violencia a sus adversarios.