Rapport 2012
La situation des droits humains dans le monde

Document - Communique de presse: Myanmar: Des milliers de personnes sont victimes de violations des droits de l'homme (9210f)







Indice AI: ASA 16/12/92/s

Distr: SC/PO


00:01 Hrs. GMT

del miércoles 28 de octubre de 1992




MYANMAR: MILES DE PERSONAS VÍCTIMAS DE

VIOLACIONES DE DERECHOS HUMANOS



Las violaciones de derechos humanos son tan generalizadas en Myanmar (Birmania) que muchos miles de personas, de todas las esferas sociales, han sido víctima de ellas, según ha declarado Amnistía Internacional.

Según la organización, ha habido homicidios, torturas y detenciones en todas las regiones del país, incluso en las que no hay oposición armada al gobierno. "Decenas de miles de personas han sido obligadas a actuar como porteadores para el ejército en zonas de guerra, o como obreros en proyectos de construcción. Muchos han sufrido terribles malos tratos o han sido ejecutados sumariamente por el ejército. Entre las víctimas hay individuos de todos los grupos étnicos del país, y también de todos los grupos religiosos, tanto de los grupos mayoritarios budistas como de las comunidades minoritarias musulmanas, cristianas e hindúes. Más de 300.000 personas han huído del país durante los últimos 18 meses."

Quienes corren un peligro especial son todos los que se oponen al Consejo de Estado para la Restauración del Orden Público, partido en el poder. Muchos dirigentes y miembros de partidos de la oposición han sido detenidos o amenazados, entre ellos Aung San Suu Kyi, dirigente de la Liga Nacional para la Democracia y ganadora del Premio Nobel de la Paz, que lleva bajo arresto domiciliario desde 1989.


Su partido obtuvo un triunfo aplastante en las elecciones de 1990, pero el Consejo de Estado para la Restauración del Orden Público permaneció en el poder y aumentó aún más su campaña de detenciones e intimidaciones. Aunque desde el mes de abril han sido liberados más de 500 presos políticos, Amnistía Internacional cree que al menos 1.600 más permanecen detenidos en el país, entre ellos estudiantes, artistas, monjes e incluso niños - un niño de 14 años fue condenado a 13 años de prisión por colocar carteles en su escuela.

Los tribunales militares creados en julio de 1989 fueron abolidos el mes pasado, pero el país sigue estando bajo la Ley Marcial y los presos condenados por estos injustos tribunales permanecen recluidos.

Muchos presos han sido torturados, algunos de ellos de forma terrible. La tortura es algo habitual en manos del ejército, la policía y los servicios de inteligencia militar, y Amnistía Internacional sabe de al menos 20 centros de tortura. A los presos los han privado del alimento, el sueño y el agua; los han golpeado y los han sometido a descargas eléctricas; también los han obligado a "montar en la motocicleta": permanecer de pie con los brazos extendidos y las piernas flexionadas durante largos periodos; ha habido presos que pueden haber muerto a consecuencia de las torturas.

En las zonas en las que existe oposición armada al gobierno prácticamente todos corren peligro a manos del ejército. Los militares han despejado zonas enteras, con lo que han dejado a miles de personas sin hogar. En marzo de este año, por ejemplo, los habitantes de 57 aldeas fueron obligados a abandonar sus hogares, y les advirtieron que quien se quedara atrás sería "eliminado". En un plazo de tres meses, 8.000 personas habían sido trasladadas, se habían destruido sus casas y miles de individuos se habían sido recluidos en pésimas condiciones en campamentos vigilados por el ejército.


Amnistía Internacional ha declarado: "Las violaciones de derechos humanos en Myanmar están fuertemente arraigadas, y miles de millares de personas las han sufrido. En las zonas de minorías étnicas, en especial en las que se han producido conflictos armados, cualquiera puede ser detenido, obligado a trabajar para el ejército, e incluso muerto. En las demás regiones, quien exprese cualquier tipo de oposición al Consejo de Estado para la Restauración del Orden Público corre el mismo peligro."

"La pauta de abusos se extiende por todo el país. Es una cuestión que debe ser abordada con urgencia y seriedad si se desea poner fin al derramamiento de sangre y al encarcelamiento. Hasta el momento, el gobierno sólo ha tomado unas cuantas medidas, y no ha habido cambios reales; ha llegado el momento de que emprenda acciones reales para poner fin a esta terrible situación."









NO PUBLICAR ANTES DE LAS 00:01 HORAS GMT DEL MIÉRCOLES 28 DE OCTUBRE DE 1992