Rapport 2012
La situation des droits humains dans le monde

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ÍNDICE AI: ASA 35/03/00/s

24 de marzo del 2000



Filipinas: Suspensión de las ejecuciones


El anuncio realizado hoy por el presidente Estrada de que no se ejecutará a nadie en lo que queda de año es un importantísimo avance para los derechos humanos en Filipinas, ha declarado hoy Amnistía Internacional, expresando su satisfacción ante la suspensión.


El anuncio se produjo pocas horas después de que la Coalición contra la Pena de Muerte celebró en Manila una conferencia de prensa conjunta a la que asistieron representantes de Amnistía Internacional, miembros de la Conferencia Episcopal Católica de Filipinas, parlamentarios locales y otros activistas de derechos humanos.


Según las informaciones, el presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Teodoro Bacani, había pedido personalmente al presidente que suspendiera todas las ejecuciones, como señal de respeto a la conmemoración del segundo milenario del nacimiento de Cristo.


«Hoy, 108 países de todo el mundo, en los que viven sociedades, culturas y religiones muy diferentes, han abolido la pena de muerte en la ley o en la práctica. Filipinas tiene ahora la oportunidad de reflexionar sobre el derecho a la vida y la inutilidad de la pena de muerte para combatir la delincuencia», afirmó Amnistía Internacional.


Amnistía Internacional expresó la esperanza de que la suspensión desembocase en la abolición de la pena de muerte, siguiendo las recomendaciones de la Comisión de Derechos Humanos de la onu.


Información general


Desde febrero de 1999 han sido ejecutadas en Filipinas siete personas por inyección letal. Pese a la tendencia mundial hacia la abolición, Filipinas reinstauró la pena de muerte a finales de 1993, a pesar de haberla abolido en 1986. Desde 1994, el número de condenados a muerte ha aumentado espectacularmente hasta superar los 1.200, lo que sitúa al país entre las naciones del mundo con más condenados a la pena capital.


Las investigaciones han demostrado que las declaraciones de culpabilidad en casos en que se ha impuesto la pena de muerte se basan en confesiones obtenidas bajo coacción y que muchos condenados a muerte —a menudo los miembros más pobres y desfavorecidos de la sociedad— no han sido juzgados con las debidas garantías, lo que aumenta el riesgo de que se ejecute a inocentes.


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Si desean más información llamen a la oficina de prensa de Amnistía Internacional en Londres, Reino Unido, teléfono +44 171 413 5566 o visiten nuestra página web en: http://www.amnesty.org. Para los documentos traducidos al español consulten la sección «centro de documentación» de las páginas web de EDAI en http//www.edai.org/centro .