Document - SRI LANKA. Il faut agir dès maintenant pour empêcher l'escalade de la violence et des atteintes aux droits humains
AMNISTÍA INTERNACIONAL
COMUNICADO DE PRENSA
Índice AI: ASA 37/004/2005 (Público)
Servicio de Noticias: 330/05
5 de diciembre de 2005
http://web.amnesty.org/library/Index/ESLASA370042005
Sri Lanka: Es preciso actuar ya para impedir la escalada de violencia y abusos
Colombo: El gobierno y los Tigres de Liberación de Eelam Tamil (LTTE) deben actuar sin la menor dilación para detener la espiral de violencia y abusos contra los derechos humanos en el norte y este del país, ha dicho Irene Khan, secretaria general de Amnistía Internacional, al concluir una visita de cuatro días a Sri Lanka.
“Ambas partes utilizan los derechos humanos como un arma política, acusándose mutuamente de abusos pero haciendo muy poco para detener la oleada de homicidios, secuestros y actos de hostigamiento registrada durante el último año.”
La visita de la Sra. Khan se produce tras una visita de investigación realizada por Amnistía Internacional este año a las zonas norte y este del país con el fin de examinar cuestiones preocupantes de derechos humanos derivadas de la actual situación de seguridad, así como los desplazamientos internos causados tanto por el conflicto armado como por el tsunami.
“Casi todos los días mueren personas como consecuencia de ataques que rara vez se investigan y casi nunca se resuelven con el procesamiento de los responsables. La ampliación de la gama de personas seleccionadas como víctimas y la extensión geográfica de los homicidios y ataques hacia el norte del país son tendencias alarmantes. En este clima de temor se están ahogando las voces de la sociedad civil y la gente común.”
La delegación de Amnistía Internacional escuchó testimonios sobre la creciente tensión entre comunidades. Los grupos musulmanes expresaron su preocupación por los asesinatos, la marginación y la discriminación. Como dijo un hombre al equipo de Amnistía Internacional: “Los cingaleses temen a los LTTE, los tamiles temen al gobierno, y los musulmanes temen a ambos”.
La gente de todas las comunidades siente profundo temor por el futuro.
La respuesta no equitativa, y en ocasiones inadecuada, al desplazamiento de cientos de miles de personas por el conflicto y el tsunami del año pasado ha aumentado la inestabilidad de la situación.
“La situación es muy penosa y se está acabando el tiempo –dice la Sra. Khan–. Hemos instado al presidente Mahinda Rajapakse a que tome la iniciativa urgente de frenar la violencia.”
“Hemos exhortado al gobierno a ser abierto y flexible en relación con los mecanismos de vigilancia y el establecimiento de sistemas eficaces de rendición de cuentas, mediante, entre otras cosas, investigaciones independientes –añade la Sra. Khan–. Si no se reduce rápidamente el número de abusos contra los derechos humanos, las perspectivas de paz son escasas.”
El presidente aseguró a Amnistía Internacional que estaba dispuesto a abordar todas las denuncias sobre violaciones de derechos humanos imputadas a las fuerzas de seguridad srilankesas. “Acogemos con satisfacción las garantías ofrecidas por el presidente, pero queremos ver acciones concretas sobre el terreno.”
“En las zonas controladas por el gobierno se está produciendo un número considerable de ataques y homicidios –señala la Sra. Khan–. Aunque no queda clara la identidad de los autores, no cabe duda de que el Estado tiene la responsabilidad inequívoca de investigar y procesar a los responsables. Tampoco caben dudas sobre la obligación de los LTTE, en su calidad de grupo armado, de respetar en todo momento los derechos humanos y el derecho internacional humanitario y abstenerse de atacar a civiles, dondequiera que estén.”
Durante unas conversaciones mantenidas en Kilinochchi con S. P. Thamilchelvan, jefe del brazo político de los LTTE, Amnistía Internacional insistió en que el grupo armado debía observar el principio de rendición de cuentas y respetar los derechos humanos y el derecho internacional humanitario.
Amnistía Internacional planteó sus motivos de preocupación en torno al hecho de que los LTTE no hayan suspendido el reclutamiento de menores ni hayan dado de baja y rehabilitado a las personas menores de edad que combaten en sus filas, como prometieron en el Plan de Acción acordado con el UNICEF. “Debe ponerse fin al reclutamiento de menores –manifiesta Irene Khan– . También debe prestarse atención a la protección del derecho de los menores a la educación, el abrigo y la no discriminación.”
“Tanto los LTTE como el gobierno deben estudiar la mejor manera de hacer funcionar las garantías contempladas en el acuerdo de cese de hostilidades –puntualiza Khan–. Las discrepancias existentes entre las partes respecto de si el acuerdo debe ser revisado o implementado más eficazmente no deben en modo alguno servir de excusa para evitar o violar sus obligaciones en materia de derechos humanos.”
“Los recientes ataques y homicidios en Jaffna dan la pauta de la inestabilidad de la situación actual.”
“Las perspectivas para la prevención de conflictos dependerán de la rapidez y el alcance de la voluntad del gobierno y los LTTE de abordar la extremadamente frágil situación de seguridad que afecta hoy en día al norte y este del país”, añade la Sra. Khan.
Información complementaria
La delegación de Amnistía Internacional fue encabezada por Irene Khan, secretaria general de la organización. La acompañaron Lars Normann Jørgensen, director de AI Dinamarca; Purna Sen, directora del Programa Regional para Asia y Oceanía; y Liz Rowsell y Kavita Menon, adjuntas de investigación y acción del Equipo de Asia Meridional. La delegación se entrevistó, entre otros, con el presidente Mahinda Rajapakse; el ministro de Asuntos Exteriores Mangala Samaraweera; el ex primer ministro y líder de la oposición Ranil Wickremasinghe; miembros de la comunidad diplomática; y representantes de organizaciones de derechos humanos y de la sociedad civil con sede en Colombo, Jaffna y Batticaloa. La delegación visitó Jaffna y Kilinochchi. Las delegadas se reunieron con representantes de los LTTE, entre ellos S. P. Thamilchelvan, jefe del brazo político de los LTTE; E. Pararajasingham, jefe de la judicatura; P. Nadesan, jefe de la Fuerza de Policía; y miembros de la Secretaría del Noreste para los Derechos Humanos. También visitaron una prisión operada por los LTTE, y dos campos para personas desplazadas internamente, uno de ellos para personas desplazadas por el conflicto y el otro para sobrevivientes del tsunami de diciembre de 2004.
Para más información, pónganse en contacto con Kavita Menon en Sri Lanka, tel. +94 77916 9984.